Chiang Mai es una ciudad preciosa, con una gran cantidad de expresiones artísticas de valor incalculable.

Chiang Mai

Chiang Mai es una ciudad preciosa, con una gran cantidad de expresiones artísticas de valor incalculable.Por la mañana seguía lloviendo, aunque parecía que había disminuido de intensidad y a ratos paraba. La lluvia no invitaba a salir de la habitación, la verdad, por lo que remoloneamos hasta que el hambre nos hizo salir a desayunar. Es lo malo que tiene la época de lluvias, que te puedes encontrar con días así o incluso varios días así. A pesar de la lluvia, hace calor, pero es un calor más soportable, y es hasta preferible que llueva a pesar de los inconvenientes en algunos casos.

Para los juguetones como nosotros, los templos son divertidísimos, porque a diferencia de las iglesias católicas, por ejemplo, puedes tocarlo todo, meterte dónde quieras (bueno, hasta cierto punto) y hacer fotos sin ninguna restricción.El caso es que, visto como se presentaba el día, decidimos visitar los templos de la ciudad. Pertrechados con nuestro chubasqueros, visitamos los templos más importantes que nos habíamos marcado en el mapa con ayuda de la wikitravel y la Lonely Planet que llevamos en PDF en el móvil. Algunos templos ofrecen novedades interesantes, pero otros son más de lo mismo y la verdad es al final terminas bastante saturado de ver templos. Algunos sí son interesantes como el que hay fuera de los muros de la ciudad vieja dedicado a la plata (no recuerdo el nombre, pero en la Lonely por ejemplo está descrito) o el Mahatta, el resto, pues si los ves bien, pero si no tampoco hay que agobiarse.

Es posible ver a los monjes trabajar la plata en uno de los templos de Chiang Mai.

Lo siento por los tímpanos de los presentes. ¡No me puedo resistir!Chiang Mai es muy fácil de visitar ya que tiene un centro histórico que forma un cuadrado perfecto amurallado y eso te ayuda a situarte muy bien. Dentro de ese cuadrado o en sus aledaños se sitúa todo lo interesante de la ciudad. Los sábados hay un mercado (“saturday market”) básicamente de objetos de plata (si no es sábado puedes ver objetos de este material en las tiendas fijas que hay dónde se monta el mercado y en el templo cercano). Los domingos hay un mercado dominical (“sunday market”) dónde se compra y vende de todo (más barato que en el mercado nocturno, que lo ponen en la zona de hoteles de turistas cada noche).

Esta imagen representa los principales elementos del imaginario thai: la patria, el budismo y la monarquía. El cuarto sería Doraemon, pero esa ya es otra historia...Por la mañana llovió un poco, pero por la tarde el cielo nos respetó, aunque se mantuvieron las amenazadoras nubes. Comimos por un sitio cualquiera de la calle y seguimos callejeando, visitando los templos que nos íbamos encontrando y nos parecían interesantes. También pasamos por una tienda de electrónica, pero los precios de las cosas que nos podían interesar eran casi los mismos que en Alicante. Eso sí, tenían televisores LCD de 50” con 3D e Internet por 500 euros.

El mercado nocturno es caro, entre otras cosas, porque está justo al lado de los hoteles de lujo.A eso de las 19:00, cuando empezó a hacerse de noche, volvimos al hostel, nos duchamos y nos cambiamos y salimos andando hacia el mercado nocturno (bazar nocturno). Está fuera de los muros de la ciudad, pero no muy lejos, menos de 10 minutos desde la puerta principal. Los precios de todo están algo inflados y la cantidad de turistas que hay es asfixiante. Aún así, repetiríamos la noche siguiente. Para cenar, eso sí, salimos del mercado. Es alejarte 2 o 3 calles de los hoteles de lujo que hay por allí y encontrar lugares de comida thai a precios razonables (30-50 bahts el plato). Lo bueno es que como todo es tan barato en Tailandia, aunque te hinchen los precios todo te sigue pareciendo barato. Es como ir a la feria y poder comprarlo todo. Una sensación que jamás habíamos vivido, ni siquiera en China.

Recomiendo hacer una lista con los templos que más te interesen ya que al final terminas saturado.Gastos:

Desayuno: 52 B
Comida: 73 B
Crepes: 25 B
Postales (8): 40 B
Varias compras (artesania): 59 B
Cena: 140 B
Batido (7 eleven): 14 B
Helado: 15 B

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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

3 comentarios sobre “Chiang Mai”

  1. Pingback: Doi Suthep

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