¿Es un reto imposible la “Vuelta a Europa: 50 países, 40 días”?

europeCuando leí por primera vez acerca del falso-reto de la vuelta a Europa en 40 días visitando 50 países me pareció una solemne tontería: ¿para qué vas a pasarte mas de un mes estresado y cambiando de país compulsivamente? No le presté la menor atención hasta que se destapó la mentira y entonces la tal Patricia alegó como excusa que “Cuando me puse a organizar el viaje no hubo manera de cuadrarlo. Y el presupuesto se iba. Tuve que inventarmelo al final“. ¿De verdad no habría manera de hacerlo? ¿Tan imposible resulta? Pues aprovechando que soy de los raritos que no ven  la final de la Champions, me he dedicado durante un par de horas a cuadrar vuelos y horarios.

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La fascinación por las luces

Por todos es sabido que en los países más norteños de Europa las horas de sol van menguando cuando llega el invierno. Por este motivo es bastante normal que fenómenos como los Festivales de las Luces tengan mucho éxito. Entre los más famosos se encuentran el de Berlín (del 12 al 23 de octubre de 2011) o el de Lyon (del 8 al 11 de diciembre) o incluso el de Blackpool (del 2 de setiembre al 6 de noviembre) muy cerca de Manchester.

El sol se pone relativamente pronto pero las luces se encienden. Monumentos, paseos, fuentes se llenan de colores anticipando las decoraciones navideñas. Unos se celebran por razones religiosas y otros puramente artísticas. Nosotros no queríamos perdernos ninguno de ellos así que aprovechamos que descubrimos la web de hostelz.com para poder alojarnos en las distintas ciudades sin pagar mucho.

Blackpool Illuminations

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Luces Blackpool

El festival Blackpool Illuminations Es el que empieza antes y el que más dura. Suele empezar a finales de agosto o principios de setiembre y dura hasta la primera semana de noviembre. Nosotros decidimos que no íbamos a alojarnos en la propia ciudad, así que al final nos nos cogimos un apartamento en Manchester para poder visitar la ciudad durante el día y por la noche ir a pasear tranquilamente entre las luces.

Toda la ciudad de Blackpool se ilumina durante 66 días y la avenida principal, Starr Gate, queda cubierta de unos 10 kilómetros de luces y colores. También hay algunos desfiles que son espectaculares de ver: grandes figuras de colores que se mueven con el paso a lo largo de la avenida.

Festival of lights en Berlín

El impresionante Festival of Lights
El impresionante Festival of Lights

El segundo en iluminarse es el Festival of lights de Berlín. Durante 12 días los principales monumentos de la ciudad se iluminan. Es impresionante pasear por la avenida Unter den Linden (literalmente “Bajo los tilos”) con todos los arboles iluminados de colores, o ver las proyecciones que ponen encima de la catedral. Pasear por la inmensa ciudad de Berlín para ver todos los monumentos nos agotó pero fue impresionante. ¡Sin duda uno que os recomendamos no perderos! Además en una ciudad tan grande no nos faltaron sitios donde dormir en Berlín.

Fête des Lumières en Lyon

Luces en la cercana Lyon
Luces en la cercana Lyon

Al final, y al que más reciente hemos estado, es el festival Fête des Lumières de Lyon. Nos fascinó lo implicados que están todos los habitantes de Lyon. En todas las ventanas se pueden ver multitud de velas que complementan las decoraciones luminosas que se extienden por toda la ciudad. Además nos contaron que todos los espectáculos que se pueden ver por las calles a parte de las iluminaciones son posibles gracias a las colaboraciones de todos los barrios de la ciudad. Nosotros estuvimos en un fantástico alojamiento justo en el centro de Lyon para no perdernos ni un detalle y además pudimos contribuir a la fiesta poniendo nuestras propias velas en la ventana de la habitación.

