Guía de los templos de Bagan (con puntos GPS)

Después de visitar el lago Inle llegamos a los templos de Bagan con un poco de miedo a que nos decepcionaran. ¡No fue así en absoluto! Los templos de Bagan son uno de los lugares más maravillosos que hemos visitado en nuestros años viajando por el mundo. ¡Y además entramos gratis!

Hemos creado para ti una pequeña guía de los templos de Bagan con los lugares más importantes, los imperdibles y los que pueden ser tranquilamente ignorados.

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Cómo organizar tu ruta por el Mekong en moto

Vietnam nos encantó, todos los lugares que visitamos nos gustaron, pero si hubo una experiencia que destaca entre todas, esa fue la ruta por el Mekong en moto que organizamos. En nuestro caso fue una ruta de 3 días, pero podría organizarse algo de mayor duración o más corto. Eso al gusto de cada uno y teniendo en cuenta el tiempo que tiene para visitar Vietnam. Sigue leyendo Cómo organizar tu ruta por el Mekong en moto

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El triángulo Cienfuegos – Santa Clara – Trinidad por libre

Cienfuegos, Santa Clara (o Villa Clara) y Trinidad son 3 polos turísticos muy cercanos que forman lo que yo llamaría el triángulo dorado de Cuba (si Islandia tiene su triángulo de oro, ¿por qué no lo va a tener Cuba?). Quizás Cienfuegos sea la hermana pequeña de las tres, pero desde luego, no desmerece una visita.

En cualquier ciudad de Cuba encontrarás joyas de 4 ruedas.
En cualquier ciudad de Cuba encontrarás joyas de 4 ruedas.

Día 11: Viajar entre Cienfuegos y Santa Clara por libre

Para acceder al triángulo de oro de Cuba, se puede hacer a través de cualquier de las ciudades y moverse entre las otras, pero no recomendaría para nada tratar de ir de Trinidad a Santa Clara o a la inversa. Mi recomendación personal sería viajar en el orden Santa Clara – Cienfuegos – Trinidad o Cienfuegos – Santa Clara – Cienfuegos – Trinidad o la inversa de uno de estos dos recorridos. Me explico: la ciudad de Santa Clara no aporta nada más allá del Mausoleo del Che y la visita a un par de parques como el del tren blindado, que tampoco es que sean puntos de excesivo interés. Por ello, ir a Villa Clara y quedarse a dormir allí es algo que desaconsejo. Por el contrario, tanto Cienfuegos como Trinidad merecen un par de noches en cada una de ellas al menos, por lo que lo ideal es o bien, visitar Santa Clara el primer día y marcharse a dormir a Cienfuegos o bien ir desde La Habana a Cienfuegos y hacer una excursión de un día a Santa Clara (ir y volver).

Al mausoleo del Che no se pueden entrar cámaras y se deben dejar las mochilas en consignas gratuitas. Todo el parque es gratuito.
Al mausoleo del Che no se pueden entrar cámaras y se deben dejar las mochilas en consignas gratuitas. Todo el parque es gratuito.

Esta última opción es la que elegimos nosotros por conveniencia a la hora de transportarnos. En cualquiera de los casos, las mochilas no son un problema, puesto que en el monumento del Che existen consignas gratuitas dónde dejar las mochilas.

Para ir de Cienfuegos a Santa Clara elegimos viajar en máquina, uno de esos vehículos antiguos que circulan por Cuba y hacen de taxi colectivo. Había también un camión, pero salía más tarde y al ser un trayecto corto la diferencia de precio no era excesivamente alarmante (50 CUP por persona, un par de euros).

Las calles de Santa Clara no son las más bonitas del mundo, pero hay pequeñas sorpresas.
Las calles de Santa Clara no son las más bonitas del mundo, pero hay pequeñas sorpresas.

Una vez en Santa Clara, visitamos el mausoleo del Che, comimos en la plaza Martí, en pleno centro, dónde hay varios restaurantes interesantes, y visitamos un par de parques. A los vagones del parque del tren blindado no entramos, lo vimos desde fuera (había que pagar 1 CUC por entrar dentro y ver una exposición fotográfica, pero no nos interesaba demasiado). Por la tarde, el cielo se encapotó y decidimos no esperar a que se pusiera a diluviar. Andamos hacía la terminal de autobuses con la esperanza de cazar algún camión o autobús, pero nos informaron de que por la tarde ya no salía ninguno y tuvimos que volver a Cienfuegos en otra máquina. El trayecto entero se lo pasó diluviando como habíamos previsto, pero paró justo cuando llegamos a Cienfuegos.

