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A los 100 días de viaje, haciendo balance de cómo está marchando esta vuelta al mundo en tren que se inició el pasado mes de diciembre.


Hoy se cumplen 100 días de la vuelta al mundo en tren y voy a hacer balance de lo que ha dado de sí la primera fase de este viaje. He querido distinguir 3 fases en el viaje que corresponden con las veces que Nuria ha venido a visitarme: la primera fase es desde el inicio del viaje que compartimos ambos en Rumania hasta el final de la etapa en Australia (98 días, 4 etapas: Europa, America, Filipinas y Oceanía); la segunda fase se iniciará ahora en Bali y terminará en Vietnam (116 días en una única etapa: la etapa del sudeste asiático); la tercera y última fase irá de China hasta el final del viaje (160 días divididas en la etapa de Asia y la de África).

Esta primera fase de la vuelta al mundo en tren es la que ha visitado los países más caros: Europa, Canadá y Australia, aunque es la más corta. Es por ello que se lleva una buena parte del presupuesto como se verá a continuación.

Balance económico

¿Voy bien de presupuesto? Respuesta rápida: muy bien. Estos son los datos:

Etapa 1: Europa

24 dias transcurridos de esta etapa (de un total de 24 dias)
Gastados 675.41 EUR de 744 EUR (90.78%)

Gastos por categorias:
Alimentacion: 160.27 / 161 EUR (99.55%)
Alojamiento: 82.29 / 168 EUR (48.98%)
Transporte: 377.60 / 319 EUR (118.37%)
Ocio y compras: 55.24 / 96 EUR (57.54%)

En la etapa europea he podido ahorrar un 10% del presupuesto, gracias especialmente a los alojamientos a través de CouchSurfing y Guest to Guest. Eso me ha permitido bajar el presupuesto en alojamiento a la mitad. También es destacable el ahorro en la partida de Ocio y compras, dónde lo presupuestado se quedó en un 60% dado que no apareció ningún imprevisto. La única partida que sube un poco el presupuesto es la de transporte debido especialmente a que algunos alojamientos de CouchSurfing estaban alejados del centro y tuve que comprar algunos bonos de metro no esperados.

Balance total: +69 euros 🙂

Etapa 2: America

20 dias transcurridos de esta etapa (de un total de 20 dias)
Gastados 971.70 EUR de 1140 EUR (85.24%)

Gastos por categorias:
Alimentacion: 207.77 / 228 EUR (91.13%)
Alojamiento: 12.15 / 252 EUR (4.82%)
Transporte: 703.39 / 615 EUR (114.37%)
Ocio y compras: 48.39 / 45 EUR (107.54%)

En Canadá ahorré todavía más que en Europa. Es especialmente significativo el ahorro en alojamiento: solo usé 12’15 euros de mi presupuesto y fue porque voluntariamente quise ir a un hostel el primer día de mi llegada (porque llegaba tarde y no quería molestar a mi anfitrión). Fue terriblemente fácil conseguir alojamiento en CouchSurfing en Canadá y tuve siempre varias opciones en cada ciudad. El resto de partidas están bastante niveladas. Se desequilibra un poco el transporte, de nuevo por el tema de los abonos de transporte y porque tuve un imprevisto: el último día para llegar al avión que me llevaría a Shangai tuve que tomar un taxi debido a una grandísima nevada que cortó todos los transportes públicos.

Balance total: +168 € 🙂

Au Revoire Montreal, hello Ottawa. #VaMT2017 #montreal #ottawa #trains #tren

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Etapa 3: Filipinas

28 dias transcurridos de esta etapa (de un total de 28 dias)
Gastados 506.81 EUR de 449 EUR (112.88%)

Gastos por categorias:
Alimentacion: 161.10 / 120 EUR (134.25%)
Alojamiento: 139.99 / 116 EUR (120.68%)
Transporte: 137.39 / 153 EUR (89.80%)
Ocio y compras: 68.33 / 60 EUR (113.88%)