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Nos vamos a Marruecos

Oficialmente ayer empezaron mis vacaciones que se prolongarán hasta el próximo 7 de enero. Hemos estado buscando destinos entre los vuelos y paquetes que se ofrecen y este año a pesar de la “crisis” no hay nada. No se si es que los tour-operadores han reducido el número de plazas o si es que la gente no se ha contenido a la hora de comprar, pero otros años, en similares circunstancias habíamos encontrado plazas en paquetes last-minute (Turquia, p.e.) o vuelos (Selva Negra, p.e., aunque reconozco que en vuelos es mejor la anticipación).

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Cronica: Sur de Alemania (VI)

7/12 – Empieza el cansancio

Desayunamos algo que habíamos comprado unos días antes, ya que no se incluía el desayuno (aunque había algo de comida que otros viajeros se habían dejado en la nevera). Nos despedimos y salimos a dar una vuelta después de dejar las maletas en el maletero del coche (aprovechamos al máximo tener parking en el “hotel”).

Nuremberg no da para mucho. Realmente habíamos venido más que nada por ver los edificios históricos relacionados con el nazismo, pero al estar cerrados, la ciudad se nos quedó corta. Además, llovía a ratos, así que la sensación era de agobio, o como definió Nuria “estoy mejor en mi casa”.

Visitamos el mercado de navidad, que es bastante interesante, ya que es muy grande y tiene casetas temáticas y representantes de distintos países (aunque, como siempre en los mercados de navidad, todo es muy caro). Las plaza del casco antiguo son bonitas y las iglesias que están abiertas (muchos edificios y museos estaban cerrados) son más o menos como en el resto de Alemania. Es interesante el castillo que está en la parte alta de la ciudad. Allí hay un YHI que ocupa el lugar donde estaban las antiguas caballerizas. Es un poco más caro que el Lette’m Sleep, pero quizá valga la pena por dormir en un lugar histórico singular.

Hacía las 12:00 decidimos que vamos a comer cualquier cosa (en plan almuerzo) y que nos vamos a ir (4€). Llenamos el deposito antes de salir (37€). El viaje se hace muy pesado. Llueve y estamos cansados. Tardamos 2 horas y media en llegar a Frankfurt y tenemos “suerte” porque encontramos el hostel a la primera. Pongo suerte entre comillas porque la suerte nos la buscamos cuando durante el viaje estuvimos estudiando el mapa de Frankfurt (os lo recomiendo). También tenemos suerte al aparcar, ya que encontramos un lugar relativamente cerca del hostel (a pesar de que dicen que Frankfurt es una ciudad intratable).

Cogemos dos camas en habitaciones separadas (53€). La de Ivan cuesta un poco más cara, puesto que no quedaban habitaciones de 12 personas que son las más baratas. El hostal no estaba mal, pero tenia los mismos problemas que todos los YHI (habitaciones separadas, ambiente “adolescente”, etc). El hostal estaba llenísimo, sobre todo de grupos de gente de institutos alemanes que estaban de excursión en la ciudad. Los baños eran particularmente incómodos, ya que se necesitaba una llave de una habitación de chicos para entrar en el baño de chicos e ídem para las chicas. Esto unido a que el baño de chicos estaba en una planta diferente a la habitación de Ivan y el baño de chicas estaba en otra diferente, era un gran incordio (de otro modo, si a mitad de noche te entra ganas de ir al baño te puedes “colar” en el del otro sexo, así tienes que subir y bajar escaleras).

Dimos una vuelta por el centro, que no estaba lejos. Vimos el mercado de la navidad, una iglesia y la famosa “sky line” de Frankfurt y nos volvimos al hostel bastante pronto. Estábamos cansados, así que decidimos no salir a cenar aprovechando que había un pequeño restaurante en el propio albergue. Cenamos muy bien por no mucho dinero (5’60€). Nos acostamos pronto.

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Cronica: Sur de Alemania (II)

2/12 – Descubriendo Alemania

Después de la ducha y un buen desayuno (con la comida que nos habíamos traído), salimos a la calle bastante pronto. Nos encontramos con las calles mojadas, quizá llovió un poco por la noche o quizá se trate simplemente del rocío. Lo bueno es que no hacía tanto frío como nos esperábamos y, como íbamos bastante bien abrigados, nos sentimos bastante bien.

