Cómo conseguir gratis el asiento de emergencia (aviones)

En general, todo el mundo cuando se transportas muchos kilómetros (muchas horas) usando aviones trata siempre de buscar la máxima comodidad. Unos lo consiguen con dinero, pagando por viajar en primera clase o business. Pero lo que no todo el mundo sabe es que cuesta lo mismo un asiento normal, con sus 40 centímetros para colocar las piernas, que un asiento de emergencia dónde puedes llegar a tener más de un metro por delante. En este artículo, quiero explicaros cómo conseguir gratis el asiento de emergencia en los aviones. Por ejemplo, en nuestro último viaje a Panamá, de los 4 aviones que cogimos, conseguimos al menos un asiento de emergencia en 3 de los vuelos (y en el primero no porque ni siquiera nos lo planteamos a ser un corto vuelo Alicante – Amsterdam).

El asiento de emergencia, ¿es para todos?

Tener más espacio que algunos asientos business es posible sin pagar más.
Tener más espacio que algunos asientos business es posible sin pagar más.

No. Eso es el primero que debemos saber. ¿Podemos viajar en un asiento de emergencia? En principio dicho asiento está prohibido únicamente para niños y personas con movilidad reducido, aunque en la práctica he visto sentarse ahí a familias con niños. Esto es porque se supone que quienes se sientan ahí deben ayudar a las azafatas en caso de que sea necesario salir por la puerta de emergencia.

Por otra parte, si te sientas en un asiento de emergencia no puedes tener ningún trasto en tus pies, lo tienes que guardar todo en el compartimento de arriba de tu cabeza. En la práctica no suelen poner pegas por llevar un libro o una chaqueta, pero si por ejemplo llevas una mochila con la cámara que no quieres dejar arriba, es posible que el asiento de emergencia no sea para ti. Además, cuando en el vuelo el idioma de las azafatas no es el español, necesitarás hablar bien inglés para que te dejen sentarte ahí. Muchas veces ni se lo cuestionan, pero otras veces te lo preguntan específicamente.  Ah! Y por supuesto, si te sientas en un asiento de emergencia, tendrás que ser capaz de resistir la tentación de tirar de la palanca roja que abre la puerta… la hacen tan tentadora…

Para algunos es un problema también el hecho de que el asiento de emergencia no tenga bandeja delante ni pantalla de televisión, así como que los brazos laterales sean fijos. Para mi todo esto son ventajas, porque te aísla de tu compañero de al lado (¿nunca te tocó al lado alguien que ocupa dos asientos y uno es el tuyo? ¡que suerte pues!) y porque te permite despejar tu línea visual.

Otra cosa importante es que no siempre se pueden conseguir dos asientos de emergencia juntos si viajas acompañado. Nuria y yo hemos tenido que volar muchas veces separados (en dos asientos de emergencia o en un asiento de emergencia y otro normal). Si no estás dispuesto a separarte de tu pareja, entonces mejor no te hagas demasiadas ilusiones de conseguir dos buenos asientos juntos. Aunque estéis separados puedes ir de visita y, lo mejor, podéis intercambiar asientos en caso de que uno quiera dormir y el otro no o que lo haga un rato uno y otro rato después el otro.

Para entender porque puedes conseguir el asiento de emergencia de un avión, tienes que pensar que no todo el mundo quiere sentarse ahí. Por ejemplo, hay gente a la que le da pánico sentarse ahí porque se pasa el vuelo pensando que puede haber una catástrofe, otras personas no quieren dejar su bolsa de mano arriba, hay otros que ni siquiera saben que es posible sentarse en el asiento de emergencia, otros viajan con niños, otros no hablan inglés… Al final, solo una pequeña fracción de los viajeros buscan el asiento de emergencia y, es más, he llegado a volar a veces con asientos de este tipo libres.

Depende del lugar del avión el asiento de emergencia es mejor o peor, pero SIEMPRE es mejor que el asiento de clase turista normal.
Depende del lugar del avión el asiento de emergencia es mejor o peor, pero SIEMPRE es mejor que el asiento de clase turista normal.