El parque del tren blindado recrea el acontecimiento histórico que ocurrió en Santa Clara durante la Revolución.
El parque del tren blindado recrea el acontecimiento histórico que ocurrió en Santa Clara durante la Revolución.

Cienfuegos: la ciudad tranquila

Una de las cosas que más me gustó de Cienfuegos fue el ambiente de tranquilidad y relax que se respira. Al ser una ciudad poco turística entre dos ciudades muy turísticas, tiene un ambiente ideal para descansar unos días.

Las calles de Cienfuegos son tranquilas y relajadas.
Las calles de Cienfuegos son tranquilas y relajadas.

Cuando regresamos de Villa Clara, tras la lluvia salimos a dar un largo paseo por las calles de la ciudad que olían a pasto húmedo mezclado con el característico olor a agua salada de todos los malecones de Cuba. Recorrer el Malecón de Cienfuegos una tarde cualquiera es un privilegio. Por supuesto, hicimos nuestra parada obligatoria en La Casa del Chocolate y volvimos a cenar al restaurante de la noche anterior (“Los Complacientes”, avenida 52, #3317).

Lo que se ve al frente es el malecón de Cienfuegos. En realidad Cienfuegos está en un lateral de una gran bahía.
Lo que se ve al frente es el malecón de Cienfuegos. En realidad Cienfuegos está en un lateral de una gran bahía.

Día 12: Ir a Trinidad por libre

El camión para Trinidad sale a las 11:30. Desayunamos, nos duchamos y empaquetamos las mochilas tranquilamente. Esperamos un buen rato en la terminal de ómnibus,pero no llega el camión, el camionero está enfermo.

Los atardeceres en Cuba son muy bonitos y tienen una luz especial para tomar fotos (cuando sabes, no como yo!)
Los atardeceres en Cuba son muy bonitos y tienen una luz especial para tomar fotos (cuando sabes, no como yo!)

Me gustaría poder decir que viajar de Cienfuegos a Trinidad es fácil y probablemente lo sea cuando el camión haga su ruta habitual, pero para nosotros fue una pequeña odisea. No fue complicado, pero fue muy costoso en tiempo y tuvimos que lidiar con informaciones contradictorias y paradas en medio de “la nada”. Todo ello porque el día anterior no habíamos preguntando a fondo y no nos habíamos enterado de que había un camión a las 8 que sí que pasó. Lección del día: hay que preguntar mucho.

Una característica de Cuba son los murales que adornan muchas paredes de las ciudades. Estos son contra las guerras.
Una característica de Cuba son los murales que adornan muchas paredes de las ciudades. Estos son contra las guerras.

Al final, el punto dónde convergieron las informaciones que teníamos fue que la única opción (económica) era ir al amarillo que está a medio camino, tomando el bus que va de Cienfuegos a La Sierra. Se trata de un autobús local que 2 CUP y que te deja a más de 20 kilómetros del centro. En el amarillo esperamos media hora charlando con la gente que esperaba y con un chico alemán que viaja por libre por toda Cuba. Finalmente nos recogió un Astro que nos dejó en la ciudad de Trinidad cerca de las 3 de la tarde, mucho más tarde de lo previsto, pero con un precio muy inferior al estimado (2+10 CUP).

Lo más característico de Trinidad son sus calles empedradas.
Lo más característico de Trinidad son sus calles empedradas.

En la parada del amarillo entablamos conversación con el chico alemán, con el que compartiríamos luego unos días ya que, curiosamente, iba también a la casa de la Red de Magnolia en Trinidad. Por ello, cuando llegamos, teníamos a un hombre esperándonos. Fue una historia un poco surrealista, porque primero tuvimos una agradable charla en la que nos explicó que el era entrenador olímpico y luego en un momento, por una confusión en la interpretación de nuestros gestos, terminó enfadándose y enviándonos a casa de la señora que era el contacto de Magnolia. La red de Magnolia funciona de tal manera que si la persona con la que ella mantiene el contacto tiene la casa llena, le pasa los huéspedes a otro casero de la máxima confianza, normalmente un familiar. Este sobrino se había encargado de alojarnos por estar llena la otra casa y resultó que él entendió que nosotros no nos fiábamos de él y que queríamos hablar con la persona contacto de Magnolia. Vamos, una tontería sin importancia que solucionó la mujer en una llamada de teléfono.

El punto de reunión de Trinidad, más ahora con el wifi, son los famosos escalones.
El punto de reunión de Trinidad, más ahora con el wifi, son los famosos escalones.

