Islas Gili: las vacaciones de los viajeros

Tras el infierno de Labuan Bajo, encontramos nuestro paraíso en las islas Gili. Las tres noches que habíamos pasado en el ferry de Bira y las tres noches que pasamos en Labuan Bajo minaron nuestra moral y tuvimos una pequeña crisis viajera. Sin embargo, nuestra huida a las Gili fue todo lo que necesitamos para volver a estar animados, positivos y con ganas de viaje. Por eso digo que estas islas son ideales para que los viajeros hagan unas pequeñas vacaciones durante su viaje.

He de decir que una de las cosas por la que nos hicimos muy fans de las islas Gili es por su gastronomía. Esto son los puestos de la calle, los baratos, dónde pagaréis pocos euros por cenar.
He de decir que una de las cosas por la que nos hicimos muy fans de las islas Gili es por su gastronomía. Esto son los puestos de la calle, los baratos, dónde pagaréis pocos euros por cenar.

La llegada a las islas Gili

El bus nocturno que atraviesa toda Nusa Tenggara y Lombok nos dejó en la estación de autobuses de Mataram. Allí negociamos con un cansino (el único personaje que hablaba inglés) una bemo privada para ir hasta el puerto de Bangsal desde dónde salen los botes públicos a las 3 islas Gili. Desgraciadamente fuimos los únicos extranjeros que querían ir a las Gili y eso nos obligó a contratar un transporte privado sin posibilidad de compartirlo con nadie (existía la posibilidad de ir en la Bemo pública compartida, pero estábamos desesperados por llegar rápido a lo que pensábamos que sería un buen lugar para descansar y reponernos).

Aunque otros viajeros nos habían dicho que Bangsal era un nido de timadores, nosotros apenas tuvimos problemas. El único problema fue que nuestro conductor pretendía dejarnos en la parada de bemos que se encuentra a más de medio kilómetro del puerto, pero gracias al GPS, no caímos en la trampa y con la amenaza de no pagarle si nos dejaba allí, logramos que nos llevara hasta la misma oficina de compra de tickets.

El ambiente diurno de 'la Gili de la fiesta' lo resume esta imagen: gente tranquilamente disfrutando de la playa, señores vendiendo sus productos, algunos turistas y viajeros...
El ambiente diurno de ‘la Gili de la fiesta’ lo resume esta imagen: gente tranquilamente disfrutando de la playa, señores vendiendo sus productos, algunos turistas y viajeros…

El bote hacía las gili

Para hacerse una idea de lo desesperados que estábamos por llegar a una de las Gili y poder descansar, solo hay que decir que elegimos a cual ir en función de cual sería el próximo bote en salir. Le preguntamos a la chica que vende los tickets y nos dijo que la próxima sería la Gili Trawagan, así que hacía allí nos encaminamos. Esta isla de las 3 Gilis es la que está más lejos, la más grande y la que más animación tiene, de hecho la llaman “la Gili de la fiesta”. El bote tardó solo unos 15 minutos en llegar allí con un mar completamente calmado y sin mucho movimiento del barco (por cierto, te tienes que mojar hasta las rodillas para entrar en el barco, lleva calzado adecuado).

Los viajeros que os encaminéis hacía aquí debéis saber también aunque os intenten vender una barca rápida y cara, la pública es la mejor ya que no compensa el precio para el poco tiempo que se ahorra (algunos viajeros nos comentaron que a ellos trataron de engañarles diciéndoles que ya no salían más barcas públicas, ni caso).

Una noche nos dimos un lujazo y comimos de todo en uno de los 'carísimos' restaurantes a pie de playa. Ni 10 euros de factura, oiga!!
Una noche nos dimos un lujazo y comimos de todo en uno de los ‘carísimos’ restaurantes a pie de playa. Ni 10 euros de factura, oiga!!

Gili Trawangan en temporada alta

Una vez en la isla de Gili Trawangan, nos turnamos para quedarnos uno con las mochilas y el otro preguntar precios de alojamientos. Resulta que agosto era temporada hiper-alta, en casi todos los sitios nos decían que estaban completos y en los que no, los precios eran ridículamente altos (en plan medio millón por noche en cuchitriles sin ningún encanto). Mi recomendación si vas a ir en temporada alta es que reserves en Agoda o similar y si encuentras algo por debajo de 250.000 rupias lo compres si no te apetece patear mucho la isla (ese era el precio más barato que solíamos encontrar, aunque negociando para 3 noches a veces lo bajábamos a 200.000 IDR).

