Crónica: Viaje a Senegal (XXI)

18/4 No hacer nada

Otro día más en Ziguinchor. En este punto sí que nos empezamos a sentir un poco atrapados. No nos daba tiempo a hacer excursiones demasiado lejanas y con el calor que hacía tampoco es que apeteciera moverse mucho. Aquí estábamos esperando el dichoso barco.

Por la mañana, ante la perspectiva de seguir recorriendo las mismas calles, comiendo en los mismos sitios y haciendo las mismas cosas que los dos días anteriores, decidimos hacer algo un poco diferente. Nos planteamos ir andando al mercado artesanal. Según el mapa que teníamos de la Lonely, estaba bastante lejos, pero tiempo no nos faltaba, así que empezamos a andar. Y mereció la pena. Durante nuestro trayecto hasta el mercado, encontramos otros mercadillos, los típicos de Senegal, y tiendas de todo tipo, dónde podías comprar desde chatarra hasta electrodomésticos, pasando por todo lo relacionado con el sector de la alimentación. Interesante paseo. El destino era lo de menos, el mercado artesanal no es más que un conjunto de tiendas de souvenirs (prendas de vestir, tallas de madera, etc) que se han juntado en un determinado punto. Algo bueno sí tiene, y es que puedes ver como los artistas trabajan su género e incluso encargarles que te realicen alguna pieza “a medida”. Únicamente compramos un pantalón de tela con los colores típicos de la zona (2000 CFA).

Si la ida había sido bastante interesante y entretenida, el regreso no lo fue tanto. El sol ya estaba en todo lo alto pegando fuerte y pasear en esas condiciones no era precisamente agradable. Combatimos el calor con una coca-cola (400 CFA), pero no fue suficiente. Llegamos exhaustos a un restaurante (no recuerdo el nombre) y pedimos el plato del día: Yassa Poulet (5000 CFA). Luego, como de costumbre, nos fuimos a dormir un rato.

Después de la siesta, volvimos al centro, nos compramos un par de helados (700 CFA) y nos metimos un rato en el cyber-café (250 CFA). Cuando terminamos, fuimos a ver a nuestro amigo el vendedor que nos había traído unas máscaras grandes para ver si nos gustaban. No llegamos a ningún acuerdo con él. Nosotros buscábamos unas máscaras realmente grandes, cómo las que habíamos visto esa misma mañana en el mercado artesanal (y por las que, como primer precio, nos pidieron medio millón de CFA). Lo que sí que le compramos fueron unos collares y una pulsera de caracoles cri-cri que según la creencia popular dan suerte (2000 CFA).

Después de la dura negociación fuimos al restaurante habitual a cenar. Pedimos algo de comida europea “tortillas”, que resultaron estar impresionantes gracias al toque africano (4200 CFA). Después de cenar paseamos un rato, nos tomamos un helado y compramos una botella de agua (750 CFA).

Gastos del día:
2000 CFA (pantalón tela)
400 CFA (coca-cola)
5000 CFA (comida)
700 CFA (2 helados)
250 CFA (cyber)
2000 CFA (2 collares y pulsera)
4200 CFA (cena)
750 CFA (helado y agua)

Total: 15300 CFA

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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

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