Mis 5 calas favoritas en la Costa Blanca

Ninguna de las 5 calas que os voy a contar son un secreto. Se trata de calas que la gente de la zona de Valencia y Alicante conoce perfectamente, pero probablemente si vienes de fuera a visitar la Costa Blanca, quizás te suenen playas como El Postiguet o vayas incluso a la playa de Benidorm y te pierdas maravillas naturales como estas.

Cala de Pepe la sal (Moraira)

Seguro que no se llama “Pepe la Sal”, ese nombre se lo hemos puesto Nuria y yo, pero es que no se cual es el nombre de esta cala. Está justo al lado de la cala de Cap Blanc, pero no es la misma. Para llegar tienes que llegar por la carretera CV-746 hasta el centro comercial Pepe la Sal (de ahí el nombre) y meterte por las calles de la urbanización hasta llegar al final de la calle Cabo de Gata. Ahí dejas el coche, empiezas a bajar a la playa, pero en vez de seguir el camino principal, te metes pegado a los chalets por la zona de la izquierda, bajas unas escaleras pegadas a la pared, continúas hasta el final de la cala que encontrarás, rodeas la roca grande, te metes en el agua y cruzas hasta la otra gran roca que verás y ahí, justo ahí está mi cala favorita (¡secreto desvelado!).

Es una cala de pura roca en la que normalmente no te encontrarás con nadie, quizás una o dos personas en temporada alta. Espero que no se llene a partir de ahora… El caso es que esa playa está genial: aguas transparentes, puedes bucear, saltar desde las rocas, refugiarte a la sombra… Lo único es que hay días que el mar está un poco picado y hay que ir con cuidado.

La llegada a la Cala de Moraig es realmente espectacular.
La llegada a la Cala de Moraig es realmente espectacular.

Playa del Racó del Conill (La Vila Joiosa)

Si tuviera que decir cual es mi segunda cala favorita quizás sería esta, a pesar de que suele estar muy llena de gente. En temporada alta diría que hay demasiada gente. Se trata de una playa nudista a la que se accede después de un largo, estrecho y a veces peligroso camino (si hay mucho transito). Desde el antiguo Casino se mete un camino en dirección al mar que hay que seguir hasta el final. Al final del camino (asfaltado todo) se llega a un gran parking y a una zona de recreo. Hasta dónde yo sé, se puede dormir ahí sin problemas.

La playa en sí me recuerda a las calas de Mallorca. Hay una parte de la playa de roca, otra de piedras pequeñas y otra de arena para que puedas elegir. Tienes sombra (si llegas a tiempo) y hay un chiringuito abierto. El agua es transparente y se puede hacer snorkel sin problemas.

Cala Moraig (Benitatxell)

Esta es probablemente la cala más conocida de todos debido a la cueva semiacuática que tiene (cova dels arcs). En los buenos tiempos se podía pernoctar, pero debido a la presión turística lo han prohibido explícitamente y la policía patrulla casi cada noche durante el verano. Para llegar desde el pueblo de Benitatxell tienes que atravesar toda la urbanización Cumbres del Sol y bajar hasta la playa.

Te encontrarás con una playa de arena bastante larga con parking, chiringuitos y todos los servicios. La famosa cueva está nada más llegar, junto al parking, y en el extremo más alejado de la playa hay una zona nudista y unas rocas desde dónde la gente se lanza al mar (cuidado porque hay que saber dónde saltas). Si no estuviera tan masificada sería perfecta.

No hay que perderse un atardecer en la cala de Pepe La Sala
No hay que perderse un atardecer en la cala de Pepe La Sala

Cabo de las Huertas (Alicante)

En la zona de San Juan playa hay una cala muy especial. Se trata de la cala del Cabo Huertas que es, de entre mis calas favoritas, la que está más cerca de mi casa. Para llegar hay que dirigirse a San Juan playas y desde allí meterse hacía el camino del Faro. Al final de esa calle se puede aparcar el coche y bajar a la cala por un camino de tierra. A mano izquierda quedarán las playas de San Juan y mano derecha las calas.

Se trata de una calas de roca formadas por roca plana paralelas al mar cuya mayor virtud es que permiten entrar al agua directamente para snorkelear (¿existe ese verbo?). El mar suele estar tranquilísimo ahí, por lo que no hay problema para meterse y salir.

En general la cala de la Almadraba suele estar tranquila.
En general la cala de la Almadraba suele estar tranquila.

Cala de Almadraba (Benidorm)

Las playas de Benidorm son mundialmente conocidas, pero sus calas no tanto. La cala del Tio Ximo quizás sea un poco más conocida, pero justo al lado de esta hay otra cala que para mi es mucho mejor: la cala de Almadraba. Para llegar desde el final de la playa de Levante hay que seguir serpenteando por la costa por las calles dónde sea posible hasta llegar a una rotonda que en frente tiene un descampado de tierra con vistas al mar. A mano izquierda mirando el mar te queda la cala del Tio Ximo y a mano derecha la Cala de Almadraba (ambas nudistas). Deja el coche ahí y baja a pie por un sendero empinado hasta el mar.