En Filipinas me descontrolé 🙂 Aproveché esta etapa “de descanso” para comer y dormir bien entre etapas en países caros que no permiten demasiados desfases. No dormí nunca en un alojamiento de CouchSurfing (salvo en Manila, es complicado encontrar), pero la plataforma de alojamiento compartido me permitió contactar con mucha gente local que me ofrecieron su visión del mundo. En la comida he de reconocer que no escatimé y, curiosamente, aunque me moví bastante, la partida del transporte es la única que está por debajo del 100%. Si ahora alguien me preguntara si hacen falta casi 500 euros para pasar un mes en Filipinas le diría rotundamente: NO. Llevando más cuidado el presupuesto hubiera podido ser de 350€, pero ¿para qué privarse de comer bien y visitar lugares interesantes si en general vas muy bien de presupuesto? También he de destacar que ahí hay incluido un contratiempo: un accidente en moto que me costó algo más de 20 euros en la reparación (físicamente un par de rasguños sin importancia).

Balance total: -57€ 🙁

Etapa 4: Oceania

28 dias transcurridos de esta etapa (de un total de 28 dias)
Gastados 1101.31 EUR de 1456 EUR (75.64%)

Gastos por categorias:
Alimentacion: 171.76 / 384 EUR (44.73%)
Alojamiento: 395.90 / 520 EUR (76.14%)
Transporte: 407.22 / 349 EUR (116.68%)
Ocio y compras: 126.44 / 307 EUR (41.19%)

La etapa por Australia ha sido en la que más he podido ahorrar. Solo la partida de transportes ha superado el 100% debido a lo cafres que son las compañías de trenes allí que todavía viven en el siglo XIX: para comprar el pase mensual tengo que estar quieto en una dirección postal a la que enviarán un resguardo para luego ir a la estación y conseguir el pase real. ¿Esupidez? No: si pierdes (o se pierde en el correo) el dichoso papelito, pierdes tu dinero. Mola mucho, es muy siglo XX todo esto.

En cuanto a CouchSurfing, tuve algunas dificultades para encontrar alojamiento, a veces por mi culpa (en Sydney solicitarlo demasiado tarde) y otras porque nadie respondió. Aún así tuve un par de experiencias excelentes. Pero sin duda en lo que más ahorré fue en alimentación y eso que he comido como en casa: como en casa porque cocinaba casi cada día. En los hostels había en todos ellos una buena cocina y los supermercados no son tan caros como se pueda esperar (bueno, algunas cosas son ridículamente caras, como los ajos a 70 dólares el kilo).

Ayer pillé un kayak y recorrí las negras aguas del río Noosa. Crucé un banco de arena y llegué al mar donde surfeé un rato antes de que de pronto el cielo se cerrara y cayera una tormenta que corta y brutal que dejó imágenes preciosas de esas que la cámara no puede captar pero quedan para siempre en la retina. Luego, regresan, vi mi primer koala. ¿Se puede pedir más? Sí, que sea gratis… y lo fue. __________________________ Yesterday I hired a kayak and rowed the black waters of the Noosa River. After that I reach the sea behind a sand bank where I surfed some waves. Then a big storm found me in the middle of a lake. When I was almost at home, I spotted my first koala. Everything for free. ____________________________ #VaMT2017 #koala #noosa #viaje #viajar #trip #travel #kayak #adventure #free #gratis

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Por último, tuve un imprevisto muy caro, de más de 60 euros, que fue el ciclón tropical que asoló la costa Este y me dejó aislado sin medios de transporte que cruzaran la zona afectada. Finalmente tuve que alquilar un coche y buscar gente que quisiera cruzar para rebajar los costes del alquiler.

Balance total: +355€ 🙂

Dinero total ahorrado para próximas etapas: 535 €

Balance viajero

Estoy de acuerdo, ¿qué es eso del balance viajero de una vuelta al mundo? Yo tampoco lo sé, pero aquí quiero expresar los sentimientos y las sensaciones que me está produciendo el viaje.

En una palabra: ¡joder-que-pasada!

