Camagüey, Holguín y Guardalavaca por libre

Salir de Trinidad por libre no es cosa fácil… tampoco difícil, no nos engañemos, porque en Cuba nada es fácil ni difícil, las cosas son como son. Lo que ocurre es que Trinidad es un pueblo que tiene una gran cantidad de turismo, pero que no deja de ser una zona rural apartada de cara al transporte público. La gente de la zona viaja a Cienfuegos, a Santa Clara o viaja a los otros pueblos aledaños, pero no se plantea ir a Holguín ya que es otra provincia diferente.

Día 15: el viaje a Camagüey

La ciudad de Camagüey tampoco es un destino habitual, también pertenece a otra provincia, pero nos venía de camino hacia Holguín. La visita a la ciudad de Camagüey no era la alternativa que más nos gustaba durante la planificación de nuestro viaje por Cuba, pero terminó siendo una ciudad con cierto encanto y en la que nos gustó «caer». Además, es una de las ciudades más económicas que encontramos, ya que es una ciudad que apenas recibe turismo y los comerciantes ni se han molestado en cambiar los precios a CUCs.

Si no hubiéramos parado en Camagüey no hubiéramos podido disfrutar de la habitación psicodélica que nos tenían preparada.
Si no hubiéramos parado en Camagüey no hubiéramos podido disfrutar de la habitación psicodélica que nos tenían preparada.

Para llegar a Camagüey tuvimos que levantarnos a las 6 de la madrugada y conectar 3 camiones. Eso sí, puntualidad y precisión británica, porque no pasamos ni 15 minutos esperando entre camión y camión. Aprovechamos además una de las esperas para comer. Llegamos a Camaguey y la casa estaba a 300 metros de dónde nos dejó el camión. La casa genial y lo único malo fue que la señora fue demasiado insistente en tratar de que comiéramos allí, por lo que decidimos no quedarnos más que lo imprescindible en la casa.

La calle de los cines es obligatoria para todo cinéfilo.
La calle de los cines es obligatoria para todo cinéfilo.

Dedicamos la tarde a ver la ciudad tranquilamente, aunque estábamos muy cansados por el largo viaje a Camagüey desde Trinidad. Merendamos en una heladería que hay en la calle de los cine y que se llama «El tesoro del Pirata» o algo así ¡Muy recomendable! También tomamos nuestro primer helado de Coppelia.  Cenamos en un restaurante italiano en un centro comercial encima del Coppelia. Luego, aunque estábamos cansados, nos fuimos al cine y nos tomamos luego otro helado en lo del Pirata.

En Camaguey hay que comer mucho helado, de los más baratos y mejores que he probado en Cuba.
En Camaguey hay que comer mucho helado, de los más baratos y mejores que he probado en Cuba.

Camagüey no tiene mucho que ver, pero la calle de los cines es realmente encantadora y todo cinéfilo debería pasar por Camagüey solo por visitar esta calle. El resto se ve en una tarde. No recomiendo quedarse en Camagüey más de una noche a no ser que se quiera visitar los alrededores que podrían ser una sorpresa, ya que es una zona muy poco turistificada.

Fuera de La Habana, la mayoría de las ciudades han sido restauradas y han recuperado la gloria de tiempos pretéritos.
Fuera de La Habana, la mayoría de las ciudades han sido restauradas y han recuperado la gloria de tiempos pretéritos.

Día 16: el viaje a Holguín

¡Menos mal que no intentamos viajar directamente desde Trinidad a Holguín! Otro madrugón: a las 7 llegamos a la estación y nos permitimos el lujo de dejar pasar el primer camión hacía Las Tunas porque iba demasiado lleno. Empalmamos perfectamente con el camión a Holguin y a las 13h ya estamos en Holguin. Haber intentado viajar directamente desde Trinidad hubiera supuesto perder todo un día (y no visitar la calle de los cines de Camagüey).

Guardalavaca es probablemente es la playa que más nos gustó de todas las que visitamos.
Guardalavaca es probablemente es la playa que más nos gustó de todas las que visitamos.

Nada más llegar, comimos de camino a la casa en el restaurante Guantanamo (muy bueno, uno de los restaurantes BBB que recomendamos). Luego llegamos a la casa y nos reenvian a otra cercana que es independiente, tiene cocina, aire acondicionado, tele… Perfecta. Nos duchamos y hacemos una siesta. A eso de las 6 salimos, sufriendo el calor de Holguín, y visitamos toda la zona peatonal. Había mucha animación y varias propuestas culturales, entre ellas, danza contemporánea por 5 CUP. Cenamos en un lugar cualquiera y nos volvemos pronto a casa a descansar y ver algo la tele.

Después de todo, el viaje a Holguín no fue tan duro y como íbamos sobrados de tiempo pudimos descansar a conciencia.

En Guardalavaca la arena es fina y blanca, hay poco turismo y se puede hacer algo de snorkel, aunque no es demasiado espectacular.
En Guardalavaca la arena es fina y blanca, hay poco turismo y se puede hacer algo de snorkel, aunque no es demasiado espectacular.

Día 17: Guardalavaca, ¿cómo llegar desde Holguín?

Nos levantamos sobre las 8 de la mañana y salimos hacía la playa de Guardalavaca. Para ir a la playa desde Holguín hay que coger un coche de caballos hasta el edificio de 18 plantas en dirección a Baliares (paras un coche de caballos cualquiera y dices «¿va a Baliares?» y si te dicen que sí, subes y le dices «Parame en el edificio 18 plantas»). Desde el 18 plantas hay que tomar una máquina que cuesta 25 pesos (en total ir de Holguín a Guardalavaca te sale por 30 CUP).