La cala tiene unas vistas estupendas y aguas cristalinas. Casi todo es piedra pequeña, pero hay un par de zonas de roca y un poquito de arena que suelen traer artificialmente al principio de cada temporada. Comparado con lo que suele ser Benidorm, esta cala no suele estar demasiado llena.

Y para ti, ¿cuales son las mejores calas de la Costa Blanca?

 

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Valencia

La próxima semana miles de turistas abarrotarán las calles de Valencia debido a las famosas “fallas”. La coincidencia con la semana santa y la reciente inauguración del Bioparc seguro que contribuyen a atraer a mucha más gente a la ciudad. Por ello, aprovecharé la ocasión para recomendar a los viajeros lo que a mi juicio como ex-ciudadano de la capital del Turia es lo que nadie se debería perder tanto si viaja en fallas como si aparece por la ciudad en cualquier otra fecha y con cualquier otra excusa.

Desde mi punto de vista, no creo que haya ningún interés en especial en visitar por dentro los museos de la ciudad de las artes y las ciencias, ni tampoco el acuario, puesto que el precio es exagerado y en muchas otras ciudades podemos visitar este tipo de atracciones turísticas. Lo que sí es espectacular es la arquitectura de la zona. La ciudad de las artes y las ciencias parece una ciudad del futuro dentro de Valencia. La visita de los exteriores es gratuita y el interior se puede apreciar simplemente entrando a los vestíbulos y puntos de venta de entrada.

En cuanto al atractivo más novedoso de la ciudad, el bioparc, no puedo hablar ya que no he estado. En cualquier caso, hay que saber que se trata de uno de esos zoológicos con grandes espacios para los animales y en el que recorres muchos kilómetros desde que entras hasta que lo terminas de ver (supongo que será tipo el de Cabarceno o el zoo del Bronx). Por cierto, el bioparc está en el Parc de Capçalera, una continuación de uno de los mayores parques del mundo: el cauce del río Turia, el pulmón verde de la ciudad y visita obligada (especialmente en la zona del palau de la música).

Si alguien tiene la suerte de estar en la ciudad un domingo por la mañana, no se debe perder el mercado de la plaza redonda. Probablemente no aparecerá en muchas guías, pero es lo mejor que se puede hacer un domingo en Valencia. Se trata de un típico mercadito (aunque a veces parece un rastro) en una zona muy interesante arquitectónicamente del centro de la ciudad, donde se vende y se compra de todo, pero especialmente se comercia con animales. Hay de todo, puestos legales y vendedores ilegales que te pueden ofrecer cualquier cosa que te imagines. Lo mejor es el ambiente.

Tampoco os olvidéis de visitar el parque de Viveros, junto a la calle Blasco Ibáñez (que por cierto, esta calle no tiene nada de especial). Y ya que estáis por la zona, acercaros hacía Alboraia, dónde podréis degustar la mejor horchata (recomiendo una horchatería llamada Daniel, preguntad que todo el mundo la conoce).

Para salir por la noche no os perdáis el barrio de El Carmen. El resto de zonas de “marcha” son monótonas, caras y aburridas. En El Carmen puedes encontrar desde garitos “pijos” hasta bares heavy. Además todo ello acompañado con la arquitectura de un barrio histórico.

En cuanto a restaurantes, entre semana (no vayáis en fin de semana porque el precio es un robo), un lugar donde me encanta ir a comer de menú es el restaurante pizza-roma (cerrado en 2010 por la crisis, ahora hay otro con el mismo nombre pero no es ni de los mismos dueños ni se come igual y es muy caro, ¡cuidado!). Si alguien es capaz de acabarse toda la comida que te dan por menos de 8 euros (la última vez que fui), que me escriba. Y no se trata de bazofia como en muchos otros lugares, sino que tiene su cierto nivel de calidad. Si se viene en coche y se quiere comer bien y de forma un poco más exclusiva, en el restaurante del casino Monte Picayo, situado en Puzol, un pueblo cercano a la capital, se puede cenar de buffet libre por unos 40 euros. Aunque mi recomendación es la de siempre: hay que probar los menús del día de los bares que se encuentren, suelen tener la mejor relación calidad/precio.

Para alojarse, hay unos cuantos hostels buenísimos y muy nuevos, como los Home Youth hostel o los Nest Hostels (aunque hay muchos más). Hay que pensar que hasta hace poco no había prácticamente ningún albergue en Valencia y que ha sido tras la creación de la Ciudad de les Arts y les Ciencies cuando han empezado a proliferar este tipo de alojamientos. Si se dispone de más dinero y se visita la ciudad en temporada baja, cerca del centro hay un par de hoteles que admiten bonos de hotel y que no están mal.

Por lo demás, ya se sabe, hay que subir al Miquelet, comer una paella en la albufera, ir en tranvía a la malvarrosa, caminar desde la lonja hasta la plaza del ayuntamiento pasando por la calle caballeros, etc. Todo gratis o muy barato, ¡no os dejéis engañar!

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