Entre unas cosas y otras, se hizo bastante tarde, pero salimos a comer unas pizzas con el chico alemán. Después tomamos un bus para ver Casilda, un pueblo de pescadores a 6 km sin ningún tipo de atractivo. El pueblo no tiene ningún interés, no hay playa, aunque nos bañamos en unos manglares donde se suelen bañar los niños del pueblo y que no recomiendo en absoluto. Fuimos a Casilda “por hacer algo” y porque la Lonely Planet hablaba de este pueblecito de una manera un tanto especial, pero no le encontramos la especialidad en ningún sitio. Ya de noche, regresamos en bus y buscamos algo para cenar. Trinidad es muy caro y hay pocas opciones en moneda nacional. La nuestra fue el restaurante Marino (calle Cienfuegos) que esa noche sí nos ofreció comer a precios razonables.

Los parques de Trinidad son otro atractivo de la ciudad.
Los parques de Trinidad son otro atractivo de la ciudad.

Día 13 y 14: La Playa Ancón

Probablemente a muchos viajeros, especialmente a los que les gusta ir más rápido y quemar etapas a mayor velocidad, no les parecerá razonable utilizar dos días en Trinidad solo para ir a una playa, pero a nosotros, tras un primer día muy agradable en Playa Ancón, nos pareció que lo mejor que podíamos hacer con nuestro tiempo el día siguiente era repetir en playa Ancón.

En Trinidad hay una curiosa discoteca dentro de una cueva. Todas las noches está abierta.
En Trinidad hay una curiosa discoteca dentro de una cueva. Todas las noches está abierta.

A playa Ancón fuimos como van los locales: en camión. Creo que hay un bus no demasiado caro que hace el recorrido desde el mismo centro de Trinidad, pero, la verdad, no nos costaba nada andar un par de calles más, apenas 600 o 700 metros y esperar al camión. Además así, el primer día tuvimos el acierto de quedarnos en una zona que nos recomendaron unos cubanos que venían a veranear a esa playa desde hace años. Es una zona que está justo antes de la zona de hoteles, no conozco el nombre, pero es la primera parada que hay en playa Ancón. Esa zona no tiene lugares dónde vendan comida a precios económicos, solo un par de chiringuitos a precios exorbitados. Eso sí, pocos turistas, ni locales ni extranjeros, playa de arena fina, limpia y aguas cristalinas. Hay coral, pero está lejos y profundo, aunque no tanto como en la playa del Rancho Luna.

En Playa Ancon estuvimos muy, muy a gusto.
En Playa Ancon estuvimos muy, muy a gusto.

Algún día contaré lo que nos pasó para terminar caminando descalzos sobre el asfalto caliente… y a pesar de eso regresamos al día siguiente, el 14 de agosto. Fue un día de calma, de descanso. Nos levantamos tarde y nos fuimos a la playa, pero probamos esta vez con la parte de la playa dónde va más gente. Las diferencias entre las 2 playas son más que evidentes. En la del día anterior, todo estaba más limpio, había posibilidad de ver corales, había menos gente.. Lo bueno de esta parte de la playa es que hay comida barata, por eso está lleno de turismo local.

Las máquinas son la forma más rápida de desplazarse en el triángulo de oro de Cuba.
Las máquinas son la forma más rápida de desplazarse en el triángulo de oro de Cuba.

Volvimos cuando presentimos que iba a caer una buena lluvia. Y así fue, nada más llegar se puso a diluviar. Nos quedamos en la casa charlando con Luis, un chico mexicano, pero en cuanto amainó salimos los 3 a ver el pueblo de Trinidad, que tras dos noches allí no habíamos visto todavía. Subimos al cerro de la vigía y luego callejeamos.

En Cuba cuando llueve, llueve de verdad.
En Cuba cuando llueve, llueve de verdad.

Cuando quisimos ir a cenar al Marino, como las dos noches anteriores, tuvimos una desagradable sorpresa: había otro turno y nos sacaron una carta de precios para “turistas”, con el mismo menú, pero manuscrito y con otro precio: 180 pesos por lo mismo que nos costó 28 la noche anterior. Les montamos una buena bronca, con el apoyo, por cierto, de los clientes que nos daban la razón, pero no conseguimos que volvieran a sus trece y nos dieran la misma comida al mismo precio que al resto de la gente.