Guardalavaca es una impresionante playa estilo Varadero, pero con menos turismo. A nosotros nos gustó más que Varadero. Olvidamos traer comida y no encontramos el puesto donde venden comida para los trabajadores (tampoco es que nos molestamos mucho en preguntar.. la verdad; en la casa de Holguín nos comentaron que hay un puesto de comida para los trabajadores cubanos y el resto son restaurantes para turistas en CUC).

En cualquier ciudad, en cualquier rincón, dónde menos te lo esperas surge una pincelada de arte. Cuba es tierra de artistas.
En cualquier ciudad, en cualquier rincón, dónde menos te lo esperas surge una pincelada de arte. Cuba es tierra de artistas.

La playa es tan chula que perdimos el último camión que volvía a las 4 (en realidad nos dormimos). Pero en Cuba siempre hay alternativas para todo, así que esperamos un rato y tomamos el autobús de trabajadores que salía a las 17:20. Si no lo hubiéramos podido cogerlo, había otro a las 11 de la noche o podríamos haber regresado en una máquina por 25 pesos.

En cuanto llegamos nos metimos en una pizzeria y comimos pizza y tacos. Por la tarde seguimos explorando la ciudad de Holguín y por la noche volvimos al restaurante Guantanamo a cenar.

Día 18: Gibara y las alertas sanitarias

Habíamos leído (creo que en la Lonely) que una excursión a Gibara podría ser interesante. Así que desayunamos un pan con nocilla y salimos hacía Gibara. Para llegar a Gibara hay que tomar un coche de caballos, pero esta vez en dirección a Sidelpino y pedir bajar en la farmacia dónde se toman las máquinas a Gibara. Tuvimos que negociar y esperar bastante por la máquina.

También existen multitud de tiendas de arte, pero no son precisamente baratas.
También existen multitud de tiendas de arte, pero no son precisamente baratas.

Llegamos a Gibara y visitamos la ciudad, pero no hay nada realmente interesante y la playa estaba cerrada por riesgo microbiologico. Lo único que nos gustó fue ver la vida en una pequeña ciudad no demasiado turística. Por cierto, aquí comimos en el lugar más barato de toda Cuba, en un restaurante del estado dónde nos cobraron 5 pesos por cada plato de pasta. De camino a casa paramos a merendar y visitamos un poco el centro de Holguín.

Esa tarde fuimos testigos de lo en serio que se toman en Cuba todo el tema sanitario. Los días anteriores ya habíamos visto y habíamos comentado con algunos cubanos sobre el tema de las fumigaciones en las casas. Las autoridades sanitarias van casa por casa fumigando (de manera gratuita, por supuesto) y pueden llegar a forzar la entrada si tras varios avisos nadie se presenta para abrir al fumigador. De esta manera se controla el riesgo de dengue que suele ser un problema en todos los países tropicales. Pero esa tarde, vimos un paso más allá. Fuimos testigos de cómo un camión pasaba por las calles fumigándolo todo para acabar con lo que podría haberse convertido en una epidemia de dengue. Nos contaron también que el hospital Lenin tenía una planta entera cerrada solo para casos de Dengue. Jamás habíamos estado en un país dónde se pusieran tantos recursos para evitar este tipo de enfermedades, fue muy ilustrativo de porqué Cuba es un país puntero en medicina.

El triángulo Cienfuegos – Santa Clara – Trinidad por libre

Cienfuegos, Santa Clara (o Villa Clara) y Trinidad son 3 polos turísticos muy cercanos que forman lo que yo llamaría el triángulo dorado de Cuba (si Islandia tiene su triángulo de oro, ¿por qué no lo va a tener Cuba?). Quizás Cienfuegos sea la hermana pequeña de las tres, pero desde luego, no desmerece una visita.

En cualquier ciudad de Cuba encontrarás joyas de 4 ruedas.
En cualquier ciudad de Cuba encontrarás joyas de 4 ruedas.

Día 11: Viajar entre Cienfuegos y Santa Clara por libre

Para acceder al triángulo de oro de Cuba, se puede hacer a través de cualquier de las ciudades y moverse entre las otras, pero no recomendaría para nada tratar de ir de Trinidad a Santa Clara o a la inversa. Mi recomendación personal sería viajar en el orden Santa Clara – Cienfuegos – Trinidad o Cienfuegos – Santa Clara – Cienfuegos – Trinidad o la inversa de uno de estos dos recorridos. Me explico: la ciudad de Santa Clara no aporta nada más allá del Mausoleo del Che y la visita a un par de parques como el del tren blindado, que tampoco es que sean puntos de excesivo interés. Por ello, ir a Villa Clara y quedarse a dormir allí es algo que desaconsejo. Por el contrario, tanto Cienfuegos como Trinidad merecen un par de noches en cada una de ellas al menos, por lo que lo ideal es o bien, visitar Santa Clara el primer día y marcharse a dormir a Cienfuegos o bien ir desde La Habana a Cienfuegos y hacer una excursión de un día a Santa Clara (ir y volver).

Al mausoleo del Che no se pueden entrar cámaras y se deben dejar las mochilas en consignas gratuitas. Todo el parque es gratuito.
Al mausoleo del Che no se pueden entrar cámaras y se deben dejar las mochilas en consignas gratuitas. Todo el parque es gratuito.

Esta última opción es la que elegimos nosotros por conveniencia a la hora de transportarnos. En cualquiera de los casos, las mochilas no son un problema, puesto que en el monumento del Che existen consignas gratuitas dónde dejar las mochilas.

