Crónica: Argentina (IX)

25/03 – El Bolson y su bosque tallado

Esta mañana nos hemos levantado muy pronto. El autobús al Bolsón sale a las 8:30 y no tenemos billetes, por lo que hemos de madrugar para llegar pronto a la estación. Afortunadamente el hostel está cerca de la estación, bajando por una calle sin asfaltar. Los dos billetes para El Bolsón nos cuestan 72$. El trayecto se hace corto ya que los paisajes por los que transita el bus, cerca de un gran lago, son espectaculares.

Llegamos a El Bolsón, a la parada de bus que se encuentra en el centro de la ciudad, tras un par de horas de trayecto. La ciudad la vemos poco animada, aunque se supone que hoy es día de mercado. Buscamos una oficina de turismo que encontramos un par de cuadras más allá y preguntamos. Nos describen las distintas posibilidades que hay para llegar al bosque de las esculturas talladas en madera, además de aconsejarnos otras rutas interesantes que podemos realizar en pocas horas. Decidimos que hay que buscar a una pareja más para compartir los gastos del remis que nos suba al bosque. La opción de subir a pie nos parece demasiado arriesgada para nuestra preparación física, además de no conocer el camino.

Tras dar una vueltas por el pueblo haciendo tiempo ya que no había mucho movimiento, regresamos a la oficina de turismo dónde Nuria asaltó directamente a una pareja de porteños que andaban por allí. Al principio se asustaron pensando que queríamos venderles una excursión, aunque nos confesaron que les extrañó que fueran dos tipos con acento de España quienes les vendieran algo. Luego nos conocimos, nos hicimos amigos y pasamos el resto del día juntos.

Fuimos a una remiseria y negociamos el precio del remis para los 4. No pudimos bajar de los 110$ entre las dos parejas, con el viaje de ida y vuelta, además de la espera de una hora y media. El remis tardó muchísimo en subir hasta arriba. El camino no estaba asfaltado y de hecho era sorprendente que un taxista se atreviera a meter su coche por un lugar así. Tardamos unos 45 minutos en subir. Durante ese tiempo nos cruzamos con algunos valientes que se habían atrevido a realizar todo el trayecto a pie. Algunos de ellos iban ya sin camisa y con la lengua fuera debido al calor que hacía ya a esas horas de la mañana.

El taxista nos dejó todo lo arriba que pudo. Aún así nos quedaban 45 minutos de subida por una senda bastante dura. Eso sí, la recompensa vale la pena. Llegar y ver decenas de esculturas que salen literalmente de la tierra para gritarnos en la cara que el planeta necesita que lo cuidemos. Este bosque es la representación más clara del antiguo pueblo hippie que fue la villa “no nuclear” de El Bolsón. Si bien es cierto que para ver esculturas en madera no hace falta subir hasta aquí arriba (en Bariloche y en el propio pueblo de El Bolsón hay tallas de madera adornando las calles), no menos cierto es que las vistas y el entorno natural de este bosque es el mejor lugar para disfrutar de una obra de arte de estas características.

Aún sin tiempo para disfrutar de todas las obras que se pueden encontrar aquí, tuvimos que bajar a paso ligero hasta el taxi, ya que habíamos acordado estar de regreso en hora y media. Pactad un mínimo de dos horas, para que os de tiempo de disfrutar del lugar tranquilamente y tres horas si además queréis subir hasta el refugio que se encuentra en lo alto del cerro y tomar allí un mate o incluso quedaros a comer por un precio aceptable.

De regreso en el pueblo, nuestros nuevos compañeros de viaje se fueron a comer a un restaurante que conocían, mientras nosotros visitábamos la feria artesanal, donde nos comimos unos perritos calientes (11$). Tras la comida, nos reencontramos con la otra pareja y decidimos subir a un cerro dónde hay un mirador de la ciudad. Es una caminata bastante ligera que sube desde una calle sin asfaltar en la parte de atrás de la oficina de turismo hasta una cruz que se puede observar desde cualquier punto de El Bolsón. Desde arriba hay unas vistas magnificas y corre un fuerte viento fresco que nos ayuda a soportar el calor. Hablamos de muchísimos temas hasta que se hace tarde y nos tenemos que apresurar para no perder el último autobús de regreso a Bariloche.

Aún tenemos que esperar un rato al autobús de regreso. El viaje se hizo muy pesado, pues ya era de noche y la falta de luz nos impidió disfrutar del paisaje y, además, un par de americanos jóvenes medio borrachos no pararon de incordiar a toda la gente que nos encontrábamos en la parte de atrás del bus. Pusieron música con el móvil, bebieron en el autobús, tiraron las botellas vacías por la ventanilla, incluso uno meó allí mismo mientras el otro le sacaba fotos… Algunos se creen que son los reyes del mundo. Les advertí un par de veces en inglés, ya que ellos, por supuesto, de español nada. La tercera vez fue directamente el conductor quien les confiscó todo el alcohol y les amenazó con la “police”. Se acojonaron y no volvieron a hablar conmigo nada más que para disculparse y tratar de que mediara con el conductor. Desconozco que pasó con ellos.

