Malindi

Una playa tranquila de agua transparente que se adentra poco a poco hasta un correoso arrecife de coral.
Una playa tranquila de agua transparente que se adentra poco a poco hasta un correoso arrecife de coral.

Esta vez, en cuanto salimos de Lamu sí nos dirigimos a Malindi para pasar allí una noche. Malindi es lo que esperábamos de la costa de Kenia. Playas vírgenes, agua transparente, arrecifes de coral… espectacular. En Lamu no dan ganas de bañarse, el agua está fría y su color no invita a meterse dentro, pero en Malindi en cuanto ves la playa no tienes más remedio que ponerte el traje de baño.

Los precios de esta zona también son sensiblemente mayores que en Mombasa, pero sin llegar a los extremos de Lamu. Los restaurantes de la playa, eso sí, son prohibitivos. Nuestra opción fue alojarnos en una de las pensiones que se encuentran en la carretera, a tan solo unos minutos de la playa andando y relativamente cerca de dónde te deja el matatu que te acerca desde la carretera principal.

Lamentablemente solo pudimos disfrutar de ese paraíso una mañana, ya que al día siguiente partiríamos hacía Mombasa para tomar el tren lunático a Nairobi. Una escala en el viaje que si por mi hubiera sido habría sustituido completamente nuestra estancia en Lamu.

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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

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