Para ir de Cienfuegos a Santa Clara elegimos viajar en máquina, uno de esos vehículos antiguos que circulan por Cuba y hacen de taxi colectivo. Había también un camión, pero salía más tarde y al ser un trayecto corto la diferencia de precio no era excesivamente alarmante (50 CUP por persona, un par de euros).

Las calles de Santa Clara no son las más bonitas del mundo, pero hay pequeñas sorpresas.
Las calles de Santa Clara no son las más bonitas del mundo, pero hay pequeñas sorpresas.

Una vez en Santa Clara, visitamos el mausoleo del Che, comimos en la plaza Martí, en pleno centro, dónde hay varios restaurantes interesantes, y visitamos un par de parques. A los vagones del parque del tren blindado no entramos, lo vimos desde fuera (había que pagar 1 CUC por entrar dentro y ver una exposición fotográfica, pero no nos interesaba demasiado). Por la tarde, el cielo se encapotó y decidimos no esperar a que se pusiera a diluviar. Andamos hacía la terminal de autobuses con la esperanza de cazar algún camión o autobús, pero nos informaron de que por la tarde ya no salía ninguno y tuvimos que volver a Cienfuegos en otra máquina. El trayecto entero se lo pasó diluviando como habíamos previsto, pero paró justo cuando llegamos a Cienfuegos.

El parque del tren blindado recrea el acontecimiento histórico que ocurrió en Santa Clara durante la Revolución.
El parque del tren blindado recrea el acontecimiento histórico que ocurrió en Santa Clara durante la Revolución.

Cienfuegos: la ciudad tranquila

Una de las cosas que más me gustó de Cienfuegos fue el ambiente de tranquilidad y relax que se respira. Al ser una ciudad poco turística entre dos ciudades muy turísticas, tiene un ambiente ideal para descansar unos días.

Las calles de Cienfuegos son tranquilas y relajadas.
Las calles de Cienfuegos son tranquilas y relajadas.

Cuando regresamos de Villa Clara, tras la lluvia salimos a dar un largo paseo por las calles de la ciudad que olían a pasto húmedo mezclado con el característico olor a agua salada de todos los malecones de Cuba. Recorrer el Malecón de Cienfuegos una tarde cualquiera es un privilegio. Por supuesto, hicimos nuestra parada obligatoria en La Casa del Chocolate y volvimos a cenar al restaurante de la noche anterior («Los Complacientes», avenida 52, #3317).

Lo que se ve al frente es el malecón de Cienfuegos. En realidad Cienfuegos está en un lateral de una gran bahía.
Lo que se ve al frente es el malecón de Cienfuegos. En realidad Cienfuegos está en un lateral de una gran bahía.

Día 12: Ir a Trinidad por libre

El camión para Trinidad sale a las 11:30. Desayunamos, nos duchamos y empaquetamos las mochilas tranquilamente. Esperamos un buen rato en la terminal de ómnibus,pero no llega el camión, el camionero está enfermo.

Los atardeceres en Cuba son muy bonitos y tienen una luz especial para tomar fotos (cuando sabes, no como yo!)
Los atardeceres en Cuba son muy bonitos y tienen una luz especial para tomar fotos (cuando sabes, no como yo!)

Me gustaría poder decir que viajar de Cienfuegos a Trinidad es fácil y probablemente lo sea cuando el camión haga su ruta habitual, pero para nosotros fue una pequeña odisea. No fue complicado, pero fue muy costoso en tiempo y tuvimos que lidiar con informaciones contradictorias y paradas en medio de «la nada». Todo ello porque el día anterior no habíamos preguntando a fondo y no nos habíamos enterado de que había un camión a las 8 que sí que pasó. Lección del día: hay que preguntar mucho.

Una característica de Cuba son los murales que adornan muchas paredes de las ciudades. Estos son contra las guerras.
Una característica de Cuba son los murales que adornan muchas paredes de las ciudades. Estos son contra las guerras.

Al final, el punto dónde convergieron las informaciones que teníamos fue que la única opción (económica) era ir al amarillo que está a medio camino, tomando el bus que va de Cienfuegos a La Sierra. Se trata de un autobús local que 2 CUP y que te deja a más de 20 kilómetros del centro. En el amarillo esperamos media hora charlando con la gente que esperaba y con un chico alemán que viaja por libre por toda Cuba. Finalmente nos recogió un Astro que nos dejó en la ciudad de Trinidad cerca de las 3 de la tarde, mucho más tarde de lo previsto, pero con un precio muy inferior al estimado (2+10 CUP).

Lo más característico de Trinidad son sus calles empedradas.
Lo más característico de Trinidad son sus calles empedradas.

En la parada del amarillo entablamos conversación con el chico alemán, con el que compartiríamos luego unos días ya que, curiosamente, iba también a la casa de la Red de Magnolia en Trinidad. Por ello, cuando llegamos, teníamos a un hombre esperándonos. Fue una historia un poco surrealista, porque primero tuvimos una agradable charla en la que nos explicó que el era entrenador olímpico y luego en un momento, por una confusión en la interpretación de nuestros gestos, terminó enfadándose y enviándonos a casa de la señora que era el contacto de Magnolia. La red de Magnolia funciona de tal manera que si la persona con la que ella mantiene el contacto tiene la casa llena, le pasa los huéspedes a otro casero de la máxima confianza, normalmente un familiar. Este sobrino se había encargado de alojarnos por estar llena la otra casa y resultó que él entendió que nosotros no nos fiábamos de él y que queríamos hablar con la persona contacto de Magnolia. Vamos, una tontería sin importancia que solucionó la mujer en una llamada de teléfono.

El punto de reunión de Trinidad, más ahora con el wifi, son los famosos escalones.
El punto de reunión de Trinidad, más ahora con el wifi, son los famosos escalones.

Entre unas cosas y otras, se hizo bastante tarde, pero salimos a comer unas pizzas con el chico alemán. Después tomamos un bus para ver Casilda, un pueblo de pescadores a 6 km sin ningún tipo de atractivo. El pueblo no tiene ningún interés, no hay playa, aunque nos bañamos en unos manglares donde se suelen bañar los niños del pueblo y que no recomiendo en absoluto. Fuimos a Casilda «por hacer algo» y porque la Lonely Planet hablaba de este pueblecito de una manera un tanto especial, pero no le encontramos la especialidad en ningún sitio. Ya de noche, regresamos en bus y buscamos algo para cenar. Trinidad es muy caro y hay pocas opciones en moneda nacional. La nuestra fue el restaurante Marino (calle Cienfuegos) que esa noche sí nos ofreció comer a precios razonables.

Los parques de Trinidad son otro atractivo de la ciudad.
Los parques de Trinidad son otro atractivo de la ciudad.

Día 13 y 14: La Playa Ancón

Probablemente a muchos viajeros, especialmente a los que les gusta ir más rápido y quemar etapas a mayor velocidad, no les parecerá razonable utilizar dos días en Trinidad solo para ir a una playa, pero a nosotros, tras un primer día muy agradable en Playa Ancón, nos pareció que lo mejor que podíamos hacer con nuestro tiempo el día siguiente era repetir en playa Ancón.

En Trinidad hay una curiosa discoteca dentro de una cueva. Todas las noches está abierta.
En Trinidad hay una curiosa discoteca dentro de una cueva. Todas las noches está abierta.

A playa Ancón fuimos como van los locales: en camión. Creo que hay un bus no demasiado caro que hace el recorrido desde el mismo centro de Trinidad, pero, la verdad, no nos costaba nada andar un par de calles más, apenas 600 o 700 metros y esperar al camión. Además así, el primer día tuvimos el acierto de quedarnos en una zona que nos recomendaron unos cubanos que venían a veranear a esa playa desde hace años. Es una zona que está justo antes de la zona de hoteles, no conozco el nombre, pero es la primera parada que hay en playa Ancón. Esa zona no tiene lugares dónde vendan comida a precios económicos, solo un par de chiringuitos a precios exorbitados. Eso sí, pocos turistas, ni locales ni extranjeros, playa de arena fina, limpia y aguas cristalinas. Hay coral, pero está lejos y profundo, aunque no tanto como en la playa del Rancho Luna.

En Playa Ancon estuvimos muy, muy a gusto.
En Playa Ancon estuvimos muy, muy a gusto.

Algún día contaré lo que nos pasó para terminar caminando descalzos sobre el asfalto caliente… y a pesar de eso regresamos al día siguiente, el 14 de agosto. Fue un día de calma, de descanso. Nos levantamos tarde y nos fuimos a la playa, pero probamos esta vez con la parte de la playa dónde va más gente. Las diferencias entre las 2 playas son más que evidentes. En la del día anterior, todo estaba más limpio, había posibilidad de ver corales, había menos gente.. Lo bueno de esta parte de la playa es que hay comida barata, por eso está lleno de turismo local.

Las máquinas son la forma más rápida de desplazarse en el triángulo de oro de Cuba.
Las máquinas son la forma más rápida de desplazarse en el triángulo de oro de Cuba.

Volvimos cuando presentimos que iba a caer una buena lluvia. Y así fue, nada más llegar se puso a diluviar. Nos quedamos en la casa charlando con Luis, un chico mexicano, pero en cuanto amainó salimos los 3 a ver el pueblo de Trinidad, que tras dos noches allí no habíamos visto todavía. Subimos al cerro de la vigía y luego callejeamos.

En Cuba cuando llueve, llueve de verdad.
En Cuba cuando llueve, llueve de verdad.

Cuando quisimos ir a cenar al Marino, como las dos noches anteriores, tuvimos una desagradable sorpresa: había otro turno y nos sacaron una carta de precios para «turistas», con el mismo menú, pero manuscrito y con otro precio: 180 pesos por lo mismo que nos costó 28 la noche anterior. Les montamos una buena bronca, con el apoyo, por cierto, de los clientes que nos daban la razón, pero no conseguimos que volvieran a sus trece y nos dieran la misma comida al mismo precio que al resto de la gente.

Toda la zona entre Trinidad, Santa Clara y Cienfuegos goza de espectaculares zonas montañosas. Uno de sus exponentes es el valle de los ingenios.
Toda la zona entre Trinidad, Santa Clara y Cienfuegos goza de espectaculares zonas montañosas. Algunos de sus exponentes son el valle de los ingenios, el nicho o el salto del Caburní.

Tuvimos que irnos a buscar otro lugar, pero en Trinidad no hay restaurantes económicos y a esas horas las ventanas estaban cerradas. Terminamos en un sitio al que llaman La Pizzeria y dónde también nos sacaron la carta para extranjeros. En este caso, tras dialogar con la chica que atendía, conseguimos que nos sacara la carta normal y pudimos pedir unos espaguetis a precio normal. Luego helado y a dormir que había que madrugar.

¿Cuanto dinero llevar a Cuba?

Un interrogante que teníamos cuando preparamos nuestro viaje a Cuba fue cuanto dinero había que llevar. Veíamos cifras muy disparatadas en función de qué blog leyéramos. Algunos hablaban de gastos diarios de 20 dólares y otros de 100, por lo que no teníamos claro cuales serían nuestras necesidades presupuestarias. Basadas en estas informaciones hicimos una estimación de entre 800 y 2000 euros y finalmente llevamos a Cuba un total de 2200 euros de los que volvió más de la mitad. Sigue leyendo ¿Cuanto dinero llevar a Cuba?