Nos dirigimos al castillo, que estaba arriba de la ciudad. Podíamos haber subido en funicular, pero acabamos subiendo por las escaleras (en principio, sin darnos cuenta). Las escaleras son interminables, hay unos 300 escalones numerados. Entramos al castillo con el carnet de estudiante a mitad de precio (2*1’50€). Visitamos el castillo, la bodega y la farmacia sin pagar nada extra (cuando todas las guías decían que se pagaba aparte). La visita del castillo y las vistas desde las terrazas son muy recomendables.

Bajamos por las escaleras y visitamos los puestos del mercadito de la navidad. En ese momento, todavía nos sorprendía un poco el mercadillo de la navidad. Comimos en el mercadillo picando de aquí y de allá (hot-dogs, un bocata de NordSea, etc. 10€). Visitamos las iglesias y los edificios representativos de la ciudad y compramos un montón de cosas en un “todo a 1 euro” que era mucho más barato que en Alicante (nos gastamos unos 20€).

Compramos una tarjeta de teléfono (5€) que se consumía a un ritmo increíble (no vale la pena). Llamamos al Youth Hostel de Baden-Baden para ver si había sitio y reservar (no era necesario, ya que el albergue estaba casi vacío). Queríamos patinar, pero costaba 5€ por persona y la pista era pequeña. Después de descansar un rato en el hostel, salimos a cenar, pero sólo Ivan cenó (un kebap y una coca-cola 4’65€). Volvimos pronto a dormir.

3/12 – Relax

Nos levantamos relativamente tarde. Desayunamos y vamos a por el coche que estaba aparcado bastante lejos (un par de kilómetros, fuera del centro histórico). Cargamos las maletas en el coche, dejamos las llaves en el buzón (el encargado del hostel no estaba) y nos marchamos hacia Baden-Baden. El viaje lo realizamos sin incidentes, la carretera estaba bien indicada (excepto la salida de Heidelberg a la autopista, los alemanes tienen la fea costumbre de no hacer circunvalaciones ni indicar como llegar a todas las autopistas que pasan cerca de la ciudad).

Paramos en la tourist-info a la entrada del pueblo donde nos dan un mapa y nos indican como llegar a nuestro albergue. No podemos hacer el check-in en el hostel, porque no hay nadie, así que dejamos las cosas en el guarda-maletas y nos vamos. El albergue está en una colina desde dónde se domina toda la ciudad. Es el típico albergue de la red Youth Hostel: un comedor muy grande, habitaciones y baños separados por sexos… No se que tienen los albergues YHI, pero se nota.

Decidimos coger el coche para ir al centro. Casi nos volvemos locos para aparcar. Es tan difícil que tenemos que volver al albergue para aparcar. Dejamos el coche y nos vamos andando. No está tan lejos el centro, unos 15 minutos andando.

Visitamos el centro. No había demasiado que ver, pero estaba animado. Comimos en un McDonnals (8€) y luego hemos visitado el mercado de la navidad. Nuria estaba que se dormía por los rincones. Así que aprovechando la coyuntura decidimos ir al famoso balneario de Friedrichsbad.

En Baden-Baden hay dos balnearios: el de Caracalla y el de Friedrichsbad. El de Friedrichsbad está construido sobre las ruinas de unas antiguas termas romanas, sólo por ver la construcción vale la pena entrar. El de Caracalla es una especie de Caldea, es decir, es más parecido a un parque acuático que a un balneario. En las termas de Friedrichsbad es obligatorio ir desnudo y durante una parte es mixto. En el de Caracalla todo lo contrario: es obligatorio ir con bañador excepto en la sauna. El de Friedrichsbad es un poco más caro y la visita dura 3 horas (si te pasas pagas 3 euros por cada media hora). En el de Caracalla te permiten estar 4 horas. En resumen, el de Caracalla es una turistada, así que si sólo puedes visitar uno de los dos balnearios, es mucho mejor ir al de Friedrichsbad.

Entramos al balneario algo antes de las 17:00. Pagamos la entrada (2*21€) y nos vamos cada uno a nuestro vestuario. Nos quitamos la ropa, dejamos la ropa en la taquilla y entramos. Primero una ducha, luego las saunas y más tarde salimos a las pozas de agua dónde nos volvemos a encontrar. Allí nos pasamos un buen rato y luego volvemos a separarnos para continuar el “tratamiento” con la zona de relax. Todo es muy sencillo, hay números en cada sala con una explicación de qué hay que hacer y cuanto tiempo se supone que hay que estar (luego tu estás el tiempo que quieres). Terminamos mucho después de las 20:00, tanto que debíamos pagar 2 medias horas extra, pero saltamos el control de accesos aprovechando que no hay nadie.

Salimos y fuera llovía. Nos da igual. Estamos flotando. No teníamos ganas de nada, pero teníamos que cenar. Así que nos fuimos al McDonnals y comemos algo (6€). Paseamos hasta el albergue. Llegamos y estaba cerrado. Llamamos durante un buen rato hasta que nos cansamos y llamamos por teléfono. Un chico coge el teléfono y dice “oh, sí, un momento”. Cuelga y aparece por la puerta pidiendo perdón (probablemente se había dormido). Nos registramos en el albergue (2*24€) y subimos a la habitación. Está en el piso de arriba del todo (un quinto). Es impresionante, la habitación es preciosa, las vistas increíbles. Pedid la habitación de arriba si vais. Por cierto, que tuvimos suerte y el chico de la recepción se enrolló y nos dejó estar a los dos en la misma habitación (teóricamente no era mixed).

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Cronica: Sur de Alemania (I)

1/12 – Llegada

Era la primera vez que salíamos desde el aeropuerto de San Javier. Nos enteramos que podíamos coger un autobús desde la estación de Alicante que nos dejaba en San Javier. Hay 2 autobuses por la mañana, así que como íbamos bastante bien de tiempo (el vuelo salía a las 16:00) cogemos el de las 11:00 (2*5€). El bus tarda 2 horas en llegar a San Javier. Llovía abundantemente, parecía un presagio de lo que nos esperaba. Bajamos del bus junto a Erika, una Chilena-Española que vive en Alicante. Hablamos con ella, también se dirigía a Hahn-Frankfurt, así que decidimos hacer el viaje juntos.

Como vamos sobrados de tiempo, vamos a un bareto y nos tomamos unos bocatas y una coca-cola (6€). Cogemos un taxi para ir al aeropuerto (4’65€), aunque por la distancia que hay (un par de kilómetros) podríamos haber ido andando… si no lloviera. En el aeropuerto todavía tuvimos que esperar. Es un aeropuerto muy pequeño, del estilo del de Reus, típico aeropuerto Ryanair (como el de Hahn al que nos dirigíamos). El vuelo sale puntual, sin ningún tipo de percance. No es ni el mejor ni el peor vuelo de nuestra vida…

Llegamos a Hahn y allí Erika se encuentra con su amiga alemana. Nos ayudan con la reserva del coche (preguntando como devolver el coche) y se marchan. Después de un buen rato de espera, viene un hombre que nos lleva hasta el lugar dónde se encuentra nuestro coche. Se trata de un 207 gasolina nuevo, con sólo 500 kilómetros. Probablemente el coche por el que pagamos (un Toyota Yaris) no estaba disponible, por lo que tuvieron que darnos ese (bastante mejor).

Salimos del aeropuerto intentando localizar el camino a Heidelberg. Nos perdimos y dimos unas cuantas vueltas antes de encontrar el camino correcto. Luego, un par de horas de autopista y llegamos a Heidelberg. Tardamos muchísimo en encontrar aparcamiento. Mientras buscábamos aparcamiento pasamos por delante de nuestro albergue. A través de Internet habíamos reservado un par de noches en Heidelberg. Hicimos bien, pues entre que nos perdimos, los 150 kilómetros hasta llegar y lo que tardamos en aparcar, no llegamos al albergue hasta las 23:00. Aparcamos bastante lejos y además en una zona prohibida (sospechamos de una señal y nos apuntamos lo que decía para preguntarle al responsable del hostal que confirmó nuestras sospechas).

