Decir Auschwitz es decir campo de concentración, prisión, nazis, genocidio...

Auschwitz

Decir Auschwitz es decir campo de concentración, prisión, nazis, genocidio...Tras una ducha nos vamos corriendo a la estación de trenes. Allí, Ivan desayuna (chocolate de máquina 1’80 PLN, junto a unas galletitas que traíamos de Alicante) mientras esperamos a que las pantallas nos digan a que andén debemos ir. El desayuno es interrumpido por la megafonía que grita un mensaje en polaco en el que creemos escuchar las palabras “Krakow Glowny”. Mucha gente empieza a correr y a nosotros nos entra el pánico ya que el mensaje no se ha reflejado en las pantallas. Preguntamos a una chica joven que sabe inglés y nos dice que nuestro tren sale de la plataforma 2. Corremos ya que todo el mundo lo hace y llegamos al tren justo antes de salir (8:26).

Cinco horas de tren después, con un cambio en la estación de Trzebinia, llegamos a Oswiecim, la ciudad polaca que da nombre al campo de concentración nazi más conocido.

El campo de Birkenau es el más interesante para conocer cómo eran los campos en realidad. Impresiona ver el vacio.El primer susto ha sido encontrarlo casi todo cerrado, autobuses cancelados y horarios de trenes reducidos. Todo por que era día de Pascua. Tomamos un taxi para ir a Birkenau (9 PLN pero compartimos con otra pareja), ya que Auschwitz no es posible visitarlo hasta las 15:00 si no es con excursión organizada. En realidad, es muy fácil ir andando a Auschwitz y desde ahí tomar el shuttle gratuito que va cada media hora entre los campos. Solo recomendaría ir en taxi si, como nosotros, tenéis mucha prisa o lleváis las mochilas al hombro. Para ir andando, situaros en la puerta de la estación de trenes. A vuestra derecha hay una rotonda, andad recto y pasadla paralelos a las vías del tren. Llegaréis a otra rotonda, girad a la izquierda por la acera de la izquierda y en 10 minutos estaréis en el parking de Auschwitz.

En los barracones dónde había niños, los presos trataban de hacer más llevadero el calvario a los menores.Nuestra opción fue ver primero el campo de Birkenau, pero quizás hubiera sido mejor ver primero Auschwitz para hacerse una idea de lo que estamos viendo. En Auschwitz en cada uno de los barracones han colocado una exposición, a cada cual más interesante. También hay habitaciones con los muebles, vestidos y demás pertenencias originales de guardias y presos del campo de concentración. Birkenau, por su parte muestra más elocuentemente lo que es un campo de trabajos forzados, dónde se ve claramente cómo y dónde trabajaban y te puedes hacer una idea muy detallada de sus condiciones de “vida” y la falta de humanidad de los nazis. En conclusión, empieces por dónde empieces, la visita es espeluznante.

Lo único negativo que quiero mencionar, puesto que me parece de justicia, es que entre la variedad de exposiciones que se encuentran en Auschwitz, todas ellas muy acertadas e interesantes, se echan en faltan las que corresponde al holocausto no-judío. No hay apenas menciones, más que colateralmente, a las otras víctimas del nazismo: gays, presos políticos, gitanos… Merecerían tener su propio pabellón, igual que lo tienen los judíos holandeses o los judíos eslovacos.

Con la distancia creo que nos equivocamos al elegir hacer la excursión por nuestra cuenta. Sin un guía que te ponga en situación, el horror vivido en aquél lugar se diluye.Esta fue una de esas visitas, como tantas otras en otros viajes, que por vivirla perdimos una comida. Y es que llegamos a las 13:30 a la ciudad de Oswiecim y directamente nos fuimos de un campo a otro, sin parar a comer, dado que pensábamos que a las 17:00 terminaba el horario de visitas (aunque en realidad era una hora más tarde). El caso es que entre unas cosas y otras no comimos más que unos snacks (papas, bebidas, palitos de sal… 12’10 PLN) de unas máquinas que hay en la recepción de cada uno de los campos. Por cierto, también hay una consigna en la entrada de Auschwitz (en Birkenau no) y puedes dejar cualquier mochila por 2 PLN. También hay un baño, pero cuesta 1 PLN y dentro del propio campo de Auschwitz es gratis (en Birkenau también hay uno gratis).

Cargar todo el rato con la mochila no es cómodo, pero tampoco es ningún suplicio, ya que los espacios son grandes y hay poca gente.Finalizamos la visita prematuramente a las 17:15 con la esperanza de encontrar un minibus que nos llevara a Cracovía, pero fue imposible. Tuvimos que recurrir a andar hasta la estación de trenes y tomar una extraña combinación (volver a Trzebinia y de ahí a Cracovia, 2×9 PLN) en una rutita que nos llevó casi 3 horas. Por cierto, los trenes por aquí son sorprendentes. Nosotros siempre compramos segunda clase y a veces nos hemos encontrado asientos que serían casi de primera clase en España y otras asientos de plástico duro como los de un metro. Complicado saber con qué te vas a encontrar.

Llegamos tarde a Cracovia, pero encontramos fácilmente el hostel (AAB Benedyct) gracias a las indicaciones de la web. Veníamos un poco acojonados por el nombre del hotel, ya que con la iglesia nos hemos topado un par de veces y suele ser para mal. Pero no, el hostel está relativamente bien, aunque adolece de una falta de duchas y baños para toda la gente que hay. Tampoco mola mucho si vienes tarde y te toca una litera de arriba ya que son de 3 personas. Pero tiene cosas muy positivas como la cercanía al centro, la pantalla gigante de TV (que en realidad es un proyector) y el café y te gratuito durante todo el día.

Jamás creas a nadie que te diga que el trabajo te hará libre: miente.Para cenar queríamos algo BBB (“bueno bonito barato”) pero no rollo kebab McDonnals que era la primera comida de verdad que hacíamos en 3 días. Y, vaya que lo encontramos! Una pizzería con comida local que por 17 PLN por persona te pone un menú en la mesa (sopa o ensalada más un plato fuerte, en nuestro caso, por ejemplo, fue una Lasagna y un plato con patatas y bistek). Luego regreso al hostel, ducha, te y a la cama. Ese día conocimos a Carolina, una chica argentina que dormía en nuestra habitación.

Gastos

Desayuno → 1’80 PLN
Taxi Birkenau → 9 PLN
Snacks → 12’10 PLN
Consigna → 2×2 PLN
Tren a Cracovia → 2×9 PLN
Cena → 45 PLN (con 3 de propina, no es obligatorio, pero estaba muy bueno… 🙂
Hostel 3 noches → 171 PLN ??

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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

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