Nuestra ruta comenzó en el Coliseo. El día 14 no vimos nada de Roma. Llegamos sobre las 8 de la tarde al hostel, bastante cansados, aunque el vuelo con Ryanair fue muy bien (¡conseguimos asientos de emergencia!). Así que bajamos al supermercado a comprar algunas bebidas para cenar (4’75 €) y aprovechamos la terraza del hostel para zamparnos el riquísimo bocadillo de tortilla que traíamos. Conocimos a nuestro compañero de habitación, un simpático chico de Chile que estaba viajando por Europa y cenamos todos juntos.

...y la ruta llegó hasta el Vaticano y de ahí de regreso al hostel.El hostel, como decían las críticas en Hostelz, es muy básico y solo sirve si quieres ir a dormir y ducharte. No hay nada más que una terraza de zona común, sin cocina, el desayuno no está incluido, la limpieza en general sería mejorable, al igual que la amabilidad del personal en general. Sin embargo es el hostel más barato que encontramos y con bastante diferencia. Además tuvimos mucha suerte ya que conseguimos una cama matrimonial en una habitación triple. La verdad es que es un caos esta gente, ya que si viene alguien a alojarse meten una cama supletoria dónde sea para no perder la venta. A nosotros nos preguntaron si nos importaba dormir juntos y como les respondimos que no, nos dieron la “invendible”, una cama doble en una habitación con más personas (la primera noche 2 más, la segunda solo nuestro amigo chileno). Ah, por cierto, además de los 90 euros que nos costó la habitación por 3 noches, tuvimos que pagar una tasa turística de 2 euros por persona y noche, es decir, 12 euros para el gobierno (ejem, si lo hubieran declarado, que lo dudo).

Las fuentes son un alivio al tremendo calor del verano en Roma.Al día siguiente nos levantamos pronto, compramos un batido en una tiendecita, desayunamos tranquilamente en una plaza y nos pusimos a andar con el siguiente recorrido: Coliseo, Palatino, plaza Verdi (ahí se puede ir al baño gratis), Romulo y Remo, Fontana di Trevi, Plaza del Populo, Castello de Sant Angelo, Vaticano, Plaza Navona, otra vez la Fontana di Trevi, Plaza de la República, 4 fontanas y regreso al hostel. Advierto que es un recorrido bastante duro para un solo día. No entramos en ninguno de los lugares que visitamos, puesto que es nuestra segunda visita a Roma (bueno, para Nuria es la cuarta). Por eso, este es un buen recorrido para dos días, tomándoselo con calma y entrando en todos los lugares reseñados.

Paramos a comprar alguna bebida por el camino, pero no hace falta mucho líquido, ya que Roma está literalmente, plagada de fuentes de agua fresquísima. No se como lo consiguen, pero hace que viajar por la ciudad sea comodísimo. Paramos a comer en un kebab y por la noche cogimos una pizza para llevar y nos la tomamos en la terraza del hotel.

Gastos

Bus de línea: 2×1’20 euros
Metro: 2×1’50 euros
Bebidas varias (agua, 2 botellas grandes de fanta, etc) y algo de bolleria: 4’75 euros
Hostel 3 noches: 90 + 12 euros = 112 euros
Batido de chocolate de 0’5 L: 2×1’20 euros
Litro de fanta: 1 euro
Comida (Kebab 2 personas): 9’50 euros
Pizza para llevar: 5’90 euros

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