Pasos para conseguir el asiento de emergencia

Apunta:

  1. Siempre tienes que tratar de reservar el asiento en cuanto se abra la ventana de facturación online. Normalmente entre 24 y 48 horas antes del vuelo se te permite acceder a la web de la compañía y con tus datos de reserva podrás elegir algunos parámetros del vuelo, entre ellos el asiento que quieres ocupar. Es tu primera oportunidad de conseguir el tan ansiado asiento de emergencia. Utiliza la web SeatGuru para averiguar cual es el mejor asiento en cada avión. Mi recomendación: entérate con cuanta antelación se abre la ventana de facturación y estate justo a esa hora delante de un ordenador. Generalmente podrás conseguir de esa manera un mejor asiento en el vuelo inicial.
  2. Hay veces con algunas compañías en las que los asientos se preasignan y no se puede reservar uno u otro. Otras veces la web simplemente falla (como nos pasó para regresar de Panamá). En menos ocasiones, cuando entras ya están tomados todos los asientos de emergencia. En este caso, el siguiente paso es llegar pronto al mostrador de facturación y tratar de conversar con las azafatas de allí. Dile simplemente que si es posible que te dé un asiento en una salida de emergencia. Si te dice que ya están todos asignados, pídele un asiento cerca de una de las salidas de emergencia (en el punto 5 te explico porqué). Consejo: sé muy amable, sonríe mucho y elige a la persona de mayor edad, tienen más conocimientos y más recursos (como te toque la novata, igual te coloca en la última fila, como nos hizo la que nos facturó en el vuelo Amsterdam – Panamá). Por cierto, hay veces que ellos no ven cuales son los asientos de emergencia, míralo antes en Seat Guru y dales pistas: “¿sería posible ir sentados en los asientos de emergencia? los de la fila 18 creo que son…”
  3. ¿Que no te lo han dado? Busca una de esas maquinas de facturación automáticas, que son como unos ordenadores para agilizar la facturación y accede a ellos con tu tarjeta de embarque. En general, solo las grandes compañías y los aeropuertos principales suelen tenerlas, pero es interesante intentarlo. Esas máquinas te permiten cambiar tu asiento y elegir otro. A veces, como ocurre con la compañía Delta, los asientos de emergencia se bloquean para cierto tipo de clientes (los que tienen un mayor nivel en sus tarjetas de viajero frecuente). Esos asientos, si no han sido asignados, se desbloquean a falta de unas horas para el embarque. ¡Esa es tu oportunidad! En algunas compañías como LAN es posible que te ofrezcan por muy poco dinero mejorar tu asiento, pudiendo llegar a sentarte en business por solo 50 o 60 dólares.
Intenta siempre conseguir asientos de emergencia, ganarás en comodidad y salud ;)
Intenta siempre conseguir asientos de emergencia, ganarás en comodidad y salud 😉
  1. No te dieron el asiento en facturación, no hay maquinitas y ya está apunto de abrirse la cola de embarque. ¿Ves a esas dos chicas o chicos que han acudido al mostrador para empezar a llamar a los pasajeros? Pues en muchas compañías esas dos personas tienen la posibilidad de cambiarte el billete (en otras no). Pide a las personas que van a hacer el embarque que te cambien el asiento. Ruega e implora si es necesario, pero sé amable y gracioso. Obviamente esto solo funcionará si hay asientos libres. Si has tenido la oportunidad de acceder al mapa de asientos en una de las máquinas (punto 3) o a través de Internet y has visto que todos los de emergencia están ocupados, entonces es tontería que pidas el cambio.
  2. ¿Te acuerdas que te dijimos que te sentaras cerca de un asiento de emergencia? Bien, pues esto es porque tu última oportunidad es cambiarte de asiento en pleno vuelo. A veces, cuando ya has subido al avión y piensas que todo está perdido, resulta que hay alguien que falta y se queda un asiento de emergencia libre. Tienes dos opciones: o bien te sientas en el primer asiento que encuentres y cruzas los dedos para que no te echen (opción “le echo morro”) o bien te sientas en tu asiento y en cuanto el avión despegue y quiten las luces de cinturones, de un salto te colocas en uno de los asientos de emergencia (opción “soy el más rápido y lo sabes”). Parece increíble, pero funciona. Por eso era por lo que te recomendaba elegir asientos cerca de los asientos de emergencia.

