Los backwaters de Alleppey

La ciudad de Alleppey vive entorno a los backwaters y sus alrededores están llenos de viviendas de pescadores y agricultores.
La ciudad de Alleppey vive entorno a los backwaters y sus alrededores están llenos de viviendas de pescadores y agricultores.

Nuestra idea era llegar a Alleppey desde Varkala vía Kollam. Kollam es una ciudad a 30 minutos en tren al norte de Varkala y se supone que cada día a las 10:30 de la mañana sale un barco que va a Alleppey a través de los backwaters. No se nos ocurría una mejor manera de llegar a Alleppey, sin embargo, los astros se aliaron contra nosotros y nos encontramos con que el barco no estaba funcionando. Por si fuera poco, empezó a llover nada más llegar a Kollam. Tuvimos que meternos en un viejo y sucio autobús que nos dejó en Alleppey 3 horas y media más tarde (una más de lo previsto). Además, los precios de las excursiones por los backwaters que conseguimos eran desorbitados, quizás por haber coincidido con el fin de semana de la Nehru Trophy (y además, a Nuria lo de los backwaters era algo que no le llamaba especialmente la atención). Definitivamente, el estrés había regresado a nuestras vidas nada más salir de Varkala.

En las aguas abiertas de los canales se dan cita muchos barcos.
En las aguas abiertas de los canales se dan cita muchos barcos.

Sin embargo, una serie de afortunados acontecimientos hicieron que nuestro viaje iniciara una espiral ascendente. Primero encontramos a un chico que nos ofreció alojarnos en su hotel en la playa de Alleppey (“Funky Art”), luego salimos a buscar un restaurante dónde comer por la zona y conocimos a un sevillano que nos habló de Kumily y de cómo él había ido allí usando el barco público que recorre los backwaters para llegar hasta Kottayam y de allí tomar un autobús a Kumily.

La mayoría de los canales apenas permiten circular dos barcos y los cruces de dos barcos grandes son un poco delicados.
La mayoría de los canales apenas permiten circular dos barcos y los cruces de dos barcos grandes son un poco delicados.

Algunas opciones adicionales para disfrutar de los backwaters que encontramos, pero no nos llegaron a convencer fueron realizar una excursión en un barco “público” (o mejor dicho, compartido) por unas 300 Rs y organizada por la oficina de turismo o gastarnos unas rupias más y contratar algo similar, pero en plan privado (salia por unas 200 Rs la hora). La opción de pasar un día en un houseboat se nos iba totalmente de presupuesto (a partir de 5000 Rs) y las opciones con motor no nos parecían nada atractivas.

Esta foto está hecha desde un pequeño puente peatonal que hay cerca del embarcadero (que queda a mano derecha).
Esta foto está hecha desde un pequeño puente peatonal que hay cerca del embarcadero (que queda a mano derecha).

El ferry público a Kottayam sale 3 o 4 veces por la mañana y un par de veces por la tarde, los horarios exactos se pueden consultar en el embarcadero (preguntando a alguno de los trabajadores que están allí; no preguntes a los propietarios de embarcaciones o a los intermediarios, porque entonces el barco no saldrá, estará averiado o tendrá algún otro problema). Nosotros salimos del hotel en un tuk tuk y llegamos hasta el embarcadero con una hora de antelación, pero en realidad no hace falta ir demasiado pronto, ya que el barco no suele llenarse. Eso sí, si quieres un buen asiento debes estar como 30 minutos antes y abordar el barco en cuanto llegue (en cuanto se vacíe puedes entrar). Los mejores asientos son los que están junto a las puertas ya que hay más espacio para dejar las mochilas. Ambos lados del barco son buenos ya que “la acción” se desarrolla en ambas orillas y el barco no parece tener preferencia por una u otra. Para quienes quieran realizar fotografías y tengan más de un objetivo (uno corto y otro largo, como es nuestro caso), el barco en principio transita por canales más bien estrechos dónde el corto es el más indicado y luego se mete en canales más anchos dónde necesitarás un buen zoom para poder hacer fotos de la vida alrededor de los backwaters; en una fase final del viaje, cuando el ferry llega a Kottayam, se vuelve a meter por canales estrechos (los más estrechos del viaje) y puedes volver al objetivo corto.

Si no podéis elegir sitio tampoco pasa nada, pero si podéis el que está junto a las puertas es el mejor.
Si no podéis elegir sitio tampoco pasa nada, pero si podéis el que está junto a las puertas es el mejor.

Durante el trayecto no solo verás a la gente que vive y trabaja en los backwaters, sino que tendrás la opción de entablar conversación y contacto directo con ellos, ya que esa es su forma de viajar entre su hogar o lugar de trabajo y la ciudad. Una señora incluso nos ofreció que nos quedáramos en su casa a pasar la noche. Todavía no sé porque no aceptamos, hubiese sido una gran experiencia, aunque nos hubiese descuadrado las fechas del viaje.

La vida en los backwaters se puede ver muy bien gracias a que la mayoría del tiempo se navega por canales estrechos.
La vida en los backwaters se puede ver muy bien gracias a que la mayoría del tiempo se navega por canales estrechos.

El puerto dónde el ferry te deja en Kottayam no está precisamente en el centro, sino que está a las afueras de la ciudad. Los rickshaws que te esperarán te ofrecerán precios por encima de 100 Rs para llevarte al centro, pero creo que es mucho mejor tomar la opción que nosotros realizamos por pura casualidad. Si sigues andando en la misma dirección en la que venía el barco y giras a la izquierda al llegar a un puente de hierro, realizarás un recorrido de un par de kilómetros en el que verás la vida en los backwaters desde otra perspectiva. Al final del camino asfaltado encontrarás una carretera, con una panadería enfrente y justo desde ese punto (lado de la panadería) podrás tomar un autobús que por muy pocas rupias te dejará en la estación.

Lo bueno de ese barco es que es la forma normal de viajar de los indios y por eso puedes tener mucho contacto con ellos.
Lo bueno de ese barco es que es la forma normal de viajar de los indios y por eso puedes tener mucho contacto con ellos.

Desde la estación de autobuses tomamos un bus que nos llevó a Kumily por una carretera llena de curvas y casi siempre ascendente. Los paisajes desde el bus son un espectáculo que no te debes perder.

Gastos 11/8:

Bus al tren: 2×9 R
Tren a Kollam: 2×5 R
Tuk tuk al puerto: 40 R
Bus a Alleppey: 2×60 R
Comida: 355 R
Tuk tuk al centro: 40 R
Complementos: 135 R
Supermercado desayuno: 120 R
Cena: 245 R
Tuk tuk regreso: 40 R
Hotel: 400 R

No querría estar en la piel de esta gallina...
No querría estar en la piel de esta gallina…

Gastos 12/8:

Tuk tuk: 40 R
Agua: 18 R
Barco: 2×15 R
Bus a Kottayam: 2×6 R
Comida: 66 R
Tuk tuk: 20 R
Bus a Kumily: 2×76 R
Cena: 240 R

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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

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