Empezamos a adentrarnos por zonas menos turísticas y eso se nota.

El bucle de Mae Hong Son

Empezamos a adentrarnos por zonas menos turísticas y eso se nota.El bucle de Mae Hong Son (Mae Hong Son loop) es como llaman algunas guías de viajes al recorrido siguiente: Chiang MaiPai – Mae Hong Son – Mae Sarieng – Chiang Mai (o al revés). Además de los pueblos mencionados, algunos añaden otros más, aunque creo que lo mejor es utilizar estos como referencia y montar allí la base de operaciones. Según la Lonely Planet para hacer este bucle se necesitan 4 días. Yo me río de eso, pues con 4 días puedes decir que has hecho los 600 y pico kilómetros del bucle y sus miles de curvas, pero ni en broma te ha dado tiempo a disfrutar de esta bella zona de Tailandia.

Conocimos en estos días a unas chicas españolas que estaban viajando por aquí. Se bajaron en Pai un par de horas para conocerlo y continuar viaje hasta Mae Hong Son dónde se iban a quedar un día. ¿Es eso conocer esta zona? ¿Es eso disfrutar del viaje? ¿O es simplemente una excusa para poder decir “yo he estado allí”? En fin, este tipo de “viajeros independientes” que solo buscan poner banderitas en su colección de lugares visitados me producen casi el mismo rechazo que quienes viajan con El Corte Inglés.

Desde luego, si tuviera que recomendar a un amigo cómo visitar esta zona le diría lo siguiente: haz una mochila mínima, alquila una moto en Chiang Mai por una semana o 10 días y recorre sin prisas toda la provincia. Quizás incluso sea posible negociar un alquiler flexible (no tener una fecha fija de devolución) para ir más tranquilo. Sí, quizás sea más caro y quizás dé un poco de palo eso de tener que hacer tantas curvas y tantos kilómetros con una moto alquilada, pero desde luego la experiencia compensará. Lástima que no hubiéramos pensado nosotros en esta posibilidad. Además tenemos otros planes en mente (no regresar a Chiang Mai).

Nosotros en Pai estuvimos 3 noches y esperábamos poder salir fácilmente de allí igual que llegamos. Pero nada de eso. Pai es el último lugar “fácil” del nordoeste de Tailandia. Continuar hacia Mae Hong Son es fácil si se tiene la previsión de reservar una plaza en la mini-van que sale a las 11:00 todos los días desde la estación de autobuses. Si no, te puede pasar como a nosotros que nos quedamos allí estancados hasta las 3 de la tarde cuando salía un “dos filas” que hacía el mismo recorrido por la mitad de precio. Este “ahorro” tenía su justificación, claro, con la carencia de un asiento fijo, de comodidad y, por supuesto, de seguridad. Por tanto el consejo si no tienes más remedio que viajar en la dos filas es claro: estar atento cuando llega la pickup y abordarla pronto. Nosotros tuvimos suerte ya que una viejecita de una “hill tribes” (tribus del norte) se encariñó con nosotros y nos avisó de cuando y dónde teníamos que subir. Otros “farangs” (extranjeros) no tuvieron tanta suerte y llegaron tarde, algunos con la no-tan-mala-suerte de entrar y poder sentarse en el suelo y otros directamente se tuvieron que quedar a hacer noche en Pai. El viaje fue memorable, muy al estilo “África”, con 18 personas en la parte de atrás de una pick-up y un hombre que no cabía y se subió al techo. El vídeo lo dice todo:

Llegamos a Mae Hong Son por la tarde, bastante agotados de las 3 horas de trayecto y con ganas de darnos una buena ducha. Así lo hicimos y luego salimos a dar una vuelta para cenar. Pero ya no estábamos en Pai. Esta ciudad, aunque tiene una creciente escena turística, se acerca más a lo que es un pueblo de montaña. A las 9 de la noche casi todo estaba cerrado o en proceso de cierre y nosotros, que teníamos hambre y miedo a que lo cerraran todo, tuvimos que refugiarnos en un restaurante relativamente caro dónde tocaban música en directo. Una gran cena “western style” por algo más de 4 euros (los dos), un pequeño lujo que de vez en cuando se agradece.

Gastos:

Desayuno: 34 B
Comida: 117 B
Bus Mae Hong Son: 2×80 B
Cena: 160 B
Batido: 18 B

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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

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