¿Cómo es un masaje birmano? Y dónde hacertelo

Soy un fan total de los masajes. Ya he contado en Apeadero cómo son los masajes en Tailandia, Bali y el incidente que tuve en Vietnam. Sobre los masajes en Birmania había leído que los masajes birmanos eran una especie de masaje tailandés, pero realizado con mucha más fuerza y presión. Así que, ¡no podía perderme probar algo así! Continúa leyendo ¿Cómo es un masaje birmano? Y dónde hacertelo

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Lion World: Las chicas de la pasarela de Yangón

Fue una de las primeras cosas que nos contaron nuestros amigos Paco y Miguel cuando volvieron de su viaje a Birmania hace más de un año. “Es el sitio más surrealista de Birmania” nos dijeron… y no se quedaron cortos.

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Cómo llegar del aeropuerto de Yangón al centro por 14 céntimos de euro

En este artículo no solo te explicaré cómo llegar del aeropuerto de Yangón al centro de una manera muy barata, sino que te contaré porqué es la mejor manera de hacerlo.

Cuando estábamos en casa planificando el viaje a Myanmar, nos asustábamos con los presupuestos de viaje de otros viajeros que duplicaban o incluso triplicaban los precios de Tailandia o Indonesia.

Cómo ir al centro en autobús

Básicamente había dos teorías: o llegabas del aeropuerto al hotel en taxi o buscabas un autobús. La opción del taxi es la más fácil y cómoda, pero costaba 7000 kyats (unos 10 dólares) y empezar el viaje así era entregarse a los malos augurios que decían que el viaje a Myanmar nos iba a salir por un riñón. La otra opción, la del autobús tenía dos versiones:

  • En la más simple salías de la terminal y seguías la calle a mano derecha hasta llegar a Pyay Road (unos 10 minutos) y ahí buscabas la parada del autobús 51 que te debería dejar a 100 metros de la Sule Paya.
  • La otra teoría te decía que te subieras a un pickup para llegar hasta la parada de un autobús, pero es tan complicada que no la llegué a entender.
Anden del tren para llegar del aeropuerto de yangon al centro
Los andenes en Yangón, igual que los propios trenes y toda la ciudad, están muy envejecidos, tienen ese aire decadente que caracteriza a muchas ciudades coloniales.

A mi, que no me gusta pelearme con taxistas y que me parece complicado encontrar las paradas de autobuses hasta en mi ciudad, no me convencía ninguna de estas opciones, así que seguí investigando.

Cómo ir del aeropuerto de Yangón al centro en el tren circular

El descubrimiento fue darme cuenta de que el tren circular de Yangón, que es considerado con razón una atracción turística por muchas guías de viaje, paraba muy cerca del aeropuerto.

Desde la puerta del aeropuerto de Yangón hasta la parada de Phaung Taw Oo hay solo 1800 metros, es decir, menos de 20 minutos andando. Luego, ahí tomas uno de los abundantes trenes que pasan y en poco más de media hora te plantas en la Estación Central de Autobuses de Yangón que está en todo el centro. Además, si, como fue nuestro caso, vas a tomar esa misma noche o al día siguiente un tren hacía Mandalay, puedes reservarlo ahí directamente al bajar del tren circular.

Para llegar hasta la estación Phaung Taw Oo ponte un punto GPS en el programa que uses en tu móvil y síguelo, aunque es casi línea recta una vez dejas el aeropuerto (de todos modos en los puntos GPS de interés de Birmania que hemos preparado está puesto y lo tendrás activo).

El camino hasta la estación de trenes te recomiendo que lo hagas solo si llevas mochila, con maletas sería un desastre porque hay zonas sin asfaltar. Lo interesante es que te da una idea de lo que es Yangón en realidad, una imagen muy distinta de la que encontrarás en el centro dónde todo está más urbanizado.

Y el tren circular es una pasada… Una experiencia total. Gente increíblemente amable que te habla y te sonríe, vendedoras ambulantes que aprovechan el viaje para ir rallando coco para preparar sus bebidas, las primeras mujeres con tanaka en sus caras y los primeros hombres masticando hoja de betel…

Antes de salir del aeropuerto

Antes de salir del aeropuerto de Yangón acuérdate de sacar o cambiar dinero ya que ni en el autobús ni en el tren te aceptarán nada que no sean kyats (bueno, quizás si les das un dolar se lo queden y paguen ellos el billete, pero estarías tirando el dinero). El taxi funciona mediante una tarifa fija pre-pagada, que sí admite dólares, aunque al cambio te sale mejor pagar en kyats.

El cambio en el aeropuerto si no recuerdo mal, era bastante bueno, aunque yo esperaría a cambiar en el centro de Yangón. En cuanto a los ATM o cajeros automáticos, nuestra experiencia fue bastante negativa. En la terminal de llegadas no funcionaba ninguno y tuvimos que ir a la terminal de salidas dónde la mitad de los cajeros tampoco funcionaban. Finalmente pudimos sacar en uno de los que sí funcionaba pagando una pequeña comisión.

Tren de Yangon a Mandalay
Nuria en el compartimento individual en el tren Yangón-Mandalay. Si lo pides, puedes conseguir un compartimento solo para vosotros, sin otra pareja enfrente y con la posibilidad de cerrar con pestillo la puerta para dormir tranquilo durante toda la noche (o lo que quieras hacer 😉 ).

El centro de Yangón

En la época de lluvias en Yangón llueve prácticamente todos los días a todas horas. Es como Bombay.

Nuestra idea era llegar, comprar un billete de tren en el sleeper de esa noche, dejar las mochilas en consigna y salir a ver algo de la ciudad. Nuestro gozo en un pozo. En la estación de Yangón no hay taquillas, ni consigna, ni te dejan siquiera rogándolo dejar tu mochila en un rincón. Mala suerte. Eso y la lluvia nos cambiaron totalmente los planes.

Salimos a comer en un momento en el que la lluvia paró un poco y cuando volvió a empezar nos pilló en la puerta de un KFC por lo que no tuvimos más remedio que dejarnos atracar a mano armada y comer allí. ¡Cómo llovió en las dos siguientes horas! Menos mal que de allí no te echan aunque ya te hayas terminado la diminuta porción de pollo que habías pedido.

Desayunando en el tren a Mandalay
En el tren puedes ir al vagón restaurante y comer, pero te sale mucho más a cuenta pasarte por un supermercado o por los puestos de la calle y comprar lo que te apetezca.

Teníamos una precaria wifi que nos permitió decir ‘hemos llegado bien’ a los familiares, por lo que estuvimos entretenidos. Luego nos daríamos cuenta que esa wifi fue una de las mejores que tuvimos en todo el viaje.

Cuando dejó de caer agua torrencialmente salimos con el tiempo justo para comprar algunas provisiones para cenar en el tren en los puestos callejeros. ¡Aquellos precios sí eran lo que esperábamos! Luego nos dimos cuenta de que el tren tenía un vagón restaurante que no utilizamos, entre otras cosas, porque el precio estaba bastante inflado también.

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