Toda la zona entre Trinidad, Santa Clara y Cienfuegos goza de espectaculares zonas montañosas. Uno de sus exponentes es el valle de los ingenios.
Toda la zona entre Trinidad, Santa Clara y Cienfuegos goza de espectaculares zonas montañosas. Algunos de sus exponentes son el valle de los ingenios, el nicho o el salto del Caburní.

Tuvimos que irnos a buscar otro lugar, pero en Trinidad no hay restaurantes económicos y a esas horas las ventanas estaban cerradas. Terminamos en un sitio al que llaman La Pizzeria y dónde también nos sacaron la carta para extranjeros. En este caso, tras dialogar con la chica que atendía, conseguimos que nos sacara la carta normal y pudimos pedir unos espaguetis a precio normal. Luego helado y a dormir que había que madrugar.

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Kuta: el destino odiado por los viajeros españoles

Tras nuestra agradable estancia de 3 noches en Ubud, con nuestra scooter, pensábamos recorrer el centro y el sur de la isla de Bali, pero las cosas se volvieron a torcer en un giro inesperado de los acontecimientos. Sigue leyendo Kuta: el destino odiado por los viajeros españoles

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Las islas Gili: ¿cual es la mejor?

En este artículo queremos ayudaros a elegir la isla Gili que mejor se ajuste a vuestras expectativas, puesto que hemos notado que hay mucha confusión, especialmente entre los españoles porque se ha corrido el rumor que hay que ir a la isla Gili Air sí o sí y no es así. Intentaré explicar lo más esquemáticamente posible cual es la mejor de las islas Gili para ti.

Gili Trawangan

Físicamente las islas son redonditas y muy pequeñas. Trawagan que es la más grande, puedes rodearla paseando en una tarde y atravesarla te cuesta solo tres cuartos de hora sin apretar mucho el paso. Trawagan tiene concentrado casi toda su oferta gastronómica y de alojamientos entorno al puerto. A izquierda y derecha siguiendo la línea de la costa se concentran una maraña de callejuelas con hoteles de todas las categorías y precios, restaurantes y agencias de turismo que tratarán de venderte cualquier cosa. También hay supermercados, pero estos tienen los precios duplicados respecto a Lombok, por lo que si vas a estar más de un par de días recomiendo conseguir provisiones en tierra (galletas, agua, etc). Cuanto más te adentras en la isla más baratos son los alojamientos. Los resorts de lujo suelen estar en la costa pero alejados del puerto. Para moverse, ya que no están permitidos los coches ni las motos, hay carretas tiradas por caballos, aunque son totalmente innecesarias dadas las distancias a recorrer. Por cierto, creo que prefiero las motos a las carretas asesinas: o te apartas cuando escuchas la bocina o te arrean un buen estacazo.

La teoría dice que Trawangan es la isla de la fiesta, es decir, dónde hay más bares, restaurantes y pubs y dónde la gente va a hacer vida nocturna, pero en realidad, seguro que tu barrio tiene más fiesta que esta isla. Lo más interesante de esta isla es que cuando se hace de día tienes tortugas marinas a montones, mucho coral que explorar a 100 metros de la costa y hasta pequeños tiburones de arrecife. Y como extra, existe la posibilidad de disfrutar de un espectáculo de bioluminiscencia marina.

Tabla comparativa para ayudarte a elegir cual es la mejor de las islas Gili en Indonesia.
Tabla comparativa para ayudarte a elegir cual es la mejor de las islas Gili en Indonesia.

Gili Meno

Gili Meno es la isla “de la tranquilidad”, dónde menos movida hay y la isla dónde suelen ir las parejas en su luna de miel (o eso nos dijo un local). Nosotros no llegamos a pisar tierra, pero lo que veíamos desde la distancia es que había muy pocas luces por la noche, lo cual significa que hay grandes zonas sin restaurantes ni hoteles ni viviendas. Tiene buenos fondos marinos, pero las tortugas marinas solo están por la cara de la isla que da a Trawangan que es la que tiene las corrientes más fuertes y puede resultar complicado y peligroso.

Esta isla la veo ideal para parejas en plan luna de miel o similar. O si has ligado durante el viaje llévate al chico o a la chica aquí para estar aislados del mundo. Si no es ese el plan, quizás sea una isla un poco aburrida y cara.

Gili Air

Gili Air es el término medio entre las dos islas anteriores y la más pequeña y cercana a la costa de las tres islas. Esto último es una desventaja porque el coral está en peor estado. De hecho, casi todas las excursiones de snorkel se centraban en Gili Meno y Trawangan. No es que sea mucho más pequeña esta isla que el resto, pero al estar muy cerca de la costa es la que elige mucha gente que le tiene respeto al mar y siempre suele ser la más masificada (en agosto, demasiado masificada).

