El eterno debate entre mochileros y maleteros (o viajeros y turistas)

Yo sí soy mochilero

Querida Kris,

Lo primero, disculpa que haya tardado un poco en responderte. He estado aislado del mundo estos pasados días, sin Internet, ni hotel, ni esas comodidades de las que no quieres prescindir. Ahora, ya online de nuevo, he podido leer tu artículo No Soy Mochilera y quería responder a un par de puntos. En general, no suelo reaccionar a este tipo de artículos, los leo porque me gusta conocer otras filosofías de viaje, pero los dejo pasar sin más ya que opino que cada uno es libre de viajar como le venga en gana y no tiene que dar explicaciones a los demás por cómo viaja o deja de viajar. Además, es un tema que ya está muy trillado, el de los mochileros vs maleteros y el de los viajeros vs turistas. Sin embargo, en tu artículo has dicho algo que me ha parecido que merecía la pena responder:

“En mi juventud recorrí Europa [como mochilera], y sinceramente, ahora que me puedo permitir dormir en hoteles [..], ¿qué necesidad tengo de pasar la noche en [albergues]?”

Kris, ese comentario lo he oído muchas veces y no es que me moleste, es que me hace pensar que no has entendido nada: si tuviera todo el oro del mundo, seguiría llevando una mochila en la espalda, durmiendo en hostels y comiendo en la calle. Quién no pueda suscribir la anterior afirmación, aunque le veas que lleva una mochila y aunque duerma en el aeropuerto, tirado debajo de un banco, no es un verdadero mochilero, es un mochilero circunstancial que en cuanto cambie su situación económica cambiará de estándar de viaje.

Si tuviera todo el oro del mundo, seguiría llevando una mochila en la espalda, durmiendo en hostels y comiendo en la calle

Por otra parte, da la impresión Kris, discúlpame si me equivoco, que das a entender que eso de ser mochilero es una etapa de la vida que se debe superar (cuando tienes dinero para viajar de otra manera o cuando eres más mayor). Cuando enlazas ese “En mi juventud” con un otro artículo tuyo sobre “viajar a los 40” no puedo más que pensar que consideras que a los 40 ya no se debe seguir siendo mochilero, que eso es de jóvenes.

“Menos dinero son más kilómetros” dicho mochilero.

Bien, te saluda aquí un mochilero de 37 y su pareja de 40, de los que teniendo dinero para pagar un hotel, prefieren ir a un hostel.

Cargar todo el rato con la mochila no es cómodo, pero tampoco es ningún suplicio, ya que los espacios son grandes y hay poca gente.Ser mochilero es una filosofía de vida

Un mochilero no es alguien que quiera gastar poco dinero porque sí. El dinero es la energía y el universo se compone únicamente de energía y tiempo, dinero y tiempo. Hacer uso de uno de esos elementos es la única manera de viajar. Los mochileros preferimos usar el tiempo, mientras que tu prefieres usar el dinero porque consideras que careces de tiempo. Es totalmente comprensible y no hay nada que objetar. ¡Cada uno elige si gastar su tiempo o su dinero y cómo hacerlo! Cuando tu eliges tomar un taxi para ir a tu hotel en Cusco, es seguro que optimizarás más tu tiempo que quienes elegimos caminar o subir en un autobús y preguntar en 10 sitios hasta encontrar el lugar más económico dónde dormir. No hay nada que objetar en ninguno de los casos, tu prefieres gastar energía (dinero) y nosotros tiempo.

Por supuesto, que ser mochilero es mucho más que la simple variable económica o que el llevar una mochila o una maleta con ruedas. A eso te ha contestado muy bien Patri en uno de los comentarios de tu entrada: viajamos con mochila porque es más cómodo cuando tienes que andar con ella fuera del asfalto, vamos a albergues porque allí nos relacionamos con otros viajeros (estoy contigo Patri, yo no cambio el ambiente de un buen hostel por el ambiente del hotel más lujoso del mundo), dormimos en casas de gente normal (couchsurfing) porque queremos mezclarnos con ellos, comemos en la calle y restaurantes locales porque nos encanta descubrir la manera en la que come la gente normal, nos movemos en transporte público porque así hablamos y vivimos como la gente del lugar… ¿Cambiar alguno de los memorables trayectos en camión por Cuba por un cómodo autobús de Viazul de cristales tintados y aire acondicionado? Ni loco.