Una de las actividades que se puede hacer en Trawangan es recibir clases de cocina. Hay muchas más, como los masajes, el submarinismo, etc
Una de las actividades que se puede hacer en Trawangan es recibir clases de cocina. Hay muchas más, como los masajes, un pequeño trekking por libre, el submarinismo, etc

El caso es que nosotros queríamos dormir por 150K la noche y estábamos dispuestos a cambiar de isla para conseguirlo… pero no hizo falta. Adentrándome hacía el centro de la isla encontré una guest-house muy cutre dónde después de pedirme 300K la noche de buenas a primeras, terminamos conviniendo en pagar 500K por 3 noches. El tío que llevaba aquello era un fumao sin ninguna idea de negocios, ya que había abierto un bar en el que nunca vimos a nadie ya que lo tenía en una calle por dónde no pasan ni las vacas. Pero pasamos nosotros y conseguimos lo que todos nos decían que era imposible: alojarnos en las Gili en temporada alta por debajo de los 250K. El lugar este se llamaba algo así como “Twenty” y si a alguien le interesa puedo pasarle las coordenadas GPS.

Los viajeros amantes del pescado y el marisco van a disfrutar.
Los viajeros amantes del pescado y el marisco van a disfrutar.

La vida en Gili Trawangan

La vida en las islas Gili es muy tranquila, es por eso que se convierten en el mejor lugar de vacaciones para los viajeros hartos de pelearse con los indonesios. Básicamente nuestra rutina era levantarnos, ir a desayunar un zumo y unas galletas, hacer snorkeling en la playa, comer, seguir con el snorkeling, ducharnos y cambiarnos, ir a cenar, dar una vuelta y acostarnos. Algunos días fuimos al cine al aire libre (hay dos, con películas en inglés subtitulado y con la entrada te dan un refresco). Solíamos cenar en el mercado dónde montan unos puestos callejeros de comida y resulta el lugar más barato para comer comida local (pescado de mucha calidad). Alguna vez también cenamos en los típicos restaurantes para turistas, pero fueron las menos ya que el precio está duplicado o triplicado en la mayoría (salvo para el marisco, dónde hay mucha oferta y precios realmente interesantes).

Como ya he dicho al principio, para nosotros las Gili fueron un pequeño paraíso que nos ayudó a escapar de la industria turística local. A pesar de su clara turistificación y masificación, en las Gili todavía puedes sentirte libre, no necesitas pagar para ir a una playa, ni tienes porque contratar una excursión para hacer snorkeling o ver tortugas. Por eso estuvimos tan a gusto que de los 3 días que pensábamos estar en un principio, prolongamos nuestra estancia a 5 noches. Como bonus final, tuvimos la oportunidad de ver un fenómeno impresionante que nunca antes habíamos visto: la bioluminiscencia, que encontramos solo por la noche cerca del puerto, en un tramo de playa detrás de los restaurantes que quedan a mano derecha (mirando al mar).

No se ve muy bien en la foto, pero eso son nuestras manos y los puntos azules son los bichitos bioluminiscentes.
No se ve muy bien en la foto, pero eso son nuestras manos y los puntos azules son los bichitos bioluminiscentes que se pegaban a nuestro cuerpo.

Gastos en Gili Trawangan

Todos los precios están expresados en miles de rupias y todos los gastos son los gastos por pareja (dos personas compartiendo habitación y transporte).

Día 13 de agosto
Taxi Mataram-Bangsal: 160
Barco Trawangan: 27
Comida: 57
Dormir 3 noches en Twenty: 500
Cena: 36

Día 14 de agosto
Desayuno: 26
Comida: 40
Merienda: 15
Cine: 2×50
Cena: 35

Día 15 de agosto
Desayuno: 20
Comida: 73
Cena: 69
Dos noches extra: 350

Día 16 de agosto
Desayuno: 20
Comida: 70
Masaje: 100
Cena: 104

Día 17 de agosto
Desayuno: 20
Comida: 70
Cena: 80

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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

3 comentarios sobre “Islas Gili: las vacaciones de los viajeros”

  1. Para nosotros las Gili fueron también un lugar de descanso. Creo que con 3 días haciendo las excursiones a las otras islas es suficiente.

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