Consejos y observaciones para un viaje a la India

Lo que sigue a continuación es una pequeña recopilación de nuestra experiencia de viaje en el sur de la India. A pesar de que se refiere al sur, considero que la mayoría de la información es válida para el norte también (si no se especifica lo contrario). En cualquier caso, esta es nuestra experiencia y no tiene porqué coincidir con la experiencia o la opinión de otros viajeros. Allá vamos:

  • La India es un país muy grande, con muchas opciones para viajar y con muchos medios de transporte viables y baratos. Esto causa que haya un sinfín de rutas posibles, lo cual complica la planificación.
  • Pon las cosas imprescindibles en la mochila, en la India todo es mucho más barato, especialmente la ropa.
  • La gente no es tan pesada como habíamos leído, al menos en el sur. Claro que hay gente que te ofrece cosas, pero con un simple “no” es suficiente. Solo en una ocasión tuvimos que enfadarnos con un tipo que no paraba, pero tampoco costó mucho deshacernos de él.
  • En la costa este (Chennai a Madurai) hace mucho más calor que en la oeste (de Varkala a Kochi) en julio y agosto. En Chennai llegamos a los 50 grados un día. Para escapar del calor las “hill station” (Munnar, Ooty, Kimuly…) son la opción ideal, pero necesitarás una prenda de abrigo para las noches y las mañanas.
  • Moverse por el país es muy barato, especialmente en tren, pero también en autobús y taxi.
  • Los trenes cama (“sleeper“) son muy baratos, pero puede llegar a convertirse en una odisea dormir en esas condiciones, debido especialmente a la falta de separación entre compartimentos y lo escandalosos que son los indios.
  • Un indio jamás tiene la percepción de estar molestando a otra persona. Esto es un choque cultural brutal, ya que puede ser que te estornuden en la cara porque no se tapan la nariz antes de hacerlo, te escupan en un pie, pongan música en el móvil en un autobús mientras echas una cabezada…
  • En la India se come sólo con la mano derecha, mezclando el arroz o pan con las salsas, pero si te llevas un tenedor al restaurante nadie te mirará extraño (aunque comer con las manos es muy divertido!!).
  • La comida suele ser picante, pero no toda (p.e. mi snack preferido “onion banji” no es picante). Si no quieres picante, a veces basta con pedírselo al camarero: “no spicy, please”.
  • Los indios nunca usan el “please” o el “sorry” y muy pocas veces el “do” (cuando se usa como auxiliar). Además utilizan más palabras latinas que un inglés medio, por lo que por esa parte es más fácil para nosotros entenderlos. Sin embargo, la pronunciación es diabólica, muy complicada incluso para los ingleses nativos. Y para complicarlo un poco más tienen expresiones propias que no se usan en el resto del mundo anglosajón.
  • Las calles no están especialmente limpias, pero tampoco es que haya montañas de basura en cualquier sitio. Hay sitios dónde sí hay basura y mierda, pero no es algo generalizado (al menos en el sur del país).
  • Para los chicos es muy fácil encontrar un baño: lo hacen dónde les da la gana. Las chicas lo tienen más complicado.
  • Se ven muy pocas mujeres por la calle, es una sociedad eminentemente masculina. A pesar de ello es habitual ver a mujeres trabajando en trabajos considerados “duros” (como peón de obra). Por poner un ejemplo, en una céntrica calle de Bombay (una ciudad grande y supuestamente abierta), contamos durante 2 minutos cuantos hombres y cuantas mujeres pasaban. El resultado fue 92 hombres, 14 mujeres.
  • La represión sexual es brutal. Salvo en zonas muy determinadas, una mujer no puede enseñar un hombro o una rodilla sin que haya hombres que la miren. En las playas dónde hay “occidentales” hay hombres que van a ver chicas en bikini.
  • Es muy complicado llegar a ver prostitución, está muy escondida y, sin embargo, dicen que solo en Bombay hay 100.000 prostitutas.
  • La delincuencia no se ve por las calles, hay muy poca y es seguro andar casi por cualquier sitio tanto de día como de noche. Como siempre, el sentido común debe prevalecer. Otra cosa son pequeños robos en habitaciones de hotel y similar.
  • Hay bastante presencia policial, especialmente encontramos mucha policía cuando había algún tipo de acto político, por lo que es de suponer que hay cierta tensión en este tipo de actos.
  • Es complicado encontrar cierto tipo de comercios (como supermercados, por ejemplo) en el centro de las grandes ciudades y en las pequeñas. Lo que sí que hay son muchos mercados y comercios que venden productos de consumo indios, pero no esperes encontrar un 7-eleven en cada esquina como en Tailandia.
  • Los hoteles más baratos son bastante limpios, muchos tienen televisión por cable en inglés y muy pocos tienen wifi (fuera de zonas turísticas como Varkala o Goa).
  • La velocidad de conexión a Internet es muy lenta en los cybers y en los pocos hoteles con wifi.
  • Lo mejor si quieres disfrutar de Internet durante tu viaje es hacerte con una tarjeta SIM india que te permita tener Internet en el móvil o tablet. Son muy baratas y fáciles de conseguir. Tendrás que llevar 2 fotos de carnet y fotocopia de tu pasaporte y visado.
  • Los templos suelen tener una zona dónde los no hindús no pueden entrar (dónde está el sacerdote), aunque la mayor parte del templo es visitable. Ellos asocian ser extranjero con no ser hindú, así que aunque lo seas probablemente no te dejarán entrar.
  • Existe el doble-precio en muchos lugares, es decir, un precio para los indios y un precio muchísimo más alto para los extranjeros.
  • La India es un país superpoblado y lo notarás desde un principio del viaje. Especialmente, al principio de un viaje a la India esto puede suponer un agobio, luego, al cabo de unas semanas allí, te acostumbras.
  • De los estados que visitamos el que más nos gustó y por goleada fue Kerala. La vida allí es más tranquila, hay menos coches, menos agobio, la gente es más culta, hablan mejor inglés, hay playas decentes, hay un mejor clima…
  • En cualquier caso, no vayas a la India buscando un destino de playa. Son playas muy sucias.
  • La mayoría de las ciudades de la India no tienen aceras y el tráfico es demencial, con lo cual cualquier trayecto andando es un “riesgo”. Obviamente, los conductores lo saben y “pitan” para no atropellarte.
  • Vas a soñar con bocinas.

 

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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

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