Medios de transporte en Cuba: camiones, Viazul, etc.

En Cuba te puedes mover de muchas maneras, desde las más cómodas, comparables a los estándares europeos, a las más incómodas, pero muy baratas. Empezaremos por las más caras y confortables. Sigue leyendo Medios de transporte en Cuba: camiones, Viazul, etc.

Primeras impresiones de Cuba

Decir que teníamos ganas de viajar a Cuba sería poco. Hasta en 2 ocasiones anteriores se abortó un viaje a Cuba, una por culpa de una oferta falsa en un portal de viajes que no voy ni a comentar y otra en la cual una semana antes nos anularon el viaje e incluso nos indemnizaron. Ambos fueron intentos de viajar por una semana a La Habana que salieron mal, por lo que en esta ocasión decidimos pasar de paquetes organizados y nos planificamos un viaje de 30 días recorriendo toda la isla.

Sigue leyendo Primeras impresiones de Cuba

Ferry de Gili a Bali y otras opciones de transporte

Lo primero que hay que explicar es que no hay ningún ferry de Gili a Bali, lo que hay es una lancha rápida, que es algo muy distinto. El ferry lo tomas para ir desde Lombok a Bali.

Cómo ir a Bali por la vía rápida

Para llegar desde las Gili hasta Bali de manera directa hay dos formas: la rápida y cara y la hiper-rápida y mega-super-cara.

La manera más rápida y cara de las dos es volar con un helicóptero desde Gili Trawangan hasta Ubud o Kuta. Os juro de verdad que mi mente ha borrado los millones que nos pedían por el dichoso vuelo, aunque no negaré que hubiera sido bonito…

La manera directa habitual de muchos turistas es coger un barco rápido que va directamente desde cualquiera de las islas Gili hasta Pandang Bai en Bali. El precio que nos pedían en agosto de 2014 era excesivo. Además hay grandes diferencias de precio según dónde compréis el viaje, por ejemplo en el lugar más barato de las Gili nos pedían cerca de 500.000 de rupias por este trayecto, pero desde Ubud era posible contratarlo por solo 300.000, así que imagino que ese debe ser el precio mínimo fuera de temporada. El precio incluye no solo el trayecto en la lancha, sino también el desplazamiento hasta Ubud o Kuta y prometen que te llevan desde cualquier Gili a Ubud en 2 horas y media (venga, dale 3 o 4 horas y así no te desesperarás).

Los paisajes de Bali son muy diferentes a los de Lombok y Gili.
Los paisajes de Bali son muy diferentes a los de Lombok y Gili.

Este medio de transporte tiene un posible problema: a veces hay mala mar y no se hacen salidas. En ese caso te devuelven el dinero y con una palmadita en la espalda te despiden con un «ya te apañarás«. Así que es mejor no confiar en que estaréis en el aeropuerto de Kuta 3 horas después de la hora de salida.

Cómo ir a Bali con el ferry público

La manera «normal» de ir desde las Gili hasta Bali es:

  1. Tomar el bote Regresando a Lombok
  2. Tomar un shuttle desde el puerto hasta Lembar
  3. Tomar ahí el ferry público que une las islas de Bali y Lombok
  4. Luego desde el puerto de Pandang Bai en Bali tienes que ir por tierra (shuttle, bus o taxi) hasta Ubud o Kuta.

Este recorrido tiene dos formas de realizarse: con un tour o por tu propia cuenta y riesgo. Haciéndolo con el tour te piden desde 180.000 hasta 250.000 rupias y os aseguro que todos terminan en el mismo ferry y las mismas furgonetas. Así que comprad el tour más barato que da igual. Básicamente el tour consiste en hacer lo mismo que harías por tu cuenta, pero habrá un tío que cuando te vea con tu ticket del tour en la mano, te acompañará a subir al bote, otro te recoge rá y te sube al shuttle, etc, etc.

Estos señores rezaban en lugar sagrado en Bali.
Estos señores rezaban en lugar sagrado en Bali.

Nosotros, como estábamos con fuerzas renovadas, tomamos la opción hard: en vez de comprar el tour decidimos hacerlo por nuestra cuenta para ver cuanto conseguíamos ahorrar y así poder contároslo (de nada). El resultado fue que bajamos un par de euros las 180.000 rupias que era el menor precio que encontramos para llegar a Ubud desde Gili Trawangan, pero eso sí tuvimos que regatear fuerte, muy fuerte, tanto que un conductor de un shuttle de Pandang Bai a Ubud nos mandó a la mierda, pero luego aceptó llevarnos. Son una panda de ladrones en toda Indonesia; el dinero fácil que han derrochado los australianos desde hace décadas ha corrompido a todos los que están cerca de la industria turística. En cambio, la gente que está lejos de esta realidad, es gente maravillosa y encantadora que no te mira como si fueras un dólar con patas.

Tardamos prácticamente todo el día en llegar a Ubud, pero aún así llegamos 15 minutos antes que los que iban con tour (oe oe oe).

