Jog Falls

Las Jog Falls son las cataratas más espectaculares que hemos visto hasta la fecha si exceptuamos las de Iguazú.
Las Jog Falls son las cataratas más espectaculares que hemos visto hasta la fecha si exceptuamos las de Iguazú.

Las Jog Falls son las mayores cataratas de la India y en la época del monzón son espectaculares. Fuera de la época de lluvias, según nos explicaron, debido a una presa que construyeron aguas arriba, las cataratas se convierten en un hilito de agua. Eso sí, un hilito que cae más de 200 metros.

Por tanto, estas cataratas hay que visitarlas durante el monzón y, a poder ser, un día de lluvia, ya que abren la presa si está muy llena. Nosotros tuvimos suerte y pillamos un día perfecto con las cataratas a tope. Solo un par de días antes, según nos indicó el conductor que nos llevó a los diferentes miradores, había menos de la mitad de agua, ya que la presa no estaba abierta, pero con las lluvias se había llenado y la habían abierto.

Haymuchas maneras de llegar a las Jog Falls, pero la que nosotros elegimos fue ir en tren hasta la estación de Talagupa (un pueblo sin ningún atractivo) y desde allí tomar un autobús hasta las Jog Falls. La mayoría de la gente que se baja en Talagupa va a las Jog Falls y por eso es fácil encontrar el camino correcto. Básicamente, hay que bajar del tren y andar recto unos 100 metros hasta la carretera principal sorteando taxistas y conductores de tuk-tuk. Allí, en la misma intersección, cada cierto tiempo pasa un bus que para en la puerta de entrada de las Jog Falls. Son solo unos 15-20 kilómetros que te llevarán más de media hora en el bus.

Esta imagen del "mirador secreto" lo dice todo: a un par de metros de la caída.
Esta imagen del “mirador secreto” lo dice todo: a un par de metros de la caída.

La entrada de las Jog está en una curva de la carretera. En esa misma curva hay un apeadero que hace de improvisada mini-estación de autobuses. Alrededor de la puerta hay vendedores de diferentes productos a los que puedes preguntar por el próximo bus a tu destino. Para entrar al mirador de las Jog Falls tienes que pagar 5 rupias y tienes acceso a una zona de restaurantes, tiendas y el propio mirador de las cataratas y un paseo que lleva a otro mirador dónde se puede ver el salto de agua que proporciona energía hidroeléctrica a toda Karnakata.

Para ir a los otros dos miradores posibles necesitas que alguien te lleve, andar unos cuantos kilómetros o ser bastante hábil subiendo y bajando de los autobuses locales que recorren la carretera. Nosotros, como llevábamos las mochilas, nos decidimos por el método más sencillo y nos unimos a una pareja de indios para ver las cataratas en coche. (Hay una consigna dónde dejar las mochilas si prefieres otro método).

Fuimos a dos miradores, uno muy conocido y concurrido y otro “secreto”. El primero fue un mirador a los pies de un hotel y que ya se indicaba en la Lonely Planet como uno de los mejores sitios para ver las Jog Falls. No recuerdo el nombre del hotel, pero a cualquiera que se lo preguntéis os dirá dónde bajaros si lo queréis hacer por libre. El otro mirador es más complicado, ya que se supone que está prohibido ir allí. De hecho nos pilló un guarda y riñó al conductor por llevarnos allí (creo que hubo un intercambio económico para solucionar el conflicto, pero no estoy seguro). Yo no sabría volver a ese punto, no por el pequeño sendero que hay que recorrer, sino por el punto de la carretera dónde se inicia dicho sendero, así que no puedo explicar cómo ir. Básicamente, hay un sendero de unos 100 o 200 metros que te lleva a la parte de arriba de las cataratas, pudiendo incluso tocar el agua con la mano y dónde estás a un resbalón de recorrer los 200 metros en vertical que te separan de la base de la cascada.

Esta es la vista desde el mirador que da a la parte de la hidroeléctrica.
Esta es la vista desde el mirador que da a la parte de la hidroeléctrica.

Fuera de la época monzónica, se puede bajar hasta la base de la catarata por unas escaleras, pero cuando la catarata viene con mucha agua,como fue el caso, este camino formado por unos 1000 escalones está cerrado. Según nos explicaron habían habido muchos accidentes mortales por resbalones e imprudencias varias (debidas al exceso de alcohol mayoritariamente) por lo que las autoridades decidieron cerrar el camino.

Por cierto, si visitas las cascadas a primera hora puedes llegar a pensar que está lloviendo todo el rato. No es así, se trata del agua misma de la cascada que rebota y se forma una especie de nube que se va disipando conforme el sol empieza a calentar. Esta densa nube impide la visión normal de la cascada desde el mirador principal en muchos momentos de la mañana, pero si esperas un rato, verás como la nube desaparece y puedes disfrutar del salto de agua.

A las 11:30 (más 30 minutos de retraso) abandonamos las Jog Falls con destino Gorkana, primero en un bus que nos llevó a Kumta, el centro neurálgico de la zona, y luego en otro que nos dejó en nuestro nuevo destino a medio día: la playa de Om.

Gastos 25/8

Desayuno: 40 R$
Taxi compartido Jog Falls: 2×100 R$
Bus a Kumta: 2×83 R$
Bus a Gokarna: 2×30 R$
Tuk Tuk hasta playa de Om: 200 R$
Comida: 270 R$
Hotel 2 noches: 600 R$
Cena: 300 R$

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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

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