Hoy nos metemos de lleno en el sur de vietnam, un destinazo que nos dejó loquísimos cuando lo visitamos en 2016. Es uno de esos sitios donde te gastas lo mismo que en una caña y unas papas aquí, pero allí te da para el hotel, la cena y hasta para salir de mercado nocturno. Aunque se nos quedó pendiente el norte por culpa de la pandemia, esta parte del país es auténtica canela en rama para los que buscan una experiencia de viaje real y vibrante.
Si estás pensando en una ruta por la zona, el sur de vietnam tiene un sentido brutal si lo juntas con una visita a Camboya. Como el río Mekong va bajando por ahí, el recorrido fluye solo y te plantas en el Delta casi sin darte cuenta, siguiendo el cauce natural del agua. Además, ahora con el tema de los visados gratuitos para estancias largas es mucho más fácil lanzarse a explorar la zona sur del país sin comerse mucho la cabeza con papeleos ni presupuestos elevados de entrada.
Una de las cosas más míticas que puedes hacer en el territorio sureño de Vietnam es pillarte una moto y tirar millas. Nosotros no hicimos el país de punta a punta, pero nos alquilamos unas motillos para movernos por libre unos días y fue una pasada total. No hace falta ser un experto, y esa sensación de libertad recorriendo el sur de vietnam por carreteras espectaculares entre arrozales y selva es algo que te vuela la cabeza.
Lo mejor de perderse por la región meridional vietnamita es el factor sorpresa constante. Te sales de la ruta turística principal y de repente te encuentras con templos que tienen budas gigantescos o monjes haciendo sus mantras en un trance que te deja hipnotizado. Es un auténtico privilegio estar en rincones del sur de vietnam donde no ha llegado el turismo de masas y la gente te ayuda de forma colaboradora simplemente porque son así de majos.
Y ojo, que en el Vietnam del sur se come de lujo y por cuatro duros en cualquier puesto callejero. Desde los famosos bocadillos «banh mi» con esa herencia francesa hasta esos platos de hierro fundido con forma de vaquita que te sirven la carne ardiendo. La gastronomía en el sur de vietnam es una locura de sabores, con mucho papel de arroz, hierbas frescas y ese jugo de caña con limón que es nuestra bebida preferida del universo.
Si hablamos de pasta, el sur de vietnam es probablemente el destino más barato de todo el sudeste asiático. Nosotros yendo en plan «mochilero plus» —comiendo siempre en restaurantes y alquilando motos sin ratonear— nos gastamos una miseria al día por persona. Podéis encontrar hostels que están superbién por lo que os costaría solo la tasa turística en un hotel de Europa, haciendo que viajar por la parte sur vietnamita sea apto para cualquier bolsillo.
Para no pifiarla con el tiempo en vuestro viaje al sur de vietnam, lo ideal es ir entre diciembre y febrero. En esos meses te aseguras unos 30 graditos y nada de lluvia, que se está de gloria para moverte. Si os vais en pleno verano, os puede pillar el monzón y eso ya es una lotería, así que planificad bien vuestra incursión en el extremo sur de Vietnam para poder disfrutar a tope de las playas en islas como Phu Quoc.
En resumen, el sur de vietnam es aventura pura, gente amable que no te ve como un «dólar con patas» y paisajes que parecen sacados de un documental de los de la sobremesa. Solo necesitáis una mochila ligera, pocas cosas «por si acaso» y una moto para sentir la libertad total en el Delta del Mekong. ¡Nosotros ya estamos mirando vuelos para volver en cuanto podamos, así que no os lo penséis mucho y poneos rumbo al sur de vietnam!
Cada jueves tienes un nuevo episodio de esta sexta temporada de Tiempo de Viajes en las principales plataformas de podcasting.
Puedes contactar con nosotros a través de https://apeadero.es y de cualquiera de nuestras redes sociales.
Tema principal: Truth and Beauty por audiotechnica (ccmixter)
El contenido de este podcast se distribuye bajo licencia Creative Commons BY-SA-NC
