Mombasa

Vista de la fortaleza desde las calles aledañas a la costa.
Vista de la fortaleza desde las calles aledañas a la costa.

La primera etapa de este viaje nos llevó hasta Mombasa. La ciudad tiene cierto encanto, aunque la decadencia se huele por todos sus rincones (y quizá sea ese el encanto). En todos los sentidos se trata de una ciudad muy tranquila, sobre todo si la comparamos con Nairobi. Es muy ‘paseable’, especialmente en la zona marítima, dónde se encuentra la parte antigua.

Como todo Kenia, el mercado turístico espera a visitantes de alto poder adquisitivo por lo que entrar a cualquier sitio ‘turístico’ es caro. Por ello no os podemos contar que tal es visitar por dentro el fuerte u otros lugares porque el precio nos pareció exagerado (mucho más caro de lo que costaría si el mismo monumento estuviera localizado en Europa). Comer en los sitios turísticos o dormir en los hoteles de ‘estándar europeo’ me imagino que también irán en la misma línea.

Así que si no quieres gastarte mucho dinero en comer, dormir y visitar monumentos, tendrás que limitarte a pasear, buscar pensiones ruidosas y comer en los restaurantes anónimos. Es lo que hicimos nosotros y creedme si os digo que, para eso, existen mejores lugares. Mombasa no da para más de uno o dos días si no vas a usarlo como base de operaciones para visitar parques o ciudades cercanas.

Compartir es el mejor agradecimiento

Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *