Bruselas

La primera vez que vine a Bruselas, la impresión que me llevé no fue buena. La Grand Place estaba llena de casetas de feria dónde vendían cerveza y caracoles de mar. Además el centro estaba plagado de gente y me pareció pequeño. Tampoco ayudaba el hecho de que Bruselas tiene un fuerte contraste entre sus edificios históricos y los nuevos edificios. En una misma calle te puedes encontrar con una casa del siglo XVI y con un moderno rascacielos acristalado. Supongo que no era el escenario que me imaginaba y por eso no me gustó.

Esta vez llegué con otra mentalidad, pues ya sabía dónde iba y además, tenía una razón muy concreta para ir: asistir a una boda. La verdad es que esta semana de vacaciones surgió por la necesidad de acudir a la boda, sino yo hubiera preferido reservar los días libres en el trabajo para el puente de diciembre.

A lo que íbamos… Bruselas. El centro histórico no va a sorprender a nadie. Es pequeño y predecible. Aparte del Manekepis, la Grand Place y una calle cubierta, no hay nada. Algunos dirán que está la tienda de Tintin, que algunos edificios son preciosos, que el chocolate es buenísimo… Pues sí, todo eso está allí, pero no tiene nada que envidiarle a otras ciudades. En cuanto a la parte moderna, tampoco es que haya mucho que ver: el Atomium, los grandes rascacielos de la zona de negocios y el parlamento europeo. ¿A alguien se le ocurre algo más?

En definitiva, que para una visita de un par de días la ciudad está bien, pero que nadie espere encontrar nada especial. En combinación con Brujas se puede disfrutar de un buen puente de 3 o 4 días en Bélgica.

Estuvimos alojados en el hostel “2GO4 Quality”, un albergue bastante apañadito que cumple sus funciones. Me gustó que fuera como los albergues ingleses: con cocina, muchas zonas comunes, etc. Increiblemente, a pesar de haber pocas duchas, nunca tuvimos que esperar para utilizarlas. Quizá algunas habitaciones tuvieran duchas “en suite” que aliviaban a las de los pasillos. Daban algo para desayunar, pero no lo utilizamos ninguno de los dos días que estuvimos aquí. En algún momento montaré el video y podréis verlo por dentro…

La comida en Bruselas cuesta como en España más o menos. Puedes encontrar de todo. No sabría decir dónde, encontramos un bar dónde por muy poco servían unos bocadillos impresionantes. Buscad, que seguro que encontraréis.

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