Singapur: puntos de interés

Igual que hicimos la semana pasada con el mapa de puntos de interés de Vietnam, hoy liberamos el mapa de Singapur: puntos de interés por toda la zona turística de Singapur. A diferencia del mapa de Vietnam, en este caso, sí visitamos a fondo todo lo que hay que visitar en Singapur y por tanto, se puede decir que este es un mapa de puntos de interés muy completo. En el artículo de los puntos de interés en Vietnam tienes información sobre como usar y descargar estos puntos de interés de Singapur en tu dispositivo móvil (teléfono o GPS). Sigue leyendo Singapur: puntos de interés

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Sur de Vietnam: puntos de interés

Tras cada viaje siempre acostumbramos a entregaros los puntos de interés que utilizamos para organizarlo y planificarlo. La gran novedad de este viaje ha sido que hemos cambiado el programa Oruxmaps por Maps.me, pero el formato de los puntos de interés sigue siendo el mismo. Sigue leyendo Sur de Vietnam: puntos de interés

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Cómo organizar tu ruta por el Mekong en moto

Vietnam nos encantó, todos los lugares que visitamos nos gustaron, pero si hubo una experiencia que destaca entre todas, esa fue la ruta por el Mekong en moto que organizamos. En nuestro caso fue una ruta de 3 días, pero podría organizarse algo de mayor duración o más corto. Eso al gusto de cada uno y teniendo en cuenta el tiempo que tiene para visitar Vietnam. Sigue leyendo Cómo organizar tu ruta por el Mekong en moto

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¿Es Phu Quoc para mochileros?

Tratar de decir si Phu Quoc es un destino para mochileros es realmente complicado porque no sabemos qué es un mochilero aparte de alguien que anda con una mochila. Sin embargo lo que sí que podemos contar es cómo es Phu Quoc y lo que te vas a encontrar para que decidas si tu forma de viajar se ajusta a lo que la isla ofrece. Sigue leyendo ¿Es Phu Quoc para mochileros?

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Phu Quoc: cómo llegar y salir de la isla

Phu Quoc es uno de los lugares más caros de todo Vietnam. Eso lo explicaremos en el próximo artículo, pero en este voy a contaros las 3 formas diferentes que hay de llegar y salir de Phu Quoc. Lo más gracioso es que llegar a Phu Quoc no es especialmente caro, ni siquiera si estás en Ho Chi Minh, pero mantenerte allí…  Sigue leyendo Phu Quoc: cómo llegar y salir de la isla

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10 propuestas económicas o gratis en Ho Chi Minh

Vietnam no es un país caro, al contrario, podríamos decir que es un país muy económico para quién viaja por libre. Sin embargo, la ciudad que fuera capital de Vietnam del sur y que ahora se ha convertido en la mayor urbe del país, no es tan económica para el viajero independiente como lo es el resto de Vietnam. Aún así, todavía hay muchas actividades gratis que hacer en Ho Chi Minh y resulta una ciudad económica comparada con otras grandes urbes del mundo. Sigue leyendo 10 propuestas económicas o gratis en Ho Chi Minh

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Regreso a La Habana y hasta pronto Cuba

El viaje en camión desde Santiago de Cuba a La Habana fue mucho más llevadero de lo que pensábamos. Los camiones que hacen recorridos tan largos llevan asientos como los de los autobuses, de hecho, son asientos de viejos autobuses llevados al desguace que los camioneros compran y atornillan al chasis. En Cuba se aprovecha todo, no sobra nada. Así, aunque un poco más incómodos que los asientos de una guagua, hacer un viaje así sería comparable a viajar 12 horas en un autobús incómodo. Sigue leyendo Regreso a La Habana y hasta pronto Cuba

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Qué hacer en Santiago de Cuba por libre

La razón por la que habíamos adelantado nuestro viaje a Santiago no tardó en esfumarse. No, Núria no tenía dengue. Despejado este temor, pudimos disfrutar de la ciudad de Santiago de Cuba, una ciudad perfectamente conservada que contrasta con la hermosa decadencia de La Habana. Cada una es bella por una razón y visitar una sin visitar la otra implicaría no haber visitado Cuba.