La llegada a Ubud

 

Llegamos a Ubud cuando empezaba a anochecer y además empezaba a chispear, aunque no llegó a llover. El conductor del shuttle de Pandang Bai a Ubud nos dejó en el centro de Ubud después de darnos varias vueltas por la ciudad dejando a pasajeros (todos provenientes de tours que habían salido antes de nuestra hora pero a los que adelantamos). A estos les pedía un “extra” por dejarles en la puerta de su hotel. Así él iba consiguiendo propinas de 20 o 30 mil rupias por cabeza por recorrer 300 o 400 metros extra con el coche. Unos españoles con los cuales no intercambiamos ni una sola palabra, para chinchar al conductor por este comportamiento, pagaron su propina con decenas de monedas de 100 y 500 rupias ante la cara atónita y las quejas del caradura del conductor. Nosotros bajamos en el centro, exactamente a 50 metros de dónde les había cobrado unos euros extras a estos españoles por dejarles. Si hubiéramos tenido el GPS encendido nos hubiéramos dado cuenta de que el primer lugar de Ubud por dónde pasó fue la calle principal y así hubiéramos podido bajar unos cuantos minutos antes. Moraleja: llevad el GPS encendido cada vez que subáis en un taxi o shuttle.

Nota: Obviamente para ir de Bali a Gili el recorrido es justo el contrario.

El dragón este no pinta nada en esta entrada, pero me parece bonito y curioso.
El dragón este no pinta nada en esta entrada, pero me parece bonito y curioso.

Gastos en el trayecto de Gili a Bali

Todos los precios están expresados en miles de rupias y todos los gastos son los gastos por pareja (dos personas compartiendo habitación y transporte).

Día 18 de agosto

Desayuno: 30
Barca de Gili Trawangan a Bangsal: 2×13
Shuttle a de Bangsal a Lembar: 2×40
Comida: 14
Ferry a Padang Bai: 2×40
Shuttle de Padang Bai a Ubud: 2×50
Cena: 73

Ferry de Bira (Sulawesi) a Labuan Bajo (Flores)

Uno de los objetivos iniciales planteados en la planificación del viaje era probar los transportes marítimos de larga distancia en Indonesia. Además el barco semanal que une Bira (Sulawesi) con Labuan Bajo (Flores) es la única forma “fiable” de unir las islas de Sulawesi y Flores sin realizar escalas. Pongo entre comillas lo de «fiable» por lo que narraré a continuación, pero si estás panificando unir estas islas en tu itinerario debes saber que no hay vuelos directos (aunque hay uno semanal en la vecina isla de Selayar los miércoles con una compañía de esas que están vetadas por la Unión Europea por peligrosas). La mayoría de gente vuela de Makassar a Bali y de ahí al aeropuerto de Komodo, pero es una opción realmente cara y poco eficiente. También hay un barco de Pelni que pasa cada 2 semanas más o menos, pero es complicado conocer cuando pasará si planificas con mucha antelación (Pelni suele publicar sus horarios un mes o mes y medio antes de la salida y sus horarios están siempre sujetos a cambios de última hora).

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Del aeropuerto de Makassar a Rantenpao en Autobus nocturno

Nuestro primer destino en Indonesia fue la región de Tana Toraja (pronunciado “tana toraia”). Como la mayoría de viajeros elegimos la ciudad de Rantenpao como base de operaciones para visitar la zona. Para llegar hasta Rantenpao primero tuvimos que tomar un avión que nos trajera hasta Makassar desde Kuala Lumpur, dónde se encuentra el principal aeropuerto de Sulawesi y también el más cercano a Rantenpao.

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Cómo visitar la playa de las estrellas (Bocas del Toro, Panamá)

La playa de las estrellas de Bocas del Toro recibe este nombre porque es una playa que tiene un gran número de estrellas de mar en su costa. La ubicación de la playa de las estrellas, en un apartado rincón del nordoeste de la Isla Colón, protegido del oleaje que reciben las playas del Este, hace que sea un remanso de paz, una playa totalmente calmada, sin apenas oleaje y un lugar ideal para que las estrellas de mar se depositen en su arena y puedan ser contempladas incluso a simple vista.

Sigue leyendo Cómo visitar la playa de las estrellas (Bocas del Toro, Panamá)

Cómo ir al archipiélago de San Blas por libre : 5 días por $100

Para llegar al archipiélago de San Blas por tierra hay cuatro formas de hacerlo. Dos de estas maneras de visitar San Blas son muy costosas: la primera es el tour organizado, que te recoge en tu hotel de Panamá y que no costará menos de 200 dólares (durmiendo una noche y con las entradas aparte) y la otra forma costosa de visitar las islas es viajar en velero desde Colón o desde Colombia, que a la vez es una de las maneras más glamurosas de visitar el archipiélago de San Blas desde Panamá o de cruzar el tapón del Darien. El problema es que un viaje en velero de dos o tres noches de duración, no bajará de los 500 dólares por persona.

Este fue nuestro hogar durante 5 días en nuestra visita por libre a la isla Perro Chico en el archipiélago de San Blas. Los panameños lo llaman acampar en survivor.
Este fue nuestro hogar durante 5 días en nuestra visita por libre a la isla Perro Chico en el archipiélago de San Blas. Los panameños lo llaman acampar en survivor.

Las otras dos maneras de viajar hasta San Blas son mucho más económicas y son las que explicaré en este artículo, ya que encajan a la perfección con la filosofía de Apeadero: se puede viajar completamente por libre o contratar el transporte hasta el puerto de Cartí.

Transporte hasta el archipiélago de San Blas por tierra

Nuestra forma de viajar al archipiélago de San Blas fue hacerlo completamente por libre. Sin embargo, es posible encontrar un término medio entre viajar por libre y a la aventura y tener la comodidad de hacerlo a través de un tour organizado. Esta forma intermedia consiste simplemente en contratar un transporte desde Panamá hasta el puerto de Cartí dónde se cogen las embarcaciones para las islas. El precio de dicho transporte varia entre unas agencias y otras, pero la más económica de las que encontramos cuando investigamos fue Lam Tours que hace el trayecto en todoterrenos de Panamá hasta San Blas por 60 dólares por persona. Se trata de taxis compartidos que hacen el recorrido dos veces al día a unas horas determinadas (sí, irás con más gente en el vehículo). Una vez en el puerto se deben seguir las mismas instrucciones que haciendo el viaje completamente por libre.

