Viajar o morir

10 medidas de seguridad que te pueden salvar la vida en vacaciones

Dicen que el sentido común es a veces el menos común de los sentidos. Ahora que se acercan las vacaciones y la gente empieza a irse a destinos exóticos y a lidiar con situaciones completamente distintas a aquellas con las que está habituado a lidiar normalmente, creo que es momento de enumerar algunos consejos de sentido común y otros no tanto que te pueden salvar la vida este verano.

1. Cuidado con el mar – Identifica las corrientes de resaca

A Núria lo que más miedo le da en los viajes son las corrientes marinas. No le falta razón. Tras su susto en Panamá, todavía más. A veces cuando te pones a bucear o hacer snorkel se te va el tiempo y puedes ser arrastrado por una corriente. Otras veces el peligro son los bichos que encuentras, como el día que me persiguió una manta tras acercarme demasiado. Pero lo normal es que el gran peligro del mar sean las corrientes de resaca. De Pepe Masià de Oceanus Cadiz aprendí a identificar las corrientes de resaca:

Aprende a identificar las corrientes de resaca
Aquí se puede apreciar una corriente de resaca.

Como se puede ver en la imagen, si las olas rompen (en blanco) a izquierda y derecha, pero hay una zona central donde las olas se mantienen planas casi hasta la orilla, entonces estás ante una corriente de resaca. En esa zona central, el agua se está moviendo al revés, hacía adentro y si te sitúas en esa zona te alejaría de la costa. Evítalas para tener un baño tranquilo.

Sin embargo, hay veces que las corrientes no se manifiestan de esa forma y caes en ellas. Si no has podido evitarlo y la corriente “te lleva”, entonces no luches, déjate arrastrar y sal por un lateral cuando la corriente haya perdido fuerza.

Imagen original cedida por JBay News
Imagen original cedida por JBay News

2. El pez chupasangres del amazonas

Si te digo que hay un pez invisible que se te mete por los agujeros de tu cuerpo (ano, uretra o vagina) y te chupa la sangre, creerás que te estoy vacilando… Pero no es una broma. El Pez Vampiro del Amazonas es un pez parásito muy real. Algunos dicen que es la orina lo que atrae al pez, por lo que se ha extendido la leyenda (no sé si real o ficticia) de que si meas en el río te puede entrar el bicho este.

Por esta razón, jamás de los jamases debes bañarte desnudo en el río Amazonas ya que si tienes la mala suerte de que se te aloje un pescado de estos, lo más probable es que termines en la sala de urgencias de un hospital peruano o brasileño.

3. Las amebas de los lagos

De los lagos y, en general, de las aguas estancadas o lentas. Seguro que si eres fan de la Lonely Planet y has viajado a algún país exótico habrás leído que te recomiendan no bañarte en tal o cual lago o estanque. El problema es que hay unas amebas que se crían allí y que a determinadas temperaturas pueden parasitar a los humanos y provocarnos encefalitis y otras enfermedades chungas que cuando vuelvas a tu país de origen no sabrán ni que son.

Tengo una buena y una mala noticia. La buena es que son pocos los lagos que tengan las condiciones para la proliferación de estas amebas, la mala es que a parte de estas amebas las aguas estancadas son proclives a desarrollar muchas otras bacterias como la e-coli, tétanos y otras. Así que como consejo general: no te bañes allá donde no veas a gente local bañándose.

4. Aprende a hacer una RCP

Vale, esto no te salvará la vida a ti, pero puede salvársela a otra persona. Ahora hasta los niños aprenden en el colegio a hacer RCPs, no debe ser tan complicado. Adentro vídeo:

5. Aprende a hacer un Heimlich

Esto ya es un poco más complicado, pero todavía se trata de una maniobra sencilla. Igual que sucedía con la RCP: puedes salvar una vida, quizás la de tu compañero o compañera de viaje. Aprende a realizar la maniobra Heimlich para salvar la vida a alguien en caso de ahogamiento.