El albergue era, cuanto menos, curioso. Se trataba de un hostel vinculado a un pub. Era el propio camarero (o propietario) el que vino a darnos la llave de la casa, la habitación y a asignarnos nuestra cama. El hostel está muy bien situado, en la calle principal de la ciudad. Básicamente el albergue era un pasillo largo con habitaciones a ambos lados y una escalera al final que sube hasta el primer piso que es más o menos igual. Abajo había un único baño al final del pasillo con ducha y arriba había otro igual y además un aseo. Lo malo de los baños era que cuando alguien lo ocupaba ya nadie más lo podía usar, así que por la mañana se formaba una buena cola a pesar de que el hostel estaba casi deshabitado. Las habitaciones eran mixtas igual que los baños.

Después de pagar el hostel (80€ por las dos noches), salimos a visitar el centro de la ciudad. Nos comimos los bocadillos que habíamos preparado en casa para esa noche y así nos quitamos la preocupación de buscar un sitio dónde comer (coca-cola 1’50€). Regresamos pronto al hostal porque estábamos un poco cansados.

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Resumen viaje al sur de Alemania

El viaje empezaba en Hahn (aunque Ryanair se empeñe en decir que eso es Frankfurt) y terminaba en Dortmund. Alquilamos un coche en el mismo aeropuerto de Hahn para dejarlo 8 dias más tarde en el aeropuerto de Dortmund (el más barato, que resultó ser un 207 nuevecito cuando nos habían dicho que sería un Yaris).

Viajamos hacia el sur, haciendo parcialmente la ruta de la selva negra y visitando el lago constanza y el castillo de Neuschwanstein. Luego visitamos algunas ciudades del sur del país: Munich, Nuremberg, Frankfurt y Dormund. Todo ello aderezado con los mercados de la navidad que estaban en su máximo explendor.

La principal sorpresa fue ver que en Alemania el coste de la vida era más barato que en España. Vimos anuncios de casas en inmobiliarias, compramos en supermercados (Lidl, Aldi), nos alojamos en albergues… todo en general es más barato que aquí. Curioso. Y los sueldos son bastante más altos (o eso dicen, porque este punto no lo pudimos comprobar).

Otra sorpresa, aunque menor, fue comprobar como se conduce por Alemania, lo mal señalizado que está todo y “las pirulas” que hacen los alemanes al volante. Y eso que desde aquí se piensa que los centro-europeos son super-cuadriculados y amantes de la ley y el orden…

Y para terminar con las sorpresas, la más agradable fue comprobar que no hacía mucho frio. El frío era seco y en cuanto te cubrias con algo ya ibas comodo. Eso sí, cuando llovía y te empapabas, la brisa te congelaba y sólo tenias ganas de llegar a algún lugar calentito.

En general el viaje es muy recomendable, sobre todo en la epoca en la que lo hicimos. A grandes rasgos, para 2 personas 8 noches, con el coche, los vuelos, albergues, las comidas y algunas compras, el presupuesto es de unos 1300 euros que siempre se pueden recortar prescindiendo de algunas comodidades hasta bajar de los 1000 euros. En los próximos días más información.

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Proximos viajes

Ya tenemos comprados un par de billetes de avión para ir a Alemania en el próximo puente (90€ I/V por persona). Vamos a ir a la región sur-oeste. Todavía no tenemos claro cual va a ser el recorrido, pero esperamos concretarlo dentro de poco.

Por otra parte, tenemos vacaciones desde el 23 de diciembre hasta el 7 de enero por lo que despues de navidad nos marcharemos de viaje. En principio hemos pensado ir a Marruecos, pero si surge alguna super-oferta de última hora o un vuelo a un precio increible, no dudaremos en cambiar los planes.

Por último, a más largo plazo, estamos concretando fechas para irnos 3 semanas a Argentina en semana santa. Si los precios de los vuelos no suben demasiado de aquí hasta que nos aprueben las vacaciones en nuestros trabajos, este será nuestro destino preferente.

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