Trichy

Trichy tiene dos templos interesantes y un gran fuerte sobre la montaña.
Trichy tiene dos templos interesantes y un gran fuerte sobre la montaña.

Conforme íbamos marchando al sur, el calor iba disminuyendo, pero aún así en Trichy hacía tanto calor que por la noche tuvimos que salirnos al balcón a dormir. Las horas centrales del día eran infernales, aunque no tanto como en Chennai o Thanjavur. Sin embargo, la ciudad es muy cómoda porque las autoridades han dispuesto de un autobús de línea (muy barato) que recorre los principales lugares turísticos de la ciudad. Es el autobús número 1 que sale de la estación de autobuses, cerca de la estación de trenes. Esa es, por cierto, una buena zona para buscar alojamiento.

Las vistas desde lo alto del fuerte son impresionantes.
Las vistas desde lo alto del fuerte son impresionantes.

Lo mejor de Trichy es el gigantesco templo Sri Ranganathaswamy y el Rock Fort, un fuerte encaramado a una montaña desde dónde se puede contemplar una panorámica impresionante de la ciudad. Ambos lugares se pueden visitar en un solo día, no hace falta más tiempo para verlos, aunque nosotros dedicamos un día completo a cada sitio.

La verdad es que la parada en Trichy es casi obligatoria, especialmente por el enorme templo. Dentro del templo es casi obligatorio subir a las terrazas (creo que lo llaman viewpoint y cuesta unas 10 rupias), justo al lado de la entrada, desde dónde se puede ver una panorámica aérea del templo. Además, en las terrazas estarás solo o casi solo, escapando por unos minutos de las terribles multitudes que acechan en la ciudad y el propio templo.

Justo debajo del fuerte hay un animado (y barato!) mercado. Allí encontramos algunas cosas que no pudimos luego encontrar en ningún otro lugar de India.
Justo debajo del fuerte hay un animado (y barato!) mercado. Allí encontramos algunas cosas que no pudimos luego encontrar en ningún otro lugar de India.

Merece la pena mencionar un lugar donde comer que descubrimos cerca del fuerte y del que no tomamos los datos puesto que creíamos que repetiríamos. Se trata de un restaurante vegetariano típico que prepara algunos platos internacionales, como pizza o hamburguesas (vegetarianas, pero buenísimas). Para encontrarlo hay que andar desde dónde te deja el bus 1 (justo enfrente de la iglesia de Santa Lourdes, que también merece un vistazo) andando por la calle tras atravesar el arco de entrada. Junto a los puestos del mercado, a mano izquierda encontrarás un restaurante con A/C que anuncia “pizzas y burguers” (a unos 100 o 200 metros del arco de entrada).

Subir al fuerte cuesta bastante por el número de escalones y por el calor (en la foto ya estamos casi arriba).
Subir al fuerte cuesta bastante por el número de escalones y por el calor (en la foto ya estamos casi arriba).

Gastos 31/7:

En las terrazas estuvimos solos y por solo 10 R.
En las terrazas estuvimos solos y por solo 10 R.

Coca-cola: 2×24 R
Tren de Thanjavur a Trichy: 2×30 R
Cyber: 38 R (1 hora y media)
Terraza del templo: 2×10 R
Comida: 200 R
Hotel: 2×450 R
Varios: 100 R
Cena: 160 R

Gastos 1/8:

Desayuno: 30 R
Bus 1: 2x2x5 R
Entradas al fuerte: 2×13 R
Comida: 250 R
Sari: 225 R
Agua: 2×20 R
Cyber: 2×10 R
Cena: 257 R
Helado: 35 R
Agua: 32 R (2 litros)

Gastos 2/8:

Agua: 3×22 R
Templo: 26 R
Varios: 100 R
Autobús: 2x3x5 R
Comida: 290 R
Regalos: 55 R
Autobús a Madurai: 2×75 R
Autobús en Madurai: 2×6 R
Hotel: 450 R
Cena: 280 R

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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

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