6. La salida de emergencia es la clave

Si se produce una catástrofe, algo realmente extraño que ocurre en el 0’0001% de las ocasiones, lo más importante para salir ileso, aparte de la suerte, es mantener la calma y tener claro el protocolo de escape. La clave en todo protocolo de escape son las salidas de emergencia. Tenlas siempre localizadas en cualquier situación y hazte una idea de cómo escapar de cualquier situación.

En los hoteles mira por dónde escaparías en caso de catástrofe (incendio, terremoto, etc). Normalmente en las habitaciones hay un mapa indicando dónde se encuentran las salidas de emergencias. A veces, cuando nos alojamos en hoteles económicos, aunque haya un mapa de salidas de emergencia, conviene comprobar que son factibles y que el mapa no está desactualizado. En los aviones, trenes y otros medios de transporte hay que tener precauciones similares.

Viajar sin seguro es una imprudencia, viajar sin vacunarte una estupidez

7. El lugar más seguro

Hay personas que se obsesionan con buscar siempre el lugar mas seguro en aviones, trenes o autobuses. No hay que caer en la paranoia y hay que tener en cuenta que la probabilidad de accidente suele ser increíblemente baja en los medios de transporte de masas.

No obstante, si puedes elegir y te preocupa la seguridad, en los aviones los estudios sugieren que los asientos más seguros son los de la parte de atrás, en el autobús los asientos centrales del lado en el pasillo y en el lado contrario al tráfico y en los trenes en el vagón del medio.

8. Aprende a ser invisible

Siempre lo he pensado: el mejor superpoder para viajar sería poder hacerte invisible. Lo deseo más para poder ver el mundo tal y como es sin la interferencia causada por el extraño, pero en el tema de la seguridad también tiene sus aplicaciones el poder ser un poco invisible cuando se pueda. Es obvio que si eres caucásico y apareces en mitad de un pueblo de Nigeria va a ser bastante complicado pasar desapercibido.

Sin embargo, en determinadas situaciones hay viajeros que chirrían demasiado. No lleves colgada la cámara al cuello todo el tiempo, no saques mapas en mitad de zonas desconocidas (mejor siéntate en una cafetería y consúltalo allí), no lleves joyas ni ropa ostentosa en barrios humildes… Vamos, puro sentido común. Ah! Y que no se me olvide, si por lo que sea eres reconocido, trata de no caer en ningún timo o estafa, infórmate antes de cuales son los engaños típicos del país antes de viajar.

Al atardecer, los monos bajan a la playa porque los propietarios de los restaurantes les echan las sobras.
¡Como le gustan los monos a Núria!

9. Respeta a los animales salvajes

Esta lección deberíamos aplicárnosla también a veces. Los animales salvajes son eso: salvajes. Sus reacciones pueden ser inesperadas, bruscas… Ya sé que es genial a veces interactuar con ellos o acercarte para ver qué hacen, pero cuidadín. Lo primero que deberías hacer si no puedes evitar estar cerca de animales, es vacunarte de la rabia. No te protegerá totalmente (el león te puede comer con o sin vacuna), pero mejorará tus posibilidades de supervivencia.

10. Vacúnate y asegúrate

Viajar sin seguro es una imprudencia, viajar sin vacunarte una estupidez. Unas semanas antes de salir de casa, pásate por el centro de vacunación o sanidad exterior más cercano y pide que te vacunen de todo lo que te haga falta. El seguro de viaje, llévalo siempre que viajes fuera de Europa, aunque sea el gratuito de la tarjeta de crédito.

Por otra parte, uno de los peores enemigos del viajero son los mosquitos y las enfermedades que transmiten: protégete. Lo mismo con el protector solar: usa siempre protector solar, ¿no has visto este vídeo?

Un último consejo: Crea una nota con tu estado de salud, datos de contacto y tus condiciones médicas (si tomas algún medicamento, si eres alérgico a algo, etc). Guarda esa nota traducida a varios idiomas (el tuyo, inglés y el idioma local) en tu cartera. Si te pasa algo, quien te encuentre la leerá y sabrá cómo ayudarte.

 

 

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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

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