Más elaborado: el viaje está siendo tal y como lo esperaba, incluso mejor en algunos momentos. Solo ha habido algunos momentos de incertidumbre, como cuando casi pierdo el vuelo de Canadá a Filipinas y cuando el ciclón me impidió pasar para tomar el vuelo a Bali. Creo que esa es la primera conclusión del viaje: tener fechas cerradas es lo peor. Entiendo que a veces hay que tenerlas, bien por ahorrar (comprando antes se ahorra) o bien para evitar que se acaben las plazas, pero quitando de estos casos yo descartaría (y así lo haré) comprometerme demasiado con estar en un lugar en una fecha dada.

Lo mejor y lo peor de la vuelta al mundo en tren

Lo mejor del viaje está siendo la gente. Hasta ahora no había viajado en serio con Couch Surfing y la verdad es que me estaba perdiendo la experiencia de inmersión total en la cultura local. En este viaje estoy aprovechando esta plataforma y me está gustando mucho lo que estoy viendo.

Lo peor es viajar sin Núria. No viajar solo, que al fin y al cabo, nunca estás solo (a no ser que quieras y a veces queriéndolo incluso es complicado), sino el no poder compartir con ella el viaje. Es cierto que las nuevas tecnologías han mejorado un montón la comunicación y ahora es más fácil y rápido tener una comunicación casi instantánea, pero no es lo mismo.

Ritmo de viaje

En general, el viaje está siendo mejor de lo esperado, estoy disfrutándolo a tope, tanto que no tengo tiempo ni de entrar en Facebook (perdón  a los que me seguís por ahí) y apenas me da tiempo de escribir un post al mes en Apeadero o de subir una foto diaria a Instagram que era mi propósito. Al principio del viaje me había propuesto firmemente ir descansando un día a la semana, pero me he acostumbrado a un ritmo alto de viaje y de momento me siento bien en él y seguiré con ello mientras pueda. Encontré un par de españoles en Sydney que tras un par de meses viajando ya se encontraban cansados. Yo esperaba que algo así me pasara, pero no está sucediendo.

Problemas y salud durante el viaje

Salvo el accidente en moto que se saldó con algunos arañazos sin importancia que tardaron unos días en sanar y un pequeño resfriado debido al aire acondicionado, no he tenido ningún otro problema de salud en estos 100 días.

Contratiempos sí que han habido, pero todos se han saldado hasta el momento con el viejo refrán valenciano: “diners i collons per a les ocasions“. Los principales contratiempos han sido el propio accidente en moto por el que tuve que pagar la reparación de un faro y un plástico (menos mal que era Filipinas, en otro país la factura no hubiera bajado de los 100 euros) el taxi que tuve que pagar en Vancouver y el coche que tuve que alquilar por un día en Australia para recorrer 750 km del tirón y llegar a mi vuelo.

El clima también ha sido problemático: fue una sorpresa encontrar en Australia tantas lluvias y un ciclón y en Filipinas también fue en algunos momentos paralizante la lluvia.

¿Y que tal los trenes?

De momento en Europa tal y como se esperaba: caros y puntuales; en Canadá me pareció muy interesante la experiencia del The Canadian recorriendo de punta a punta el país; y en Australia me pareció fatal la organización y el funcionamiento global de su sistema ferroviario. El último tramo, debido al ciclón Debbie, no lo pude realizar en tren ya que desde unos días antes hasta unos días después cancelaron los servicios (que hoy permanecen suspendidos a pesar de que yo me fui de Australia sin rastro ya de lluvias).

Algo que cambiar

Tener más tiempo 🙂 Con más tiempo no hubiera tenido un vuelo a Bali, sino que hubiera tratado de cazar alguno de los barcos que pasan de Australia a Timor o Indonesia. Tampoco hubiera planificado un recorrido tan corto por Canadá, que al final resultó no-tan-cara, con lo que hubiera podido parar en más lugares. También me quedé con las ganas de recorrer Europa con más calma, por no hablar de Filipinas en dónde creo que me podría quedar a vivir visitando una isla cada semana 🙂

 

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