Malbork es famoso por su impresionante castillo.

El castillo de Malbork

Malbork es famoso por su impresionante castillo.Otro madrugón para pillar un tren a las 7:20. Para llegar a la estación, en esta ocasión tomamos un autobús (2×1’35 PLN). Ivan desayunó en la estación (chocolate caliente + bollería, 4 PLN) y puntualmente salimos de Torun.

Llegamos a Malbork y de forma sencilla, acompañados por una chica polaca que va a ir de Erasmus a Valencia el próximo año, llegamos al castillo. Es fácil llegar, sigue los carteles del McDonnals y cuando estés en él verás el castillo. Por si la visita se alargaba tomamos un batido (3’5 PLN).

Entre las muchas cosas interesantes que se ven en el castillo, nos llamó la atención este WC de la época. Observad las hojas de col seca para limpiarse.Sobre el castillo solo diré que es una visita obligada si vienes a esta zona de Polonia. Jamás había visto un castillo tan bien conservado. Además, si como nosotros tienes la suerte de venir el lunes solo pagarás 8 PLN en concepto de “guía” y podrás ver más salas de las habituales. Nosotros, sin embargo, decidimos no utilizar los servicios de guía y visitamos el castillo en solitario.

La visita según algunos son 2 horas y según otros son 4. Nosotros, que no somos precisamente rápidos, la hicimos por nuestra cuenta en unas 3 horas, con paradas varias, subida a la torre más alta, etc.

Después de ver el castillo por dentro, es interesante cruzar el río y disfrutar de la vista de la vista de la fortaleza desde la carretera en la orilla contraria. Luego puedes volver por el mismo camino o continuar andando hasta el siguiente puente y rodear el castillo viéndolo desde diferentes ángulos. Fue nuestra opción.

Antes de irnos de Malbork, fuimos a comer a uno de los mejores restaurantes BBB de Polonia (30 PLN). Sobre las 3 de la tarde ya estábamos en el tren (22 PLN) camino de Gdansk dónde llegamos una hora más tarde.

Desde lo alto del castillo de Malbork se divisa toda la ciudad.Para llegar al hostel Old Town en el que estábamos alojados tuvimos que tomar un tranvía (2×2’80) que nos dejó casi en la puerta. El hostel está bastante bien, especialmente porque tuvimos la suerte de disfrutar de una habitación de 8 personas para nosotros solos, lo cual es un lujo. También es un lujo el desayuno que ofrecen cada mañana (leche, pan, huevos, jamón york, queso, nocilla, tostadas, mantequilla…) y el que el baño, las duchas, la cocina.. todo! esté a 3 metros (literalmente) de tu habitación. La ubicación no es la mejor del mundo, está a 5-10 minutos de la calle principal, pero quizás esa ubicación no tan perfecta haga que este hostel esté menos transitado y, por tanto, sea más cómodo.

Por la tarde dimos una vuelta dónde vimos lo principal de Gdansk y, dado que habíamos comido mucho y bien, decidimos comprar cena en un supermercado al lado del hostel. Compramos una bandeja de alitas de pollo, bebida, patatas fritas y pan (16 PLN) para cenar dos días.

Gastos
Bus a la estación → 2×1’35 PLN
Desayuno → 4 PLN
Batido → 3’5 PLN
Castillo → 2×8 PLN
Comida → 30 PLN
Tren Gdansk → 22 PLN
Tranvía → 2×2’80 PLN
Cena → 16 PLN

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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

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