Varkala

La zona turística de Varkala se extiende a lo largo de un precipicio con varios accesos a la playa.
La zona turística de Varkala se extiende a lo largo de un precipicio con varios accesos a la playa.

Sinceramente, necesitábamos un Varkala. Después de visitar tantas ciudades polvorientas, sucias, ruidosas, calurosas y poco amigables, necesitábamos un lugar tranquilo dónde descansar, especialmente tras haber estado varados en Madurai 5 días. Varkala nos ofreció todo eso y mucho más.

Trabajar en Varkala es como trabajar en el paraíso, es otra cosa...
Trabajar en Varkala es como trabajar en el paraíso, es otra cosa…

Varkala es un pueblo costero de Kerala dónde se ha desarrollado un núcleo turístico alrededor de la playa que lleva el nombre de la localidad. Las playas de Varkala no son gran cosa, es más, son playas “delicadas”, dado que tienen siempre un gran oleaje y fuertes corrientes. De hecho, tanto en la llamada playa de Varkala como en la “Black Beach”, hay una especie de guardas con un silbato que te impiden bañarte en cuanto te metes más allá de la cintura (y a veces antes!). Sin embargo, andando un poco más al norte, llegas a la “Odayam Beach” dónde no hay nadie vigilando y puedes meterte todo lo adentro que quieras. A mi personalmente, este tipo de playas me encantan. Para los que la conozcáis, estas playas son muy parecidas a la playa de Verdicio en Asturias pero con menor extensión (tanto en anchura como en longitud). La playa principal (“Varkala”) suele estar llena de indios, tanto del mismo Varkala como visitantes de otras ciudades. Las otras playas suelen ser las elegidas por los extranjeros.

La vida en Varkala es esto, playa, buen tiempo, buenas comidas, un libro, diversión... El descanso del viajero.
La vida en Varkala es esto, playa, buen tiempo, buenas comidas, un libro, diversión… El descanso del viajero.

Los hoteles interesantes se encuentran en la zona de la playa, en lo que se suele llamar el “cliff” (acantilado) y que se divide en norte y sur respecto a la playa de Varkala. No hay ningún hotel a pie de playa, sino que están todos al borde del acantilado y algunos tienen vistas al mar. Hay una calle que recorre todo el acantilado, de norte a sur separando los hoteles y tiendas del borde mismo del acantilado. También hay hoteles que están fuera de esta línea de mar, en la carretera que va al pueblo o en el mismo pueblo. Nosotros la primera noche nos alojamos en un “cottage” un poco alejado de la playa (10 minutos andando) pero que resultó ser una ganga (220 rupias). Era el Government Guest House que podéis ver si buscáis Varkala en Google Maps (veréis que está un poco alejado de la playa). El resto de noches nos fuimos a un “hotel de playa”, con vistas al mar, wifi y agua caliente (a ratos) que nos salió bastante más caro, pero nos apetecía un lujito. Lo bueno de la temporada baja es que ese tipo de hotel que normalmente costaría cerca de 1000 rupias cae mucho de precio.

Varkala es elegido por algunos ciudadanos indios para pasar unos días o para sus celebraciones, como este bautizo.
Varkala es elegido por algunos ciudadanos indios para pasar unos días o para sus celebraciones, como este bautizo.

Varkala es, además, un pequeño oasis gastronómico, puesto que a las propuestas gastronómicas locales se le suma una variada carta de sugerencias internacionales que te harán sentir como en casa. Los precios, eso sí, son un poco más elevados que en el resto de lugares de Kerala, pero son totalmente asumibles. Como estuvimos tantos días allí, pudimos probar un montón de restaurantes, de los cuales recomendaré no dejar de visitar dos. Mi recomendación BBB es el Sunrise por sus precios (el más barato de los cliffs sin ninguna duda), aunque no suelen tener bebidas realmente frías (pero si se lo pedís os lo pondrán en el congelador y en 10-15 minutos, mientras os sirven la comida tendréis una “cool drink”). La otra recomendación que haré es el Sky Lounge por sus generosas raciones (algún día comimos los dos con un solo plato de pasta). Oiréis mucho hablar del Café del Mar y alguno más, pero, para mi, están sobre-valorados y obtienes lo mismo pero pagando más y a veces esperando mucho más debido a la cantidad de gente que acude allí siguiendo guías como la Lonely Planet.

Así es la playa de Varkala, muy poco apetecible. Afortunadamente hay más playas en la zona.
Así es la playa de Varkala, muy poco apetecible. Afortunadamente hay más playas en la zona.

La línea de la costa, además de hoteles y restaurantes, está plagada de tiendas que venden un poco de todo, desde artesanía hasta ropa, pero no solo de Varkala o Kerala, sino que existe una extensa colonia de nepalíes y tibetanos que vive aquí y vende diferentes souvenirs de su país. También hay diversas lugares que anuncian tratamientos ayurvedicos, pero no probamos ninguno debido a su alto precio (básicamente masajes).

Este es el mapa de Varkala para que te hagas una idea de la ubicación. Hasta el helipad llegan los tuk-tuk, pero no pueden entrar en la calle del cliff y dejarte en la puerta del hotel.
Este es el mapa de Varkala para que te hagas una idea de la ubicación. Hasta el helipad llegan los tuk-tuk, pero no pueden entrar en la calle del cliff y dejarte en la puerta del hotel.

Por cierto, por mucho que los hoteles y restaurantes anuncien eso de “Free wifi” como argumento de ventas, hay que saber que no es oro todo lo que reluce y que el acceso a Internet es muy lento y a veces imposible. Más de una vez hemos comido en un restaurante que anunciaba su Wifi y no hemos podido conectarnos en ningún momento. Asegúrate que la wifi funciona antes de elegir un restaurante por su conexión a Internet. Idem con los hoteles, suelen haber muchos cortes y la velocidad es muy baja (imposible descargar un vídeo de YouTube de más 10 minutos). Algo similar sucede con el agua caliente, que más bien suele ser agua tibia y cuando al encargado se le pasa por la cabeza encender el calentador.

Y no sé que más contar de Varkala. Para nosotros fue un paraíso, una isla, un lugar dónde perderse, dónde quedarse 3 meses escribiendo un libro o simplemente descansando del mundo. Varkala no se puede contar, se ha de vivir.

Gastos 7/8:

A este flautista lo cazamos infraganti. Luego dicen que hay accidentes...
A este flautista lo cazamos infraganti. Luego dicen que hay accidentes…

Bus a la playa (desde la estación de tren): 2×6 R
Hotel: 220 R
Pantalones tipo Nepalí: 250 R
Comida: 430 R
Batido + te: 120 R
Cena: 400 R

Gastos 8/8:

Comida: 420 R
Pan de sandwich: 22 R
Cena: 200 R

Gastos 9/8:

Desayuno: 70 R
Comida: 300 R
Agua: 25 R
Cena: 155 R

Gastos 10/8:

Comida: 290 R
Pantalones (tipo persa): 100 R
Postales: 100 R
Merienda-cena: 230 R
Hotel: 500×3 noches

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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

4 comentarios sobre “Varkala”

  1. Pingback: La playa de Om
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