Día 24: La deliciosa ciudad de Santiago de Cuba

Podría utilizar el término “delicioso” para referirme a la rica arquitectura colonial de la ciudad de Santiago de Cuba, pero lo hago en un sentido más prosaico: por el puro placer saborear algunos dulces que tuvimos la oportunidad de degustar este día. El primer sabor que me viene a la mente, inolvidable para mi, fue el “jugo de anon”. Nos lo ofreció la señora de la casa dónde nos alojábamos. Jamás en mi vida había visto un anon, pero desde ese día es mi fruta favorita. El segundo sabor dulce del día fue el habitual de las heladerías que abundan por toda Cuba y que ofrecen helados riquísimos a precios bajísimos.

Visitando Santiago de Cuba por libre
Este es un ejemplo de un edificio perfectamente conservado en el centro de Santiago de Cuba. Como este, casi todos.

Ese día recuerdo que paseamos por todo el centro de la ciudad bajo un sol de justicia. No recuerdo dónde conseguimos el típico mapa con los puntos de interés de la ciudad y nos dedicamos a andar y andar por toda la ciudad visitando edificios, plazas y museos. Fue un suplicio, lo reconozco. Santiago es conocida por ser la ciudad más calurosa del país y ese día quiso demostrarlo. Agotados y sudorosos, terminamos comiendo en el restaurante estatal Fontana di Trevi (muy recomendable) y tras la comida, nos fuimos a hacer una siesta.

Por la tarde, con mucho menos calor, fuimos a la estación para informarnos sobre horarios de trenes, camión y demás. No es ninguna locura ir andando a la estación desde el centro, pero hubiera sido bastante insensato hacerlo a mediodía a pleno sol.

Para hacer tiempo hasta la cena, nos metimos en el cine a ver una película cubana y ¡hay que ver el nivel de autocrítica que se gastan los cubanos! Volvimos al Fontana di Trevi a cenar y luego dimos una vuelta antes de acostarnos.

Cenando en Santiago de Cuba por libre
En Santiago pudimos encontrar algunos paladares en moneda cubana, que si bien son un poco más caros que los restaurantes estatales, merecen el euro extra por la variedad de platos que preparan.

Día 25: Playa de Siboney

Nos levantamos tardísimo, después de las 10 de la mañana, y nos fuimos a la heladería a desayunar. Desde la Plaza de Marte tomamos un bus al Palo de Laura y de ahí un camión a la playa de Siboney.

La playa tenía unos fondos muy interesantes, pero había demasiada gente y muchas algas. No es una mala playa, pero creo que fuimos en un mal día o eso nos dijeron algunos cubanos con los que hablamos sobre las algas que hay en la orilla. Fue es el día en el que casi me come el tiburón, una anécdota que conté en este artículo de anécdotas de Cuba.

Santiago de Cuba por libre y playa de Siboney
La playa de Siboney es realmente bonita, pero después de otras playas como las de Varadero o Guardalavaca, no nos pareció tan espectacular.

Si tuviera que describir la playa de Siboney diría que es una playa normal dentro del estándar cubano que, como característica principal, tiene el hecho de que hay césped en algunas zonas y arena en otras. El agua es muy transparente, pero el manto de algas que cubría los primeros 20 metros del agua, no nos dejó apreciar demasiado bien los fondos. Hay restaurantes y chiringuitos económicos ya que es una playa visitada casi exclusivamente por cubanos.

Sobre las 5 de la tarde tomamos un bus de regreso y paseamos desde el Palo de Laura hasta casa pudiendo ver la parte menos turística de Santiago de Cuba, pero aún así perfectamente mantenida. Parece que toda la pintura que no se ha gastado en La Habana se ha dedicado a Santiago.

Plaza de Marte en Santiago de Cuba viajando por libre
La plaza de Marte es un imperdible. Es dónde se concentra toda la vida de la ciudad que luego se desparrama por las calles adyacentes.

Después de darnos una ducha, salimos a cenar, pero desafortunadamente había un corte de aguas debido a la sequía que estaba sufriendo el este de la isla ese verano y que era el causante del brote de dengue y algunos problemas de suministro. Los restaurantes y heladerías estaban todos cerrados ya que sin agua no se pueden lavar las verduras, ni los platos. Encontramos una ventana que vendía pizzas y bocadillos y allí compramos algo sólido que aderezamos con un refresco en El Rápido (una especie de restaurante de comida rápida y cara, pero que era lo único abierto dónde vendieran bebidas).

Como la cena fue tan rápida, tuvimos tiempo y ganas de dar un paseo nocturno y ver un poco el ambiente de la noche en Santiago de Cuba. Es alucinante la cantidad de vida que hay por la noche hasta bien tarde en cualquier ciudad cubana.

Heladería en Santiago de Cuba por libre
¡Esos helados que nunca falten en tu viaje por Cuba!

Día 26: El último día en Santiago de Cuba

Remoloneamos más de lo habitual y entre desayunar y montar las mochilas, no salimos a ver la ciudad hasta después de las 12. La idea era ir a ver el cuartel Moncada, pero antes de eso nos fuimos a comer. Al final el cuartel lo vimos por fuera y de lejos ya que hacía demasiado calor. Definitivamente es cierto que el calor de Santiago es el más insoportable de todo el país.

Aunque teníamos previsto ir a buscar camión para la Habana sobre las 7 de la tarde, debido al calor y a las pocas ganas de pasear que nos quedaban por el aplatanamiento, lo adelantamos a las 5 y la verdad es que fue un acierto porque llegamos con un camión ya casi a punto de salir pero en el que todavía quedaban un par de asientos decentes. El viaje en camión de más de 12 horas seguidas fue mejor de lo que pensábamos, pero eso ya será otra historia.

Santiago de Cuba por libre
Y si con algo me he de quedar de Santiago, aparte de su preciosa arquitectura colonial perfectamente conservada, será con sus gentes, ¿o eso ya lo había dicho del resto de ciudades? ¡Si es que en Cuba cada persona es un tesoro!

Si vas a viajar a Santiago de Cuba por libre mi recomendación es que le dediques un mínimo de 2 días para la ciudad y otro para hacer alguna excursión por los alrededores. Sería conveniente evitar las horas de máxima calor, levantándote pronto (no como nosotros) y haciendo una siesta a mediodía.

 

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Qué hacer en Baracoa gratis y por libre

Nos habían hablado muy bien de Baracoa y teníamos muchas ganas de llegar. Nos habían contado que Baracoa era la “Costa Rica” de Cuba y, la verdad, el camino desde Moa hasta Baracoa hacía presagiar que algo así nos esperaba. Nos quedamos en Baracoa 4 días, aunque habíamos planificado 5 porque Nuria no se encontraba bien y prefería estar cerca de un hospital grande. Esos 4 días los dedicamos a visitar todolo que había en Baracoa gratis o muy barato por nuestra cuenta. Sigue leyendo Qué hacer en Baracoa gratis y por libre

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Cómo ir de Holguín a Baracoa vía Moa

Muchos viajeros creen que la única manera factible de llegar a Baracoa es pasando por Santiago de Cuba. Esta creencia está basada en que las rutas de Via Azul para llegar a Baracoa solo pasan por Santiago y no hay autobuses por el norte. Sin embargo, es posible hacer ese recorrido y, no solo eso, creo que es altamente recomendable ir de Holguín a Baracoa vía Moa o hacer el recorrido al revés (de Baracoa a Holguín), por el interés paisajístico de la ruta. Sigue leyendo Cómo ir de Holguín a Baracoa vía Moa

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Camagüey, Holguín y Guardalavaca por libre

Salir de Trinidad por libre no es cosa fácil… tampoco difícil, no nos engañemos, porque en Cuba nada es fácil ni difícil, las cosas son como son. Lo que ocurre es que Trinidad es un pueblo que tiene una gran cantidad de turismo, pero que no deja de ser una zona rural apartada de cara al transporte público. La gente de la zona viaja a Cienfuegos, a Santa Clara o viaja a los otros pueblos aledaños, pero no se plantea ir a Holguín ya que es otra provincia diferente.

Día 15: el viaje a Camagüey

La ciudad de Camagüey tampoco es un destino habitual, también pertenece a otra provincia, pero nos venía de camino hacia Holguín. La visita a la ciudad de Camagüey no era la alternativa que más nos gustaba durante la planificación de nuestro viaje por Cuba, pero terminó siendo una ciudad con cierto encanto y en la que nos gustó “caer”. Además, es una de las ciudades más económicas que encontramos, ya que es una ciudad que apenas recibe turismo y los comerciantes ni se han molestado en cambiar los precios a CUCs.