Por supuesto, hay excepciones y momentos en los que como mochilero querrías estar en un hotel o tener tu propio coche. Recuerdo por ejemplo cuando enfermé en China y nos cambiamos de un hostel a un hotel (barato) pudiendo tener así una habitación privada con baño. O recuerdo cuando alquilamos una autocaravana en Islandia (¿¡hay algo más alejado de un mochilero!?) porque simplemente nos apetecía hacerlo así y además nos salía bien barato.

Por eso te digo Kris, que te comprendo y te respeto. En Islandia, por ejemplo, nosotros teníamos 14 días para verlo todo y usando el transporte público y caminando ni con 14 meses hubiéramos tenido suficiente. Pero lo que no puedo aceptar Kris, es que dejes caer que por tener 30 días de vacaciones al año SOLO se puede viajar así: viajas como viajas porque quieres. Igual que nosotros nos cargamos la mochila para recorrer Indonesia, pero preferimos subirnos a una autocaravana para recorrer Islandia. 

Solo espero que te tomes esta carta abierta como lo que es: un comentario más sobre tu artículo que debido a su longitud he preferido publicar en un espacio aparte. Espero que no te lo tomes como una crítica a tu forma de viajar, sino más bien, una explicación de la nuestra, de esos a los que tu llamas “mochileros”.

Atentamente,
Ivan

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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

4 comentarios sobre “Yo sí soy mochilero”

  1. Muy bueno chicos. Solamente aclarar que ese post lo escribí como respuesta a una ristra de post y comentarios de mochileros que menosprecian cualquier otro modo se viaje. Era hartazgo puro y duro. Conozco a gente que viaja de muchos modos y todos con motivaciones muy similares pero viviendo el viaje de modos distintos. Y también conozco otra gente (mochileros incluidos) que sin coleccionistas de sellos en el pasaporte y de filosofía viajera nada de nada.
    Y en cuanto a lo de los días de vacaciones y el modo de vivir con calma los lugares de lo que tanta gala hacen los mochileros comentar como ejemplo que este año pasé tres semanas recorriendo SrI Lanka por libre… cuando mucha gente le dedica una semana y andando. Yo no quiero pasar por los sitios. Los quiero vivir… pero con comodidad. Un abrazo

    1. En eso te doy toda la razón: llevar una mochila al hombro no te convierte en nada especial. El artículo de “mochileros vs maleteros” va precisamente de eso. El tema de la comodidad es la clave, la comodidad cuesta dinero y eso te roba tiempo (si tengo 10.000 euros para viajar y gasto 2.000 al mes puedo viajar 5 meses, si gasto 500, viajaré 20). Sin embargo, cuanto el tiempo está acotado (solo un mes de vacaciones al año), la dualidad dinero-tiempo pierde fuerza y se trata nada más que de un tema de filosofía de viaje.

      1. Entonces supongo que ahora entendéis un poco la razón del post… se puede tener poco tiempo y no por ello correr. Yo prefiero no pasar por los sitios. A mi me gusta vivirlos y que duerma en un sitio u otro no me hace viajera o turista de segunda. Acabo de llegar de Vilnius ciudad a la que la gente dedica un día o dos como mucho… y
        yo estuve tres y me falto tiempo

        1. Jamás he dudado de que tu o cualquiera viajen a su manera y eso sea respetable. Los términos viajero, turista, mochilero, etc. son bastante inútiles en general, ya que no existe un consenso sobre qué es ser tal o cual cosa y no hay nadie que reparta carnets de turista o mochilero. Cada uno viaja como quiere, puede o sabe. Ahora bien, sí es cierto que existe un concepto de “mochilero” que tenemos todos en mente y al cual algunos nos adscribimos. Que entendamos que ese no tiene porque ser el estandar universal a la hora de viajar es algo que cada uno debe entender por sí mismo (y entiendo que te moleste que algunos de estos mochileros cuestionen tu modo de viajar).

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