Para mi es la isla menos indicada para cualquiera aunque puede ser una opción si vas a ir a pasar unos días y te apetece encontrarte con otros españoles (está llena esa isla) y quieres tener algunas opciones de comer y cenar pero no demasiada vida nocturna.

Y entonces ¿cual es la mejor isla de las Gili?

Acerca de qué isla elegir, aunque nosotros estuvimos alojados solo en Trawangan y Gili Meno ni la pisamos, mi opinión es que claramente Gili Trawangan es isla de las Gili que va a gustar a más gente.

Hablamos con una pareja de argentinos que había estado en Meno y nos decía que aquello estaba literalmente muerto, que no había más que un par de restaurantes dónde poder ir a comer, ningún sitio para ir a tomar una copa y que todo eran hoteles carísimos. Gili Air, por alguna razón, está de moda entre los españoles, que eligen esa isla mayoritariamente. Sin embargo, en Gili Air al ser pequeña y recibir tanta gente hay menos espacio vital y eso hace que te de la sensación de mayor masificación. Y otra pega al “vivir” en una isla pequeña y más cercana a la costa es que hay menos variedad de fondos marinos.

Además, Gili Trawangan no tiene tanta “movida” como dicen, no hay que pasarse, que eso no es Benidorm. Si vas a los hostels que están en la calle principal, entonces puede que acabes hasta los mismísimos de los australianos, pero si te vas dos calles más allá ni te enterarás de que hay bares y fiesta.

La isla de las tortugas marinas

No sé quién apellidó a Trawagan como “la isla de la fiesta”, pero creo que fue alguien que fiesta ha conocido poca. Más adecuado es su otro apellido, “la isla de las tortugas”, puesto que hay muchas y es habitual bucear cerca de ellas (¡no las toquéis, por favor!). Nosotros vimos tortugas todos los días y pudimos estar a solo unos centímetros de algunas de ellas. En la isla hay varios lugares dónde han colocado carteles indicando que allí se pueden ver tortugas, mantas o pequeños tiburones (“shark baby”). Por supuesto, son animales salvajes y que los veas o no dependerá de diferentes factores. Uno de los principales lugares de avistamiento de tortugas es el lateral izquierdo del puerto (mirando al mar a mano izquierda unos 200 metros). A mi personalmente no es un lugar que me guste mucho, porque aunque sí que es cierto que suelen haber tortugas ya que por ahí pasa una corriente marina y hay un acantilado submarino a pocos metros de la costa, me parece una zona peligrosa por los muchos barcos que circulan por allí sin demasiado cuidado y por las fuertes corrientes que podrían arrastrar a un nadador no entrenado (yo nado casi todos los días del año y me costaba mucho mantener la posición, a Nuria directamente se la llevaba la corriente y según ella “una tortuga casi la mata” por ir a verla).

Para mi el lugar más adecuado para disfrutar de las tortugas y del snorkeling es el llamado Shark Point. A pesar del nombre no es muy fácil ver a los tiburones (pequeños tiburones de arrecife en realidad). Allí vimos muchas tortugas y, sobretodo, hicimos muchas horas de snorkeling, ya que 50 o 60 metros mar adentro empieza el espectáculo. Y al contrario que en otros lugares de la isla (como la zona del puerto), aquí no hay mucha corriente y hay una gran zona de coral dónde todavía se puede hacer pie. Para los nadadores más avanzados, metiéndose 100 metros más adentro, llegas a una zona dónde suelen venir incluso excursiones de buceadores y dónde la profundidad salta de un par de metros a unos 10 o 15 metros a través de unas grietas y con una visibilidad total. Ahí vimos muchísimos peces payaso (Nemo), estrellas de mar gigantescas, bancos de peces con miles de ejemplares, peces de más de medio metro de largo… y por supuesto, las tortugas marinas. El Shark Point está muy cerca de un hotel que se llama Sunset o algo así (lugar ideal también para ver el atardecer), en el lado oeste de la isla, pero si alguien está interesado en el lugar concreto, que me pida las coordenadas GPS.

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La playa de Om

La sobremesa con un buen libro y estas vistas es lo que te ofrece la playa de Om.
La sobremesa con un buen libro y estas vistas es lo que te ofrece la playa de Om.