Si no hubiéramos parado en Camagüey no hubiéramos podido disfrutar de la habitación psicodélica que nos tenían preparada.
Si no hubiéramos parado en Camagüey no hubiéramos podido disfrutar de la habitación psicodélica que nos tenían preparada.

Para llegar a Camagüey tuvimos que levantarnos a las 6 de la madrugada y conectar 3 camiones. Eso sí, puntualidad y precisión británica, porque no pasamos ni 15 minutos esperando entre camión y camión. Aprovechamos además una de las esperas para comer. Llegamos a Camaguey y la casa estaba a 300 metros de dónde nos dejó el camión. La casa genial y lo único malo fue que la señora fue demasiado insistente en tratar de que comiéramos allí, por lo que decidimos no quedarnos más que lo imprescindible en la casa.

La calle de los cines es obligatoria para todo cinéfilo.
La calle de los cines es obligatoria para todo cinéfilo.

Dedicamos la tarde a ver la ciudad tranquilamente, aunque estábamos muy cansados por el largo viaje a Camagüey desde Trinidad. Merendamos en una heladería que hay en la calle de los cine y que se llama “El tesoro del Pirata” o algo así ¡Muy recomendable! También tomamos nuestro primer helado de Coppelia.  Cenamos en un restaurante italiano en un centro comercial encima del Coppelia. Luego, aunque estábamos cansados, nos fuimos al cine y nos tomamos luego otro helado en lo del Pirata.

En Camaguey hay que comer mucho helado, de los más baratos y mejores que he probado en Cuba.
En Camaguey hay que comer mucho helado, de los más baratos y mejores que he probado en Cuba.

Camagüey no tiene mucho que ver, pero la calle de los cines es realmente encantadora y todo cinéfilo debería pasar por Camagüey solo por visitar esta calle. El resto se ve en una tarde. No recomiendo quedarse en Camagüey más de una noche a no ser que se quiera visitar los alrededores que podrían ser una sorpresa, ya que es una zona muy poco turistificada.

Fuera de La Habana, la mayoría de las ciudades han sido restauradas y han recuperado la gloria de tiempos pretéritos.
Fuera de La Habana, la mayoría de las ciudades han sido restauradas y han recuperado la gloria de tiempos pretéritos.

Día 16: el viaje a Holguín

¡Menos mal que no intentamos viajar directamente desde Trinidad a Holguín! Otro madrugón: a las 7 llegamos a la estación y nos permitimos el lujo de dejar pasar el primer camión hacía Las Tunas porque iba demasiado lleno. Empalmamos perfectamente con el camión a Holguin y a las 13h ya estamos en Holguin. Haber intentado viajar directamente desde Trinidad hubiera supuesto perder todo un día (y no visitar la calle de los cines de Camagüey).

Guardalavaca es probablemente es la playa que más nos gustó de todas las que visitamos.
Guardalavaca es probablemente es la playa que más nos gustó de todas las que visitamos.

Nada más llegar, comimos de camino a la casa en el restaurante Guantanamo (muy bueno, uno de los restaurantes BBB que recomendamos). Luego llegamos a la casa y nos reenvian a otra cercana que es independiente, tiene cocina, aire acondicionado, tele… Perfecta. Nos duchamos y hacemos una siesta. A eso de las 6 salimos, sufriendo el calor de Holguín, y visitamos toda la zona peatonal. Había mucha animación y varias propuestas culturales, entre ellas, danza contemporánea por 5 CUP. Cenamos en un lugar cualquiera y nos volvemos pronto a casa a descansar y ver algo la tele.

Después de todo, el viaje a Holguín no fue tan duro y como íbamos sobrados de tiempo pudimos descansar a conciencia.

En Guardalavaca la arena es fina y blanca, hay poco turismo y se puede hacer algo de snorkel, aunque no es demasiado espectacular.
En Guardalavaca la arena es fina y blanca, hay poco turismo y se puede hacer algo de snorkel, aunque no es demasiado espectacular.

Día 17: Guardalavaca, ¿cómo llegar desde Holguín?

