Los niños de Lamu

A los niños les encantaba posar, se peleaban por "salir en la foto".
A los niños les encantaba posar, se peleaban por "salir en la foto".

Los niños están por todas partes en Kenia y en general en toda África. La inversión que sufre la pirámide poblacional respecto a la de nuestro continente, provoca sorpresa al viajero que no está acostumbrado a tanta población infantil. Y al contrario que los sobreprotegidos y materialistas niños europeos, los africanos, que poco o nada tienen, lo dan todo. Además tienen una extraña habilidad para imitar todo lo que haces o dices que les hace muy hábiles para aprender nuevos juegos.

Organizar a los niños era casi imposible, cuando uno se colocaba en la foto otro entraba en el encuadre.
Organizar a los niños era casi imposible, cuando uno se colocaba en la foto otro entraba en el encuadre.

En Lamu, como hay poco o nada que hacer, tuvimos tiempo de acercarnos a los niños y jugar con ellos. En el resto del viaje se hizo complicado, salvo quizás en ciertas poblaciones rurales de Uganda. En los safaris no se ve prácticamente ningún niño ni ningún Keniata que no esté allí por el negocio que se mueve alrededor del propio safari y en las grandes ciudades rara vez hay tiempo para ‘perder’.

En Lamu tuvimos la suerte de encontrar una escuela en la que varios niños jugaban en el patio. Les encantaba posar para las fotos, se peleaban por salir en ellas y luego se partían el culo viéndose en el visor de la cámara. Lo que no se esperaban porque me imagino que no habían visto nunca es verse en movimiento. Les grabamos un vídeo y se quedaron de piedra al verse ‘como en la tele’.

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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

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