Solo pudimos disfrutar de este pequeño paraíso dos noches. Fue una lástima no quedarnos más tiempo aquí, de lo cual nos arrepentimos bastante luego. Pillamos la playa de Om en temporada baja, con solo un hotel y un restaurante abiertos en dicha playa y muy pocos visitantes (la mitad indios, la mitad occidentales). Quizás eso contribuyó a que la playa nos diera una imagen todavía más tranquila de lo que en realidad es, pero no puedo saber cómo será esto temporada alta.

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¿Dónde comer en Roma? Il Ponentino

La presentación no es la mejor del mundo, pero el plato es abundante.Nuestro lugar BBB en Roma es un restaurante que se encuentra en la zona de Trastevere, relativamente cerca del Castello de Sant Angelo y un poco más alejado del Vaticano. Puestos a buscar, restaurantes así hay cientos en Roma, pero es relativamente complicado encontrar alguno cerca del centro histórico. Eso, unido a que el restaurante está en la tranquila y bonita zona del Trastevere, hacen que para nosotros sea el mejor restaurante de bajo precio que hemos encontrado en la capital italiana. El nombre es Il Ponentino.

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Dónde comer en Gdansk

Esto es lo que nos pedimos para comer. Es un plato de hamburguesa con puré y otros complementos.Si te preguntas dónde comer en Gdansk, esperamos poder ayudarte en este artículo. Entre los lugares BBB que encontramos y probamos en Gdansk, el mejor para nosotros es sin duda alguna este. No solo por su comida y su precio, sino también por el tipo de restaurante del que se trata. Una de las herencias de la Polonia socialista ha sido la sana costumbre de compartir mesa. En el restaurante que hemos elegido en Gdansk no solo compartirás mesa, sino que se trata de un comedor social de gran autenticidad.

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Dónde comer en Cracovia

La puerta del restaurante, el interior es realmente bonito, con mesas y sillas de madera imitando un bosque (relativamente).Cracovia tiene muchos y muy buenos restaurantes baratos, de hecho, el concepto “barato” aquí es casi anecdótico, dado que casi todos los sitios son muy baratos en comparación con sus equivalentes en países del oeste de Europa (Francia, España, Inglaterra…)

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Valencia

La próxima semana miles de turistas abarrotarán las calles de Valencia debido a las famosas “fallas”. La coincidencia con la semana santa y la reciente inauguración del Bioparc seguro que contribuyen a atraer a mucha más gente a la ciudad. Por ello, aprovecharé la ocasión para recomendar a los viajeros lo que a mi juicio como ex-ciudadano de la capital del Turia es lo que nadie se debería perder tanto si viaja en fallas como si aparece por la ciudad en cualquier otra fecha y con cualquier otra excusa.

Desde mi punto de vista, no creo que haya ningún interés en especial en visitar por dentro los museos de la ciudad de las artes y las ciencias, ni tampoco el acuario, puesto que el precio es exagerado y en muchas otras ciudades podemos visitar este tipo de atracciones turísticas. Lo que sí es espectacular es la arquitectura de la zona. La ciudad de las artes y las ciencias parece una ciudad del futuro dentro de Valencia. La visita de los exteriores es gratuita y el interior se puede apreciar simplemente entrando a los vestíbulos y puntos de venta de entrada.

En cuanto al atractivo más novedoso de la ciudad, el bioparc, no puedo hablar ya que no he estado. En cualquier caso, hay que saber que se trata de uno de esos zoológicos con grandes espacios para los animales y en el que recorres muchos kilómetros desde que entras hasta que lo terminas de ver (supongo que será tipo el de Cabarceno o el zoo del Bronx). Por cierto, el bioparc está en el Parc de Capçalera, una continuación de uno de los mayores parques del mundo: el cauce del río Turia, el pulmón verde de la ciudad y visita obligada (especialmente en la zona del palau de la música).

Si alguien tiene la suerte de estar en la ciudad un domingo por la mañana, no se debe perder el mercado de la plaza redonda. Probablemente no aparecerá en muchas guías, pero es lo mejor que se puede hacer un domingo en Valencia. Se trata de un típico mercadito (aunque a veces parece un rastro) en una zona muy interesante arquitectónicamente del centro de la ciudad, donde se vende y se compra de todo, pero especialmente se comercia con animales. Hay de todo, puestos legales y vendedores ilegales que te pueden ofrecer cualquier cosa que te imagines. Lo mejor es el ambiente.

Tampoco os olvidéis de visitar el parque de Viveros, junto a la calle Blasco Ibáñez (que por cierto, esta calle no tiene nada de especial). Y ya que estáis por la zona, acercaros hacía Alboraia, dónde podréis degustar la mejor horchata (recomiendo una horchatería llamada Daniel, preguntad que todo el mundo la conoce).