Nos levantamos sobre las 8 de la mañana y salimos hacía la playa de Guardalavaca. Para ir a la playa desde Holguín hay que coger un coche de caballos hasta el edificio de 18 plantas en dirección a Baliares (paras un coche de caballos cualquiera y dices “¿va a Baliares?” y si te dicen que sí, subes y le dices “Parame en el edificio 18 plantas”). Desde el 18 plantas hay que tomar una máquina que cuesta 25 pesos (en total ir de Holguín a Guardalavaca te sale por 30 CUP).

Guardalavaca es una impresionante playa estilo Varadero, pero con menos turismo. A nosotros nos gustó más que Varadero. Olvidamos traer comida y no encontramos el puesto donde venden comida para los trabajadores (tampoco es que nos molestamos mucho en preguntar.. la verdad; en la casa de Holguín nos comentaron que hay un puesto de comida para los trabajadores cubanos y el resto son restaurantes para turistas en CUC).

En cualquier ciudad, en cualquier rincón, dónde menos te lo esperas surge una pincelada de arte. Cuba es tierra de artistas.
En cualquier ciudad, en cualquier rincón, dónde menos te lo esperas surge una pincelada de arte. Cuba es tierra de artistas.

La playa es tan chula que perdimos el último camión que volvía a las 4 (en realidad nos dormimos). Pero en Cuba siempre hay alternativas para todo, así que esperamos un rato y tomamos el autobús de trabajadores que salía a las 17:20. Si no lo hubiéramos podido cogerlo, había otro a las 11 de la noche o podríamos haber regresado en una máquina por 25 pesos.

En cuanto llegamos nos metimos en una pizzeria y comimos pizza y tacos. Por la tarde seguimos explorando la ciudad de Holguín y por la noche volvimos al restaurante Guantanamo a cenar.

Día 18: Gibara y las alertas sanitarias

Habíamos leído (creo que en la Lonely) que una excursión a Gibara podría ser interesante. Así que desayunamos un pan con nocilla y salimos hacía Gibara. Para llegar a Gibara hay que tomar un coche de caballos, pero esta vez en dirección a Sidelpino y pedir bajar en la farmacia dónde se toman las máquinas a Gibara. Tuvimos que negociar y esperar bastante por la máquina.

También existen multitud de tiendas de arte, pero no son precisamente baratas.
También existen multitud de tiendas de arte, pero no son precisamente baratas.

Llegamos a Gibara y visitamos la ciudad, pero no hay nada realmente interesante y la playa estaba cerrada por riesgo microbiologico. Lo único que nos gustó fue ver la vida en una pequeña ciudad no demasiado turística. Por cierto, aquí comimos en el lugar más barato de toda Cuba, en un restaurante del estado dónde nos cobraron 5 pesos por cada plato de pasta. De camino a casa paramos a merendar y visitamos un poco el centro de Holguín.

Esa tarde fuimos testigos de lo en serio que se toman en Cuba todo el tema sanitario. Los días anteriores ya habíamos visto y habíamos comentado con algunos cubanos sobre el tema de las fumigaciones en las casas. Las autoridades sanitarias van casa por casa fumigando (de manera gratuita, por supuesto) y pueden llegar a forzar la entrada si tras varios avisos nadie se presenta para abrir al fumigador. De esta manera se controla el riesgo de dengue que suele ser un problema en todos los países tropicales. Pero esa tarde, vimos un paso más allá. Fuimos testigos de cómo un camión pasaba por las calles fumigándolo todo para acabar con lo que podría haberse convertido en una epidemia de dengue. Nos contaron también que el hospital Lenin tenía una planta entera cerrada solo para casos de Dengue. Jamás habíamos estado en un país dónde se pusieran tantos recursos para evitar este tipo de enfermedades, fue muy ilustrativo de porqué Cuba es un país puntero en medicina.

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El triángulo Cienfuegos – Santa Clara – Trinidad por libre

Cienfuegos, Santa Clara (o Villa Clara) y Trinidad son 3 polos turísticos muy cercanos que forman lo que yo llamaría el triángulo dorado de Cuba (si Islandia tiene su triángulo de oro, ¿por qué no lo va a tener Cuba?). Quizás Cienfuegos sea la hermana pequeña de las tres, pero desde luego, no desmerece una visita.

