Viaja a Nepal, no les abandones

Desde que ocurrió el terrible terremoto de Nepal he estado observando en distintos foros y cuentas de Facebook que hay mucha gente preguntando acerca de cómo anular sus billetes o sus viajes a Nepal. El pasado fin de semana, en una reunión de viajeros, comentábamos también este problema y nos lamentábamos por los nepalíes que tras una catástrofe natural, van a sufrir también una catástrofe económica por la pérdida de ingresos derivados del turismo (su segunda fuente de ingresos tras la agricultura).

Hoy mismo, un amigo y gran viajero, literalmente nos incitaba a que “los viajeros independientes metiéramos este país en nuestras agendas [..] para ayudar al pueblo Nepalí“. Y tiene razón, ¿hay alguna forma mejor de ayudar a Nepal que viajando allí y dejando nuestras divisas? Enviar 10 euros a Cruz Roja está muy bien, en algo se notará, pero si vas allí y repartes entre toda la gente 400 euros y regresas enamorado del país y sus gentes (como explicaba Calleja hace unos días en televisión), entonces provocarás que más gente quiera visitar Nepal y que poco a poco se ponga su economía a funcionar.

Si tienes un blog, habla de Nepal, difunde este destino y esta iniciativa. Ayuda a que los viajeros pierdan el miedo a visitarlo.

Entiendo que cierta parte de la población ahora tenga miedo, es el calculado virus que nos inoculan cada día los medios de comunicación. Pero vosotros, lectores de Apeadero, sois viajeros independientes, habéis viajado a lugares remotos, poco transitados, os habéis salido muchas veces del camino trillado… no podéis anular vuestros viajes a Nepal por esta tragedia, no les podéis abandonar. Al contrario, tratad de que sea vuestro próximo destino, buscad vuelos a Katmandú, ayudadles. Ahora el pueblo nepalí os necesita y os va a recibir con los brazos abiertos, como siempre. Es cierto que ya no estará el Museo de Patán o que la plaza Basantapur nunca será la misma, pero siguen estando sus gentes, sus montañas, sus paisajes, sus senderos. Nepal sigue teniendo cientos de atractivos para todo el mundo y lo único que hace falta es perder el miedo.

Es más, te diría que si visitas Nepal en los próximos meses no estarás ayudando a los nepalíes, te estarás ayudando a ti mismo, puesto que como dijo la sufragista Miriam Beard “Viajar es mucho más que ver cosas; es iniciar un cambio en nuestras ideas sobre lo que es vivir, un cambio que continuará en nosotros de manera profunda y permanente”. ¿Y qué mejor lugar para redefinir nuestras ideas vitales que el Nepal de hoy?

Viaja. Ayuda. Difunde.

Únete a la campaña de solidaridad con Nepal difundiendo la idea de que no se puede abandonar a los nepalíes en estos momentos difíciles. Puedes usar libremente esta imagen si lo consideras conveniente o usa las tuyas propias.
Únete a la campaña de solidaridad con Nepal difundiendo la idea de que no se puede abandonar a los nepalíes en estos momentos difíciles. Puedes usar libremente esta imagen si lo consideras conveniente o usa las tuyas propias.
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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

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