Para salir por la noche no os perdáis el barrio de El Carmen. El resto de zonas de “marcha” son monótonas, caras y aburridas. En El Carmen puedes encontrar desde garitos “pijos” hasta bares heavy. Además todo ello acompañado con la arquitectura de un barrio histórico.

En cuanto a restaurantes, entre semana (no vayáis en fin de semana porque el precio es un robo), un lugar donde me encanta ir a comer de menú es el restaurante pizza-roma (cerrado en 2010 por la crisis, ahora hay otro con el mismo nombre pero no es ni de los mismos dueños ni se come igual y es muy caro, ¡cuidado!). Si alguien es capaz de acabarse toda la comida que te dan por menos de 8 euros (la última vez que fui), que me escriba. Y no se trata de bazofia como en muchos otros lugares, sino que tiene su cierto nivel de calidad. Si se viene en coche y se quiere comer bien y de forma un poco más exclusiva, en el restaurante del casino Monte Picayo, situado en Puzol, un pueblo cercano a la capital, se puede cenar de buffet libre por unos 40 euros. Aunque mi recomendación es la de siempre: hay que probar los menús del día de los bares que se encuentren, suelen tener la mejor relación calidad/precio.

Para alojarse, hay unos cuantos hostels buenísimos y muy nuevos, como los Home Youth hostel o los Nest Hostels (aunque hay muchos más). Hay que pensar que hasta hace poco no había prácticamente ningún albergue en Valencia y que ha sido tras la creación de la Ciudad de les Arts y les Ciencies cuando han empezado a proliferar este tipo de alojamientos. Si se dispone de más dinero y se visita la ciudad en temporada baja, cerca del centro hay un par de hoteles que admiten bonos de hotel y que no están mal.

Por lo demás, ya se sabe, hay que subir al Miquelet, comer una paella en la albufera, ir en tranvía a la malvarrosa, caminar desde la lonja hasta la plaza del ayuntamiento pasando por la calle caballeros, etc. Todo gratis o muy barato, ¡no os dejéis engañar!

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Crónica: Viaje a Senegal (XII)

12/4 Día de relax

Desde el mismo momento en que nos levantamos, nos planteamos que este día lo pasaríamos relajadamente. Nos levantamos tarde, sin ninguna prisa por hacer nada y pensamos ir a la playa durante lo que quedaba de mañana. Ni siquiera la gran araña que había en la pared de nuestro bungalow nos hizo cambiar de idea. Pisamos las botas por si hubiera algún otro insecto dentro antes de meter el pie y salimos con nuestra mochila de ataque hacía la playa.

La playa en Cap-Skirring es una gran extensión de arena blanca y fina divida en secciones según el tamaño del hotel más cercano. El Club-Med es el mega-complejo hotelero que tiene una zona más grande de la playa. Los nativos le llaman “la cárcel de blancos”, ya que la gente que se suele alojar ahí, raramente sale fuera de ese recinto. Aunque no hay fronteras físicas entre las playas de los hoteles, sí que hay vigilantes enfrente de los hoteles de lujo que cuidan de que sus huéspedes no sean “molestados” por los senegaleses.

Nuestro hotel no estaba demasiado lejos del Club-Med, así que decidimos andar hacía allá ya que la zona de los hoteles “baratos” está ocupada por las vacas. Nada más salir del hotel, nos empiezan a asaltar los captadores: “ven a comer a mi restaurante”, “te acompaño a ver a los pescadores”, “¿quieres ver al mamut?”… Increíble. Son realmente pesados. La única forma de librarte de ellos es seguir caminando y aún así no tienes ninguna seguridad de que te vayan a dejar en paz. De echo, un “amigo” se nos quedó pegado y se cruzó con nosotros toda la playa del Club-Med hasta llegar dónde se encontraban los pescadores descargando el pescado. Allí trató de hacer negocio con nosotros hablando con los pescadores para que nos dejaran hacer fotos a los tiburones que habían pescado, pero no lo consiguió, le dijimos que 2 euros no era un precio competitivo. Los pescadores allí mismo le cortaban la aleta al tiburón y tiraban en la playa el resto. Al parecer nadie se come la carne de tiburón, pero la aleta es muy apreciada por los japoneses para hacer sopa con supuestos poderes afrodisíacos.