Sinceramente, no creo que valga la pena gastarse 60 dólares en ir y volver en taxi. Lee la explicación de cómo llegar a San Blas por libre y si no te convences, llama a una agencia y negocia un precio para el transporte.

El archipiélago de San Blas por libre

¿Te acuerdas que decíamos que solo el transporte desde Ciudad de Panamá a San Blas costaba 120 dólares por persona? Pues nosotros lo hicimos por 3 dólares. ¿Cómo? Aprovechando que hay muchos vehículos 4×4 que van casi vacíos. Instrucciones:

  1. Ve muy pronto a la estación Albrook (acude allí a las 6 o 6:30).
  2. Desde allí tomarás un bus hacía “Cañita”. Busca el punto de venta de tikets dónde pone “Cañita” arriba o pregunta.
  3. Este minibus tardará unas 3 horas en llevarte y hará una parada justo antes de llegar. Es muy importante que le digas al conductor que quieres bajarte en el cruce hacía San Blas. Recuérdaselo justo después de la parada del almuerzo, pues estás a 15 minutos del sitio. Este bus cuesta solo $3 y es lo único que pagarás para llegar al archipiélago de San Blas por libre. Si tienes GPS las coordenadas son:  9.224105, -78.965837
  4. Pararás en un cruce en medio de la nada. A mano izquierda aparecerá el camino hacía San Blas. Plántate en ese cruce y saca el dedo, el ritmo de coches que pasan es bueno (uno cada 5 minutos o más). Nuestra experiencia haciendo auto-stop es buena, tardamos menos de media hora en que nos pararan, fue el sexto o séptimo coche que pasó, unos italianos que trabajaban en Panamá e iban solo para una noche con un coche alquilado. Otros amigos que probaron la misma técnica, como los chicos de Cuento Latino, también tuvieron experiencias similares. Los fines de semana San Blas se llena de panameños que van a pasar el día o se quedan una noche, así que es el mejor día para conseguir un coche rápidamente. En el peor de los casos (si vas por la tarde y se te va a hacer de noche), puedes volver a coger el minibús y continuar hasta Cañita dónde hay alojamientos.
  5. Antes de llegar al puerto de Cartí te pararán en dos controles y te pedirán que muestres el pasaporte y que pagues una entrada para acceder al área de San Blas ($20).
  6. Una vez llegues a la costa debes tener en cuenta que existen diferentes puertos. Pídele a la persona que te ha recogido que te deje en el puerto Cartí, no tendrá problema pues es el primero que te encuentras (como mucho, si va a quedarse en la costa, te dejará en la bifurcación y de ahí tienes el puerto a 5 minutos andando, pero lo normal es que también se dirija al puerto).
  7. Para regresar, seguro que conocerás a alguien en la isla que volverá el mismo día que tu y que te querrá llevar a Panamá. Si no, cuando regreses al puerto de Cartí desde tu isla, pregunta por Elvira: seguro que ella te encontrará un transporte gratuito hasta el cruce y desde allí podrás coger de nuevo el minibus para regresar a Ciudad de Panamá.
  8. En el puerto tendrás que ir hasta una caseta dónde pagarás una tasa portuaria ($2) y luego tendrás que elegir que isla es la que más te conviene. Dependiendo de la distancia a la que esté la isla tendrá un precio u otro. Tienes islas que están a solo $15 y otras que te costarán $40. Para nosotros la mejor opción es alojarse en la Isla Perro Chico que cuesta $30 (ida y vuelta) y te permite hacer camping por libre con tu propia tienda por $8 por persona la noche.

Comida y alojamiento en San Blas

Para comer y alojarse en San Blas tienes diferentes opciones. Cada isla la lleva una familia Kuna Yala y establece sus propias reglas. Algunas islas permiten alojarse en cabañas, otras tienen la opción “acampada libre”, otras tienen sus propias tiendas de campaña pre-montadas y hay alguna que hasta tiene un resort. La mayoría de islas tienen un pequeño chiringuito que hace las veces de bar y restaurante. Allí puedes comprar bebidas y comidas (normalmente pescado) a un precio bastante más alto que en la costa (el doble). Muchas de las islas ofrecen un servicio de pensión completa en el que pagas por el alojamiento, desayuno, comida y cena. Este servicio suele costar alrededor de $40, pero el precio depende en gran medida de la isla elegida y el tipo de alojamiento. En Perro Chico ese era el precio por persona por dormir en una cabaña y comer 3 veces al día.

La cabaña más grande de la isla suele ser el restaurante.
La cabaña más grande de la isla suele ser el restaurante.