En cualquier ciudad de Cuba encontrarás joyas de 4 ruedas.
En cualquier ciudad de Cuba encontrarás joyas de 4 ruedas.

Día 11: Viajar entre Cienfuegos y Santa Clara por libre

Para acceder al triángulo de oro de Cuba, se puede hacer a través de cualquier de las ciudades y moverse entre las otras, pero no recomendaría para nada tratar de ir de Trinidad a Santa Clara o a la inversa. Mi recomendación personal sería viajar en el orden Santa Clara – Cienfuegos – Trinidad o Cienfuegos – Santa Clara – Cienfuegos – Trinidad o la inversa de uno de estos dos recorridos. Me explico: la ciudad de Santa Clara no aporta nada más allá del Mausoleo del Che y la visita a un par de parques como el del tren blindado, que tampoco es que sean puntos de excesivo interés. Por ello, ir a Villa Clara y quedarse a dormir allí es algo que desaconsejo. Por el contrario, tanto Cienfuegos como Trinidad merecen un par de noches en cada una de ellas al menos, por lo que lo ideal es o bien, visitar Santa Clara el primer día y marcharse a dormir a Cienfuegos o bien ir desde La Habana a Cienfuegos y hacer una excursión de un día a Santa Clara (ir y volver).

Al mausoleo del Che no se pueden entrar cámaras y se deben dejar las mochilas en consignas gratuitas. Todo el parque es gratuito.
Al mausoleo del Che no se pueden entrar cámaras y se deben dejar las mochilas en consignas gratuitas. Todo el parque es gratuito.

Esta última opción es la que elegimos nosotros por conveniencia a la hora de transportarnos. En cualquiera de los casos, las mochilas no son un problema, puesto que en el monumento del Che existen consignas gratuitas dónde dejar las mochilas.

Para ir de Cienfuegos a Santa Clara elegimos viajar en máquina, uno de esos vehículos antiguos que circulan por Cuba y hacen de taxi colectivo. Había también un camión, pero salía más tarde y al ser un trayecto corto la diferencia de precio no era excesivamente alarmante (50 CUP por persona, un par de euros).

Las calles de Santa Clara no son las más bonitas del mundo, pero hay pequeñas sorpresas.
Las calles de Santa Clara no son las más bonitas del mundo, pero hay pequeñas sorpresas.

Una vez en Santa Clara, visitamos el mausoleo del Che, comimos en la plaza Martí, en pleno centro, dónde hay varios restaurantes interesantes, y visitamos un par de parques. A los vagones del parque del tren blindado no entramos, lo vimos desde fuera (había que pagar 1 CUC por entrar dentro y ver una exposición fotográfica, pero no nos interesaba demasiado). Por la tarde, el cielo se encapotó y decidimos no esperar a que se pusiera a diluviar. Andamos hacía la terminal de autobuses con la esperanza de cazar algún camión o autobús, pero nos informaron de que por la tarde ya no salía ninguno y tuvimos que volver a Cienfuegos en otra máquina. El trayecto entero se lo pasó diluviando como habíamos previsto, pero paró justo cuando llegamos a Cienfuegos.

El parque del tren blindado recrea el acontecimiento histórico que ocurrió en Santa Clara durante la Revolución.
El parque del tren blindado recrea el acontecimiento histórico que ocurrió en Santa Clara durante la Revolución.

Cienfuegos: la ciudad tranquila

Una de las cosas que más me gustó de Cienfuegos fue el ambiente de tranquilidad y relax que se respira. Al ser una ciudad poco turística entre dos ciudades muy turísticas, tiene un ambiente ideal para descansar unos días.

Las calles de Cienfuegos son tranquilas y relajadas.
Las calles de Cienfuegos son tranquilas y relajadas.

Cuando regresamos de Villa Clara, tras la lluvia salimos a dar un largo paseo por las calles de la ciudad que olían a pasto húmedo mezclado con el característico olor a agua salada de todos los malecones de Cuba. Recorrer el Malecón de Cienfuegos una tarde cualquiera es un privilegio. Por supuesto, hicimos nuestra parada obligatoria en La Casa del Chocolate y volvimos a cenar al restaurante de la noche anterior (“Los Complacientes”, avenida 52, #3317).