Quedamos con nuestros compañeros en mañana tratar de ir con ellos a visitar el bosque de arrayanes. Nuestra idea es ir con ellos a primera hora de la mañana hasta Villa la Angostura, donde es más barato realizar la excursión al bosque de arrayanes y luego continuar nuestro camino hasta San Martin de los Andes donde haríamos noche, para partir al día siguiente a Mendoza. Todo ello sólo si desde San Martin hay algún tipo de transporte hasta Mendoza, algo que a través de Internet no hemos sido capaces de averiguar.

Cenamos algo ligero (29$) en el mismo lugar de la noche anterior y regresamos al albergue para acostarnos cuanto antes. En el albergue nos devuelven una bolsa de ropa que hemos dejado para la lavandería (12$). Es una forma muy cómoda de viajar cuando las lavanderías están a un precio tan asequible que nos permiten tener que lavar a mano.

Gastos del día:
72$ bus El Bolsón
55$ remis
11$ comida
10$ 3 botellas de agua
29$ cena
12$ lavandería

Total: 189$

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Crónica: Argentina (IV)

18/03 – El Glaciar Perito Moreno

No nos quedaba mucho que hacer (y que nos apeteciera) en Ushuaia. Así que tampoco nos dimos demasiada prisa en despertarnos y salir a la calle. Fuimos a visitar el “museo del fin del mundo” (5$ x 2), muy recomendable si estás haciendo una visita rápida de la ciudad o no te gustan demasiado los museos, ya que es una especie de resumen de los demás museos (marítimo, presidio, yamana, etc).

Teníamos un vuelo a mediodía, así que recogimos las cosas del hostel y bajamos a la calle San Martí a buscar un taxi. Por 15$ nos llevó al aeropuerto y una vez allí, después de facturar, pagamos las tasas (13$ x 2) y esperamos a que saliera nuestro vuelo, que lo hizo con un poco de retraso. Nuestra idea era directamente llegar a Calafate e irnos corriendo a la estación de autobuses para coger el bus de las 15:00 al Perito. Tomamos un autobús colectivo que nos dejó en la puerta de la estación (18$ x 2) unos 5 o 10 minutos antes de la hora de salida, pero tuvimos la fortuna de que no quedaban plazas. Digo que fue una suerte porque en ese momento encontramos una señora que también se había quedado sin autobús y que negoció con un taxista el precio para ir hasta el Perito y que nos ofreció acompañarla. El precio era de 240$, que entre los 3 salía a 80$ por cada uno, 20$ más que en el autobús, pero con él tendríamos mucho más tiempo para ver el glaciar y además llegaríamos a tiempo de poder realizar la excursión náutica. Así que metimos las mochilas en el maletero del taxi y, en efecto, antes de entrar al PN adelantamos al autobús pese a salir casi media hora más tarde.

La mujer era una peruana que estaba de visita en Argentina. Debía tener bastante dinero, era tal cual las mujeres ricas de las telenovelas que pasan en España: excéntrica, simple, mandona… Nos reímos mucho con ella, el taxista especialmente, sobretodo cuando a mitad de camino hacia el Perito preguntó: “Pero ahora, ¿Dónde vamos?”.

La entrada al Parque Nacional de los Glaciares cuesta 40$, bastante cara. Es del tipo “una-vez-que-entras-ya-estas-dentro”, por lo que si has entrado un día y sales, el día siguiente tienes que volver a pagar y si te quedas dentro no. El problema es que dentro sólo hay un hotel que cuesta más de 600 US$ la noche y no te dejan acampar (había un camping pero lo cerraron, claro, por competencia “desleal” al hotel). De todos modos, según nos dijo una chica que trabaja en una empresa de alquiler de coches, si entras antes de las 8 de la mañana o después de las 20:00 no pagas, ya que la barrera está abierta, pero no hay nadie para cobrar.

La excursión náutica es una patata aunque es relativamente barata (30$ por persona). Consiste en navegar durante una hora por uno de los dos lados de la pared de hielo (nosotros lo hicimos por la pared sur) acercándote a los témpanos que flotan en el lago. De la pared te quedas muchísimo más alejado de lo que estás cuando visitas las pasarelas. Durante el trayecto, un “fotógrafo profesional” te ofrece la posibilidad de hacerte fotos frente al glaciar (pagando y caro, claro). El problema de esto es que el barco para justo en el mejor lugar para hacer las fotos y el fotógrafo hace que todo el mundo se vaya de la popa del barco dónde está haciendo su trabajo, impidiendo tomar buenas fotografías y hacinando a la gente en otras partes del navío. El truco es hacer que uno de los dos vaya a hacerse la foto como si tuviese la intención de comprarla y aprovechar en ese momento para que el otro le haga fotos. Funciona: son las mejores fotos del Perito.