¿Cómo abaratar el precio de tu viaje por libre a Kuna Yala? Puedes traerte la comida y la bebida por tu cuenta, además de llevar tu propia tienda de campaña. Los precios por noche son los siguientes (basado en Perro Chico y por persona):

  • Pensión completa en cabaña: ~$40
  • Noche en tu propia tienda de campaña: $8
  • Noche en las tiendas pre-montadas: $10
  • Comida en el restaurante: $10
  • Comida supermercado para 5 días: $15

El día anterior fuimos al supermercado y compramos comida enlatada (atún, frijoles, etc), sobres de fideos chinos (esos que se echa agua hirviendo en un vaso y ya están listos), pan de molde, galletas, briks de leche, tang para darle sabor al agua y, lo más importante, muchos litros de agua (mínimo 1 litro al día por persona). Llegamos a San Blas con todo eso metido en las mochilas, salvo las 4 botellas de 1 galón de agua que las llevábamos una en cada mano. A nadie le parecerá extraño, es lo que hacen la mayoría de los panameños. En las islas podrás comer coco (y beber su jugo) gratis y hacer hogueras para calentar la comida. Nosotros compramos una lata de frijoles y después de comérnosla usamos la propia lata para hervir el agua con la que cocinábamos los fideos chinos. Un lujazo hubiera sido traer un hilo de pesca con un anzuelo. Algunos panameños era lo que hacían para comer barato en la isla y no creo que fuera muy difícil sobrevivir así viendo a los locales pescar con esa técnica (primero cogían un pez pequeño de los muchos que hay en la orilla y luego lo usaban de cebo para pescar uno grande).

Con solo 15 dólares pudimos sobrevivir los 5 días enteros que pasamos en la isla, de hecho nos sobró comida ya que los Kuna Yala fueron muy amables con nosotros y nos invitaron en dos ocasiones a comer pescado con ellos.

Si quieres ir para más tiempo, quizás no sea posible cargar con toda la cantidad de comida y sobre todo la gran cantidad de agua dulce que necesitarás. Lo que tienes que hacer en ese caso es pedirle a los visitantes que se marchen que te vendan el agua que les ha sobrado. Normalmente no te la querrán vender: te la regalarán («un peso menos que cargar hacía Panamá«). Lo mismo sucede con la comida o el hielo, puedes pedir que te lo vendan y así podrás estar más días en el paraíso sin gastar mucho dinero.

Las islas de San Blas son tan solo pequeños bancos de arena con unas decenas de palmeras y rodeadas de mar. Un lugar impresionante e imperdible.
Las islas de San Blas son tan solo pequeños bancos de arena con unas decenas de palmeras y rodeadas de mar. Un lugar impresionante e imperdible.

¿Cuanto cuesta viajar a San Blas por libre?

¿Sacamos cuentas? Esto es lo que nos costó a cada uno de nosotros pasarnos 4 noches y 5 días completos (de sol a sol) en San Blas por libre:

Transporte de Panamá a Puerto Cartí: $3
Entrada a la zona Kuna Yala de San Blas: $20
Tasa del puerto: $2
Barco ida y vuelta a la isla: $30
4 noches en tienda de campaña: 4x$8 = $32
Comida y agua para 5 días: $15

Total: 102 dólares 5 días en San Blas, $20 al día.

Si va más días te saldrá a menos dólares por día y si te quedas solo una noche te resultará más caro por día. Puedes elegir una isla más cercana para bajar costes, pero no te lo recomiendo (en otro artículo explicaré porqué Perro Chico es la mejor isla). También puedes hacer excursiones de 3 o 4 horas entre las islas por unos 8 dólares (5 por el transporte y otros 3 que te cobran en cada isla por visitar su playa).

Como nota final, recordar que ésta parte del archipiélago Kuna Yala recibe muchos visitantes de la ciudad de Panamá los fines de semana, por lo que la imagen idílica de las playas podría verse empañada en caso de que vayas un sábado o domingo. Avisados estáis 😉

Actualización de Precios (Agosto 2019)

Los compañeros de Viaje Interminable nos han enviado una actualización de los precios:

-Bus «Cañitas»: U$S 2
-Tarifa de la terminal: U$S 0,1
-Transporte privado desde «El Llano» hasta Puerto Cartí: U$S 40
-Impuesto por ingresar a San Blas: U$S 20
-Impuesto Portuario: U$S 2

-Costos para isla PERRO CHICO
-Lancha ida y vuelta: U$S 35
-Costo para acampar por día (si vos llevás la carpa): U$S 10
-Cabaña por día: U$S 40 (3 comidas incluidas)
-Equipo de snorkel: U$S 5 + 15 en garantía que se devuelven cuando la persona devuelve el equipo.
-Alquiler de hamaca por día: U$S 6
-Lata de 330 ml de Coca Cola: U$S 2
-Botella de 500 ml de agua: U$S 2


Cómo ir del aeropuerto de panamá al centro (o a Albrook)

Cuando llegas al país tienes que elegir cómo ir del aeropuerto de Panamá al centro o a tu destino. En nuestro caso, nuestro destino fue la estación central de autobuses que está situada en Albrook, pero las instrucciones sirven igualmente para cualquier destino que se pueda alcanzar en bus. ¡Ojo! la red de autobuses metropolitanos de la ciudad de Panamá está fuertemente centralizada en la estación de Albrook, por lo que es posible que para ir a tu destino tengas que ir primero hasta Albrook. Eso significa que tendrás que cruzar la ciudad entera y eso, dependiendo de la hora que sea, puede costarte más de una hora. Puedes consultar las rutas de autobús aquí.

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Qué hacer y qué ver en Panamá

Dentro de menos de dos semanas estaremos en Panamá y, la verdad, no sabemos nada del país, así que he empezado a buscar información sobre qué hacer y qué ver en Panamá. En principio estaremos por allí un par de semanas viajando por libre y sin una planificación cerrada. Lo poco que sabemos en estos momentos del país es que es más pequeño que Andalucía, que tiene un clima tropical y que es uno de los más seguros y más prósperos de la zona (gracias al famoso Canal de Panamá). Su moneda es equivalente al dólar y parece ser que lo mismo da viajar con «Balboas» que con dólares (eso sí, parece ser que para evitar falsificaciones, suelen rechazar billetes de $50 y $100).

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