Lo que se ve al frente es el malecón de Cienfuegos. En realidad Cienfuegos está en un lateral de una gran bahía.
Lo que se ve al frente es el malecón de Cienfuegos. En realidad Cienfuegos está en un lateral de una gran bahía.

Día 12: Ir a Trinidad por libre

El camión para Trinidad sale a las 11:30. Desayunamos, nos duchamos y empaquetamos las mochilas tranquilamente. Esperamos un buen rato en la terminal de ómnibus,pero no llega el camión, el camionero está enfermo.

Los atardeceres en Cuba son muy bonitos y tienen una luz especial para tomar fotos (cuando sabes, no como yo!)
Los atardeceres en Cuba son muy bonitos y tienen una luz especial para tomar fotos (cuando sabes, no como yo!)

Me gustaría poder decir que viajar de Cienfuegos a Trinidad es fácil y probablemente lo sea cuando el camión haga su ruta habitual, pero para nosotros fue una pequeña odisea. No fue complicado, pero fue muy costoso en tiempo y tuvimos que lidiar con informaciones contradictorias y paradas en medio de “la nada”. Todo ello porque el día anterior no habíamos preguntando a fondo y no nos habíamos enterado de que había un camión a las 8 que sí que pasó. Lección del día: hay que preguntar mucho.

Una característica de Cuba son los murales que adornan muchas paredes de las ciudades. Estos son contra las guerras.
Una característica de Cuba son los murales que adornan muchas paredes de las ciudades. Estos son contra las guerras.

Al final, el punto dónde convergieron las informaciones que teníamos fue que la única opción (económica) era ir al amarillo que está a medio camino, tomando el bus que va de Cienfuegos a La Sierra. Se trata de un autobús local que 2 CUP y que te deja a más de 20 kilómetros del centro. En el amarillo esperamos media hora charlando con la gente que esperaba y con un chico alemán que viaja por libre por toda Cuba. Finalmente nos recogió un Astro que nos dejó en la ciudad de Trinidad cerca de las 3 de la tarde, mucho más tarde de lo previsto, pero con un precio muy inferior al estimado (2+10 CUP).

Lo más característico de Trinidad son sus calles empedradas.
Lo más característico de Trinidad son sus calles empedradas.

En la parada del amarillo entablamos conversación con el chico alemán, con el que compartiríamos luego unos días ya que, curiosamente, iba también a la casa de la Red de Magnolia en Trinidad. Por ello, cuando llegamos, teníamos a un hombre esperándonos. Fue una historia un poco surrealista, porque primero tuvimos una agradable charla en la que nos explicó que el era entrenador olímpico y luego en un momento, por una confusión en la interpretación de nuestros gestos, terminó enfadándose y enviándonos a casa de la señora que era el contacto de Magnolia. La red de Magnolia funciona de tal manera que si la persona con la que ella mantiene el contacto tiene la casa llena, le pasa los huéspedes a otro casero de la máxima confianza, normalmente un familiar. Este sobrino se había encargado de alojarnos por estar llena la otra casa y resultó que él entendió que nosotros no nos fiábamos de él y que queríamos hablar con la persona contacto de Magnolia. Vamos, una tontería sin importancia que solucionó la mujer en una llamada de teléfono.

El punto de reunión de Trinidad, más ahora con el wifi, son los famosos escalones.
El punto de reunión de Trinidad, más ahora con el wifi, son los famosos escalones.

Entre unas cosas y otras, se hizo bastante tarde, pero salimos a comer unas pizzas con el chico alemán. Después tomamos un bus para ver Casilda, un pueblo de pescadores a 6 km sin ningún tipo de atractivo. El pueblo no tiene ningún interés, no hay playa, aunque nos bañamos en unos manglares donde se suelen bañar los niños del pueblo y que no recomiendo en absoluto. Fuimos a Casilda “por hacer algo” y porque la Lonely Planet hablaba de este pueblecito de una manera un tanto especial, pero no le encontramos la especialidad en ningún sitio. Ya de noche, regresamos en bus y buscamos algo para cenar. Trinidad es muy caro y hay pocas opciones en moneda nacional. La nuestra fue el restaurante Marino (calle Cienfuegos) que esa noche sí nos ofreció comer a precios razonables.

