El pasado puente (o acueducto) pudimos realizar una serie encadenada de pequeñas escapadas a ciudades europeas. Volamos en primer lugar a Bruselas, donde teníamos que asistir a una boda; fuimos luego a Dublín, donde pasamos 5 días estupendos; y terminamos en Bilbao asistiendo a un congreso. El viaje en autobús de Bilbao por la noche se hizo realmente pesado, durmiendo muy poco y sabiendo además que teníamos que trabajar a las pocas horas de llegar.

En los próximos 3 posts contaré la experiencia de cada lugar. En principio muy positiva, ya que tanto Bruselas como Bilbao eran ciudades en las que ya habíamos estado y así y todo encontramos nuevos matices que las hicieron interesantes.

El transporte nos salió bastante económico a pesar de no haberlo planeado con mucho tiempo. El vuelo entre Bruselas y Dublín costó 1 céntimo con Ryanair, que al final con tasas fueron 32 euros para los dos. Tanto en Bruselas como en Dublín nos alojamos en albergues bastante buenos por menos de 20 euros la noche. En Bilbao nos decidimos por una pensión muy céntrica y no excesivamente cara (40 euros la noche en habitación doble con baño). Y a la hora de comer, excepto en Bilbao, dónde no nos hemos privado de nada, nos ha salido bastante bien de precio, ya que en Bruselas nos invitaron a comer los casamenteros y en Dublín solíamos ir al supermercado y cocinábamos en el albergue. En total han sido 11 días por algo menos de 1000 euros los dos, es decir, a 45 euros al día, contando vuelos, comida, alojamiento y «regalitos». Y podría haber sido más barato recortando en las comidas de Bilbao y si hubiéramos planificado con más antelación el viaje.

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