Tratando de deshacernos de nuestro incomodo “amigo”, volvimos hacía la zona del Club-Med y le dijimos que íbamos a tomar un baño y que ya nos veríamos más tarde en el pueblo. Nos hizo caso y nos dejó bañarnos tranquilamente “protegidos” por el paraguas del hotel. Es una lástima que ésta zona se haya degradado tanto debido al turismo. Mucha gente vive gracias a la época turística y fuera de esa época a los pocos extranjeros que aparecen por allí les masacran como hicieron con nosotros (y eso que nosotros no damos mucho con la imagen que ellos buscan).

Cuando nos cansamos de estar tirados al sol, recogimos las cosas y fuimos hacía nuestro hotel. Como en el viaje de ida, durante el regreso fuimos perseguidos por media docena de captadores y vendedores que trataban de entablar conversación como amigos de toda la vida. Además, nos perdimos, nos pasamos de largo la entrada de nuestro hotel y llegamos a uno de los más lejanos, casi en la frontera con Guinea: el complejo les Alizes. Un hotel de super-lujo frecuentado por franceses ricos.

Finalmente, hambrientos y cansados llegamos a nuestro hotel. Dejamos las cosas y salimos a buscar el bar o restaurante más cercano. Caminando un poco en dirección al pueblo encontramos un bar dónde servían unos bocadillos enormes. Pedimos un par y los devoramos junto a una coca-cola bien fría (4200 CFA). Luego, regresamos al hotel a dormir la siesta. La araña ya se había escondido.

Nos despertamos tarde, ya casi anocheciendo y no teníamos ganas de ir al pueblo tan pronto. Bajamos de nuevo a la playa y nos sentamos en la arena para ver el atardecer. Un chico alto con rastas nos llamó desde la lejanía. Le miramos y esperamos a que se acercara. Hablamos durante un rato, no recuerdo de qué y luego aceptamos su invitación a un chiriguito que tenía junto a la entrada de nuestro hotel y en el que nunca nos habíamos fijado. Se llamaba Alpha, ¡incluso nos enseñó su DNI para demostrarlo! Tenía un supuesto restaurante en la playa y también hacía de guía de viajes. El restaurante, llamado Le Petit Swiss, era cuanto menos peculiar. No había electricidad, la iluminación se conseguía a base de un par de velas dentro de botellas de plástico. Por supuesto, sin electricidad no era posible tener neveras, pero Alpha aseguraba que podía servirnos cualquier tipo de carne o pescado que deseáramos. No lo poníamos en duda, pero me gustaría saber de dónde las conseguía. Las precarias sillas se hundían en la arena y las dos únicas mesas que había eran totalmente inestables. El restaurante estaba hecho de elementos reciclados, ramas y paja, no había ninguna pared ni ninguna puerta. Y por supuesto, seguro que ni Alpha ni sus amigos habían pedido nunca una licencia de apertura, ni habían pasado un control de calidad ni nada parecido.

Hablando con Alpha nos comentó que dormía en una tienda de campaña en el propio restaurante junto con sus 3 amigos. Esa misma tienda se la llevaba a las excursiones que organizaba. La excursión consistía en ir a Kafountine por una vía alternativa. En vez de ir en coche hasta Ziguinchor y luego coger otro hasta Kafountine, él proponía hacer el recorrido por la costa, navegando por los manglares en pequeñas embarcaciones y caminando cuando el suelo sea firme. Nos contó lo verde que es todo aquello, y cuanto le gustó el viaje a todos los extranjeros que fueron con él a hacerlo (incluso nos enseño un cuaderno lleno de felicitaciones y saludos). El viaje se hacía en 2 o 3 noches, depende de si te quedabas un día en Kafountine o no, y costaba 20000 CFAs por persona y día. Él lo ponía todo: bebida, comida, medios de transporte, la tienda de campaña para dormir, el viaje en coche de regreso… La verdad es que era una oferta tentadora, pero al final no se si por prudencia o por miedo a perder el tiempo le dijimos que no lo iríamos.

Dejamos a nuestros amigos rastas en su restaurante y nos fuimos al pueblo a buscar un lugar dónde cenar. Hay que decir de nuevo que Cap-Skirring es un lugar caro y que cuesta encontrar un lugar económico dónde comer. Encontramos un restaurante vacío (encendieron las luces cuando llegamos) en el que nos sirvieron una exquisita cena (5700 CFA) antes de regresar en medio de la oscuridad a nuestro hotel.

Gastos del día:
4200 CFA (comida)
800 CFA (botella de agua, muy cara en el hotel)
5700 CFA (cena)

Total: 10700 CFA

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