Ferry de Navimag: demasiadas mentiras

La experiencia de navegar con la compañia Navimag fue realmente desastrosa y por ello va a ser lo primero que cuente de nuestro viaje a Argentina.

Antes de nada trataré de explicar cuales eran mis expectativas y la razón por la que elegí hacer el crucero. Mi ruta de 30 dias por Argentina incluia 2 puntos bastante distantes que tenian que ser unidos: Calafate y Bariloche. Tenia 3 alternativas: bus (la mas barata, pero incomoda y un poco lenta), avion (opcion más cara, pero rapida) y el barco de Navimag (la mas cara y la mas lenta, pero a cambio de pasear por uno de los parajes mas inaccesibles del continente). Elegí la tercera ya que en el programa de la compañia se presentaba un programa de actividades muy interesante: charlas, conferencias, la visita del poblado nativo de Puerto Eden, la visita al glaciar Amalia, avistamiento de colonias de cormoranes, leones marinos e incluso ballenas y, por supuesto, la propia contemplación de los fiordos patagonicos. Dicho así parece muy interesante, ¿verdad? Además, para algunas de estas actividades se requiere ir en temporada alta, puesto que en temporada baja se suspenden, así que puestos a elegir, elegimos pagar algo más y así poder realizar el programa completo.

Pues bien, voy a adelantar que ni nos dejaron desembarcar en Puerto Eden, ni pudimos ir al Glaciar Amalia, ni avistamos cormoranes ni leones marinos. Además el programa previsto se incumplió sistemáticamente desde el primer momento cuando embarcamos en Puerto Natales con varias horas de retraso, hasta el último cuando llegamos a Puerto Montt con el retraso acumulado en la salida. Las charlas y los documentales no tenian la calidad pagada ni por asomo, ya que quien se encargaba de todas las tareas de “animación” era una señorita, que, con todos mis respetos, no tenía ni el nivel ni la templanza suficiente como para estar en el lugar que ocupaba.

Pero vayamos con la cronologia de los hechos para entender mejor cual es la dinámica de funcionamiento del ferry de Navimag:

– El dia indicado a la hora prevista llegamos a Puerto Natales. La primera sorpresa fue comprobar que el barco todavia no había llegado y que había un cartel indicando claramente que el barco partiria con un retraso de 2 horas. Esperamos hasta la hora indicada, pero todavia se retrasó más. Tendríamos que haber embarcado a las 21:00 y terminamos embarcando cerca de las 00:00 y no nos pudimos acostar hasta la 1:00. Se suspendió la pelicula prevista en el programa. Sin embargo, se visionó el video de seguridad y se dió la charla de bienvenida prevista para el día siguiente, aún a pesar de que la mayoría de los pasajeros habían optado por irse a la cama y los que quedabamos estábamos tan cansados que a penas podíamos atender a las explicaciones (lo cual me parece una irresponsabilidad por parte de la empresa).
– En esta charla ya nos anunciaron que no se realizaría el desembarco en Puerto Eden y se dejó caer que se visitaría “un glaciar”, sin precisar cual. Nos extrañó, pero estabamos tan cansados que decidimos irnos a dormir.
– A la mañana siguiente puse el despertador a las 6 de la mañana que es cuando el barco debería haber zarpado, pero no lo hizo hasta las 8:00. Esto provocó un retraso inicial de 2 horas respecto a la marcha del barco los próximos días.
– Ese mismo viernes deberíamos haber navegado por el canal del glaciar Amalia para su avistamiento, pero debido a la mala planificación de los tiempos de salida, el capitan decidió no acercarse debido a que hubieramos llegado de noche (según su propia versión de los hechos). Hay que recordar que esta visita solo se realiza en temporada alta y que la temporada alta es sensiblemente más cara que la temporada baja. A cambio, el domingo visitariamos el glaciar Iceberg en el campo de hielo norte.
– Tratamos de hablar sobre estos asuntos con la chica encargada de las actividades. Nos dijo que en el programa se dice que se visitará un glaciar y no habla de cual y que nunca en la vida se había permitido desembarcar a pasajeros en Puerto Eden. Todo esto sin dignarse a mirarnos a la cara y de muy malos modos. Evidentemente mentía, ya que nosotros teníamos un programa y por todo el barco había carteles anunciando el desembarco en Puerto Eden y hay algunos relatos en Internet que lo confirman. Fuimos a hablar con el capitan que nos dijo que había sido decisión de la empresa, nos aclaró que no se visita el glaciar Amalia “porque el sol se pone muy pronto en esta época del año” (¿y para que me hacen pagar temporada alta, entonces?) y que ibamos a llegar a Puerto Eden demasiado pronto y que todavía sería de noche y que como no podríamos ver nada era tontería bajar (y pienso yo, “si llegamos demasiado pronto, ¿no podríamos esperarnos allí un rato?”).
– El viernes fue el primer día que teníamos comidas a bordo. Estas comidas se programaban en dos turnos (esto no lo avisa nadie), dejando prioridad a los que tienen las habitaciones tipo A y AA (las más caras) y luego a las tipo C (literas baratas). Ese turno se invirtió el sábado, justo antes de salir a la zona oceánica, que suele ser un bastante movida. Mi teoría es que ese día nos hicieron comer antes a los “pobres” porque justo la tarde esa que sales a mar abierto es el único momento en el que se pueden avistar ballenas y durante el segundo turno es ya de noche. Es decir, que si permitian que cenaran antes los de las cabinas y se avistaban ballenas justo en ese momento, se lo perderían ellos, mientras que si estabamos cenando los de las literas, nos lo perderiamos nosotros. Fue casualidad quizá, pero justo se avistaron 2 ballenas en el momento en el que estabamos cenando los de tipo C. Aunque yo ya he empezado a dejar de creer en las casualidades… Ningún otro día se invirtió el orden de las cenas.
– El sabado por la mañana, a las 6:00 atracamos en Puerto Eden. Se bajaron los pasajeros que tenían este destino como final de trayecto y al resto ni nos avisaron. Yo me puse el despertador a esa hora para ver como era aquello y no pude ver absolutamente nada, ya que era totalmente de noche. El barco zarpó de Puerto Eden aún siendo de noche.
– El domingo por la mañana a primera hora fuimos a ver el glaciar Iceberg. Nada espectacular. El barco se quedó a mucha distancia del glaciar, por lo que lo tuvimos que ver a través de prismáticos para apreciar el color azulado. Es como ver el Perito Moreno desde el mirador que se encuentra en la carretera.
– Ese día se supone que deberíamos haber avistado una colonia de cormoranes y leones marinos. No vimos nada. Nosotros no habiamos realizado la navegación por el canal Beagle en Ushuaia porque pensamos que ya veríamos leones marinos y cormoranes en el ferry… pues nada, nos quedamos con las ganas.
– Justo cuando estabamos llegando a Puerto Montt (sobre las 11:00) hubo una urgencia médica a bordo. Una mujer miembro de la tripulación tuvo un problema (no se nos explicó cual) y ante la inexistencia de medicamentos a bordo y de personal competente (sólo un enfermero viaja a bordo), tuvo que ser transladada a tierra antes del atraque del barco en un espectacular dispositivo con helicopteros y lanchas motoras incluidas. No quiero pensar que hubiera pasado si esto pasa en al
ta mar
.
– El lunes deberíamos haber desembarcado a las 8:30, pero terminamos haciendolo sobre las 12:00, por lo que se retrasaron todos nuestro planes.
– Fuimos a la oficina de Navimag a poner una queja. La responable de la compañia nos trató muy amablemente, pero básicamente nos dijo que estábamos perdiendo el tiempo ya que esto no es Europa y que aquí la publicidad no es vinculante. De todas formas, pusimos la queja en un libro de reclamaciones repleto de ellas.

En definitiva, la experiencia de navegar por los fiordos patagónicos nos la hizo desagradable una empresa, Navimag, que se comportó de forma totalmente desconsiderada hacia sus clientes que son quienes les dan de comer… perdón, olvidé que se trata de una empresa subvencionada que genera pérdidas, que después de denunciar a otra empresas que cobraban precios razonables (y perder) y poner todos los medios para evitar que los extranjeros viajen en otras compañias, ahora se aprovecha del propio estado. Todo un ejemplo de gestión.

Si hay interés, en los próximos días contaré como es el barco por dentro, mostraré videos, fotografías, panfletos y demás. Os explicaré todo lo que teneis que saber sobre este ferry.

 

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