Excursión en Dhow

Dependiendo del tamaño del dhow necesitará más o menos tripulantes.
Dependiendo del tamaño del dhow necesitará más o menos tripulantes.

Una de las principales actividades que se realizan en Lamu es la llamada ‘excursión en Dhow’, una turistada como cualquier otra a la que nadie se puede resistir una vez ha hecho el esfuerzo de venir hasta aquí para nada.

El dhow es un barco a vela muy vistoso que a mi me recordó mucho a los que se usan para recorrer el Nilo egipcio. La población local los usa para fines bastante prosaicos como suele ser la pesca, el transporte y, ahora, el negocio turístico. Al parecer muchos turistas contratan este tipo de embarcaciones (con su patrón, por supuesto) para salir a pescar. Otros optan por el ‘pack’ pesca y barbacoa que consiste en salir a primera hora de la mañana, tratar de pescar algo y con lo pescado parar en una orilla de la isla y montar una barbacoa.

Sin embargo, dejando de lado estas formas turísticas de disfrutar del dhow, hay una opción que a mi me hubiera gustado probar, especialmente tras haber comprobado el lamentable estado de las carreteras que conducen a Mombasa. Se trata de una opción aventurera de la que leí en varias páginas de Internet y en algún libro-guía: hacer una travesía entre Lamu y Mombasa. Sin embargo, nuestros compañeros de viaje descartaron esa posibilidad que hubiera animado nuestra estancia en la costa Keniata.

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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

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