Los parques de Trinidad son otro atractivo de la ciudad.
Los parques de Trinidad son otro atractivo de la ciudad.

Día 13 y 14: La Playa Ancón

Probablemente a muchos viajeros, especialmente a los que les gusta ir más rápido y quemar etapas a mayor velocidad, no les parecerá razonable utilizar dos días en Trinidad solo para ir a una playa, pero a nosotros, tras un primer día muy agradable en Playa Ancón, nos pareció que lo mejor que podíamos hacer con nuestro tiempo el día siguiente era repetir en playa Ancón.

En Trinidad hay una curiosa discoteca dentro de una cueva. Todas las noches está abierta.
En Trinidad hay una curiosa discoteca dentro de una cueva. Todas las noches está abierta.

A playa Ancón fuimos como van los locales: en camión. Creo que hay un bus no demasiado caro que hace el recorrido desde el mismo centro de Trinidad, pero, la verdad, no nos costaba nada andar un par de calles más, apenas 600 o 700 metros y esperar al camión. Además así, el primer día tuvimos el acierto de quedarnos en una zona que nos recomendaron unos cubanos que venían a veranear a esa playa desde hace años. Es una zona que está justo antes de la zona de hoteles, no conozco el nombre, pero es la primera parada que hay en playa Ancón. Esa zona no tiene lugares dónde vendan comida a precios económicos, solo un par de chiringuitos a precios exorbitados. Eso sí, pocos turistas, ni locales ni extranjeros, playa de arena fina, limpia y aguas cristalinas. Hay coral, pero está lejos y profundo, aunque no tanto como en la playa del Rancho Luna.

En Playa Ancon estuvimos muy, muy a gusto.
En Playa Ancon estuvimos muy, muy a gusto.

Algún día contaré lo que nos pasó para terminar caminando descalzos sobre el asfalto caliente… y a pesar de eso regresamos al día siguiente, el 14 de agosto. Fue un día de calma, de descanso. Nos levantamos tarde y nos fuimos a la playa, pero probamos esta vez con la parte de la playa dónde va más gente. Las diferencias entre las 2 playas son más que evidentes. En la del día anterior, todo estaba más limpio, había posibilidad de ver corales, había menos gente.. Lo bueno de esta parte de la playa es que hay comida barata, por eso está lleno de turismo local.

Las máquinas son la forma más rápida de desplazarse en el triángulo de oro de Cuba.
Las máquinas son la forma más rápida de desplazarse en el triángulo de oro de Cuba.

Volvimos cuando presentimos que iba a caer una buena lluvia. Y así fue, nada más llegar se puso a diluviar. Nos quedamos en la casa charlando con Luis, un chico mexicano, pero en cuanto amainó salimos los 3 a ver el pueblo de Trinidad, que tras dos noches allí no habíamos visto todavía. Subimos al cerro de la vigía y luego callejeamos.

En Cuba cuando llueve, llueve de verdad.
En Cuba cuando llueve, llueve de verdad.

Cuando quisimos ir a cenar al Marino, como las dos noches anteriores, tuvimos una desagradable sorpresa: había otro turno y nos sacaron una carta de precios para “turistas”, con el mismo menú, pero manuscrito y con otro precio: 180 pesos por lo mismo que nos costó 28 la noche anterior. Les montamos una buena bronca, con el apoyo, por cierto, de los clientes que nos daban la razón, pero no conseguimos que volvieran a sus trece y nos dieran la misma comida al mismo precio que al resto de la gente.

Toda la zona entre Trinidad, Santa Clara y Cienfuegos goza de espectaculares zonas montañosas. Uno de sus exponentes es el valle de los ingenios.
Toda la zona entre Trinidad, Santa Clara y Cienfuegos goza de espectaculares zonas montañosas. Algunos de sus exponentes son el valle de los ingenios, el nicho o el salto del Caburní.

Tuvimos que irnos a buscar otro lugar, pero en Trinidad no hay restaurantes económicos y a esas horas las ventanas estaban cerradas. Terminamos en un sitio al que llaman La Pizzeria y dónde también nos sacaron la carta para extranjeros. En este caso, tras dialogar con la chica que atendía, conseguimos que nos sacara la carta normal y pudimos pedir unos espaguetis a precio normal. Luego helado y a dormir que había que madrugar.

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