Con estos cinco pasos es seguro que mejorará tu confort ya que seguro que en más del 50% de los vuelos conseguirás sentarte en el asiento de emergencia. Cada compañía tiene sus cosas buenas y sus cosas malas y puedes mejorar estos trucos conociéndolas, por ejemplo, en el caso de los asientos de emergencia en Iberia, ellos tienen lo que denominan los asientos turista XL y que venden a un precio un poco mayor. Como resulta que prácticamente nadie paga por ellos, puedes ir de cabeza a ellos (punto 5 opción “le echo morro”) y ni las azafatas ni otros pasajeros te dirán nada.

Si conoces más trucos para conseguir comodidad extra en los vuelos de larga distancia, por favor compártelo en los comentarios.

Compartir es el mejor agradecimiento

Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

10 comentarios sobre “Cómo conseguir gratis el asiento de emergencia (aviones)”

  1. Muy bien campeón, yo soy un firme defensor de esa opción, és más, a menudo la practico, y si que en pocas ocasiones me han dicho que no me podia sentar alli, pero tengo que decirte una cosa;

    si sigues haciendo este tipo de posts lo único que vas a conseguir és que todo el mundo quiera sentarse allí y el próximo dia que tu quieras sentarte, estará lleno , y asi que con tus comentarios, animas a darles otro dolor de cabeza a los/las azafatos/as.

    1. Veo que lo tuyo es la humildad, el saber compartir etc etc. Espero que en alguno de tus viajes no te haga falta la ayuda de nadie porque lo que se da se recibe. Suerte en la vida RAFA.

    1. Pues no lo sé, la verdad. En general todos suelen tener pantalla, pero en el brazo extraíble que es más incómodo y te hacen quitarlo en el despegue y aterrizaje. Pero sí que es cierto que en una ocasión (solo una) en un avión en que viajé no tenía pantalla propia. No fue en un vuelo de Iberia, por lo que no te sabría decir exactamente.

  2. Las fotos que has colgado donde se ven un tipo descalzo con los zapatos medio mugrientos expuestos a la vista ( y posiblemente al olfato ) del resto de los pasajeros y a otro tipo, posiblemente el mismo, apoyando sus pinreles en la bolsa delantera describen a un guarro sin escrúpulos ni consideración. Una cosa es echarle morro para conseguir gratis algo por lo que otros han pagado y otra bien distinta es que el tipo se crea que está en su casa y no sienta el menor respeto por sus semejantes.
    JM

    1. No suelo alimentar a los trolls, pero en tu caso haré una excepción ya que veo que tienes ciertos problemas culturales que quizás convenga aclarar.

      En las fotos, los pies son míos, yo soy ese “guarro sin escrúpulos”, los zapatos “medio mugrientos” eran los del compañero que tenía al lado y al que no conocía de nada.

      Aclarado este punto, decirte que el proceso de enculturazión y el haber viajado poco te hacen ver los pies como algo sucio y malo. Quizás si te hubieras paseado un poco por fuera de Europa hubieras comprobado como los pies son algo natural que todo el mundo utiliza con la misma naturalidad que las manos. En la mayoría de aerolíneas te entregan unos calcetines para que si vuelas con zapato cerrado te los cambies por esos con la evidente intención de que te descalces ya que es una de las recomendaciones para prevenir ciertos problemas físicos que pueden aparecer en vuelos largos.

      Por último recordarte que los pies solo huelen si eres muy marrano y no te los lavas, así que si te quejas del olor ajeno, huélete primero los tuyos 😉

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *