Cabo Frío

Despertando de una siesta en una verdadera hamaca brasileña.
Despertando de una siesta en una verdadera hamaca brasileña.

Cabo Frío me ofreció una de las imágenes playeras más impresionantes de mi vida. Imagina una playa gigantesca, de esas que entre el paseo marítimo y el agua hay al menos 150 o 200 metros e imagina ahora que la playa es tan larga que se pierde en tu horizonte. Bien, pues ahora llénala de gente de tal manera que mires dónde mires encuentres una persona bañándose, paseando o simplemente tomando el sol. Esa es la estampa que nos encontramos en Cabo Frío cuando fuimos.

Las playas son de una arena tan blanca que cuesta tener los ojos abiertos.
Las playas son de una arena tan blanca que cuesta tener los ojos abiertos.

Para ser sinceros, hay que tener en cuenta que fuimos durante un puente de semana santa, por lo que es posible que la ocupación de la playa fuera bastante más alta de lo habitual. Pero en cualquier caso, la playa de Cabo Frío es impresionante, con o sin gente, ya que playas urbanas con tanta arena y tanta calidad de aguas, hay pocas.

Esta señora ha redefinido mi concepto de "protección solar".
Esta señora ha redefinido mi concepto de “protección solar”.

Por lo demás Cabo Frío es como Buzios, pero más ciudad. Me explico: Cabo Frío es como el centro urbano, la ciudad originaria que se montó aquí antes de que esto se convirtiera en un enclave turístico. De Cabo Frío salieron dos apéndices (Buzios y Arraial Do Cabo) que por la calidad de sus playas y por la mayor tranquilidad se convirtieron en destinos en sí mismo. Pero en realidad, la distancia entre estas localidades es muy pequeña y se puede elegir cualquiera de ellas como punto de partida o estancia para luego visitar las demás (el autobús es muy barato entre ellas, unos 4 R$).

En las fotos apenas se puede percibir la cantidad de gente que había en esta playa. Era algo impresionante.
En las fotos apenas se puede percibir la cantidad de gente que había en esta playa. Era algo impresionante.

Comimos algunas cosas del desayuno y buscamos la famosa calle de los bikinis, pero no la encontramos.

Gastos:
Bus Cabo Frio -> 2x2x4 R$
Crema solar → 10 R$
Furgoneta → 2×2 R$
Cena → 19 R$

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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

2 comentarios sobre “Cabo Frío”

  1. Pingback: Chennai

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