Por qué viajar a los 40 es genial

Hace un par de semanas leí un artículo en el blog de Ida y Vuelta que se titulaba “Por qué viajar (más y mejor) a los 40“. Era un artículo en línea con otros dos artículos, uno de Kris y otro de Nati que partían de un debate abierto sobre una conferencia titulada “viajar a los 40; porque no sólo se viaja de joven”. Sigue leyendo Por qué viajar a los 40 es genial

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10 razones por las que es mejor viajar en pareja

Últimamente muchos bloggers parece que tienen una campaña para que te vayas de viaje solo. ¡Incluso algunos que viajan en pareja! ¡Esto es demencial, hay que ponerle freno! No, en serio, es genial irse solo si no tienes a nadie, pero es mejor convencer a alguien para marcharse y viajar en pareja. Y es que en el fondo, el ser humano siempre busca socializarse con sus semejantes y el modo más fácil es con una pareja e incluso quienes viajan solos, antes o después acaban compartiendo una pequeña o gran parte del viaje con gente que encuentran por el camino. Sigue leyendo 10 razones por las que es mejor viajar en pareja

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Viajar de otra forma es posible

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Foto: Seven Resist (Flickr)

La gente a la que nos gusta viajar de forma diferente, que adoramos la aventura y preferimos tener experiencias auténticas en vez de comprarlas, solemos huír de viajes organizados con agencias multinacionales, de hoteles con piscina, de estar rodeados de turistas de tu propio país aún estando en el lugar más remoto y de ser una pieza más en el engranaje que se encarga de exprimir cada bello lugar que queda sobre el planeta, en vez de tratar de enriquecerlo.

Yo prefiero conocer el lugar que visito explorando por mí mismo, mezclándome con la gente que vive allí, observando cómo viven, cómo son, qué hacen e intentar aprender de lo que desconozco. Muchas veces comprar billetes de avión es imprescindible, aunque procuro tomar los menos posibles, debido al tremendo impacto que tal quema de combustibles a diario causa sobre el ecosistema.

Viajar en tren, en autobús o incluso a dedo por un país que no conoces es maravilloso, pues incluso el pueblo más desconocido tiene secretos que ofrecer, y las sorpresas están aseguradas.

Igualmente, Internet nos ofrece infinitas posibilidades e improvisar se convierte en algo fácil y con buenos resultados, lo que dota de gran libertad al viajero que no quiere planificar hasta el último detalle.

Los transportes compartidos es una opción barata y ecológica de moverse a cualquier parte que podamos imaginar; no es difícil encontrar en la web autóctonos que saben lo que es ayudar a un viajero en ruta, gente a la que le gusta compartir. Un sofá en Ciudad del Cabo o en Phuket por una sonrisa y una conversación. Una cama en una casa de un local en Taipéi o en Hua Hin por muy poco dinero y ayudarás a alguien de verdad en vez de una cadena hotelera.

Ahora es más fácil que nunca encontrar este tipo de cosas, sólo hay que estar abierto a lo nuevo y decidido a no solamente recibir, sino también a compartir y a entregar cuando, una vez en tu ciudad, veas a alguien en tu misma situación.

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