El mundo rural

Siempre hay tiempo para una sonrisa, una paradita para charlar o hacer unas fotos. En el campo la prisa mata dos veces.
Siempre hay tiempo para una sonrisa, una paradita para charlar o hacer unas fotos. En el campo la prisa mata dos veces.

Si hay algo realmente auténtico en África es su gente. Pero para encontrar a gente no corrompida por el sector turístico es necesario salir de las grandes urbes y de los lugares que te dicta la Lonely Planet. Adentrarte en el mundo rural africano, es la mejor forma de conocer como viven y como sienten los habitantes reales del país. En las ciudades podrás encontrar extremos, quizás muy interesantes, pero extremos, desde los más pobres que viven en los suburbios y que se pueden ver pasando en el tren lunático, hasta los más opulentos que viven en acomodados residenciales que se encuentran en dirección a Masai Mara (y por donde pasarás con el coche, junto a las zonas de embajadas).

No esperes encontrar riqueza material en un pueblo de 500 habitantes en mitad de la selva ugandesa.
No esperes encontrar riqueza material en un pueblo de 500 habitantes en mitad de la selva ugandesa.

Pero hablemos del mundo rural. La mayor parte de la población vive en el campo y se mantiene gracias a lo que cultiva y a la ganadería. El caso de los Masais no es diferente, pues aunque aún suelen vestir con parte del traje tradicional, ya no cazan, salvo en contadas (y furtivas) ocasiones.

Esta señora estaba encantada de que quisiéramos hacerle una foto a su hijo, eso sí, se empeñó en ponerle un trapito al niño.
Esta señora estaba encantada de que quisiéramos hacerle una foto a su hijo, eso sí, se empeñó en ponerle un trapito al niño.

El mundo rural es mucho más visible en Uganda que en Kenia, probablemente porque el país hace poco que ha salido de la guerra y todavía hay mucha pobreza (relativa, claro). En Kenia es difícil encontrar pequeños pueblos, mientras que en Uganda te los vas encontrando sin querer (salvo Kampala, hay pocas ciudades de verdad).

Una gasolinera que funcionaba a manivela. La verdad es que ya estaba “fuera de servicio”.
Una gasolinera que funcionaba a manivela. La verdad es que ya estaba “fuera de servicio”.

Obviamente, los transportes en zonas rurales son mucho más precarios que en las ciudades y los alojamientos no tienen nada que ver, pero se compensa con creces por la calidez y la tranquilidad de la gente que te encuentras. Desgraciadamente hay gente a quién no le interesan las personas, creen que todas van a buscar su dinero y las desprecian por sistema. Esa gente que solo busca hacer marcas en su Lonely Planet es otra de las razones para perderse por las zonas rurales: no los encontraréis allí.

Os voy a dejar con unos vídeos que me han parecido interesantes para poder entender un poco el mundo rural africano y concretamente el de Uganda y Kenia. En el primer vídeo puedes ver cómo es un hotel baratito en un pueblo cualquier de Uganda (concretamente Joyma), junto con un relato del viaje entre Masindi y Fort Portal:

En el segundo vídeo Nuria nos da más información del viaje justo el día siguiente cuando salíamos de Joyma en dirección a Fort Portal:

Por último, el tercer vídeo muestra una escena típica al llegar a un pueblo. Este se encuentra a medio camino entre Nairobi y Masai Mara y tuvimos que parar para reparar un pinchazo de un rueda y que así no nos cobraran un pastón los de Budget por lo mismo:

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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

2 comentarios sobre “El mundo rural”

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