Después del paseo en barco, el taxi estaba esperándonos para llevarnos a las pasarelas. Nos dejó allí un par de horas. La señora peruana tenía mucha prisa en llegar luego a El Calafate antes de que cerrara una agencia de viajes con la que quería contratar una excursión para el día siguiente. El glaciar era espectacular, de un color azul increíble, mucho mejor de lo que se ve en las fotos. Además el cielo estaba nublado, por lo que la imagen era impactante. De vez en cuando se escuchaba un derrumbe y una mole de hielo caía al agua formando una ola que avanzaba con un gran estruendo. Sencillamente es el espectáculo más impresionante que he visto en mi vida. Lo mejor de Argentina y lo mejor que he visto en el mundo hasta ahora.

Ese día no comimos, con el ajetreo de encontrar el taxi y el espectáculo de ver el glaciar, casi se nos olvidó el comer. Nada más que unos huevos duros y un pedazo de pan que habíamos cogido en el desayuno nos ayudaron a soportar el hambre hasta la noche. Supongo que debido a la falta de glucosa, el viaje de regreso en el taxi hasta nuestro albergue se nos hizo muy largo.

En el albergue I Keu Ken Hostel dejamos nuestras cosas en una habitación de 4 personas habitada por un simpático chico argentino y un dormilón al que no llegamos a ver despierto nunca. El albergue está muy bien, pero un poco apartado del centro de la ciudad (aunque al ser una ciudad pequeña, nada está lejos en realidad). Tienes unas preciosas vistas de todo el pueblo y del lago Argentino al fondo. Corriendo bajamos hasta la calle principal donde buscamos un sitio para comer. Todo era caro o carísimo, así que entramos en un lugar que aunque era simplemente caro parecía que tenía buena pinta: el restaurante La Estepa. Creo que fue una gran elección, nos tomamos un cordero patagónico riquísimo por 70$ (los dos) y acabamos llenísimos. Por cierto estas palabras(más o menos) aparecían al principio de la carta en el restaurante: “[…] cuyo menú fue diseñado por nuestros chefs especialmente para la visita del rey juan carlos I de españa en su visita de noviembre de 2003.” Pagado con nuestros impuestos claro…

Después de tan esplendida cena, sólo nos quedó regresar al hostel ya que no tenía mucha marcha la ciudad a esas horas.

Gastos del día:
10$ museo fin del mundo
15$ taxi al aeropuerto (Ushuaia)
26$ tasas de aeropuerto (2 personas)
36$ transporte del aeropuerto al centro (El Calafate)
160$ transporte hasta el Perito Moreno
80$ entrada PN de los Glaciares
60$ excursión nautica
70$ cena

Total: 457$

 

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Crónica: Argentina (II)

16/03 – Ushuaia

Nos levantamos a las 4 de la mañana. Hemos descansado poco, pero es el principio del viaje y todavía tenemos fuerzas. Le pedimos al chico del albergue que nos pida un taxi, ya que no queremos arriesgarnos a salir a la calle sin saber que vamos a encontrar un medio de transporte. El chico nos lo pide sin problemas. El taxi nos cuesta 20$ que es la tarifa fija que nos había dicho el chico del hostel que iba a costar (si lo hubiéramos pedido en la calle hubiéramos conseguido una pequeña rebaja).

El vuelo es desde el aeroparque. Llegamos con mucha antelación, así que nos toca esperar. Tras facturar, lo habitual es ir a pagar las tasas de salida que no están incluidas en el billete. Nosotros nos despistamos (por sueño, no a propósito) y no las pagamos. Nadie nos pide el papel del pago durante el embarque, así que nos las ahorramos.

Durante el vuelo vamos casi todo el rato durmiendo, excepto al final del trayecto, cuando el avión llega a Tierra de Fuego y las vistas desde el avión merecen la pena que estemos bien atentos. Las vistas son espectaculares. Se puede distinguir perfectamente el canal Beagle, el final de la cordillera de los Andes, algunos glaciares (entre ellos el Martial, que es nuestro objetivo de la tarde) y la ciudad de Ushuaia. Aunque la existencia de Google Earth ha quitado un poco de espectacularidad a este tipo de vistas, creo que en esta ocasión superó con creces mis expectativas. No olvidéis solicitar un asiento con ventanilla (y mejor en el lado derecho).

Aterrizamos y tomamos un taxi (15$) al Antartica Hostel. Elegimos este albergue debido a que era el más barato de los que quedaban disponibles el día que nos pusimos a buscar. Al final resultó un gran albergue para pasar allí 2 noches. Por cierto, que lo reservamos via email, sin tener que adelantar dinero ni ningún otro tipo de problema.

Ya que llegamos un poco antes de lo previsto, no estaban disponibles las camas todavía, así que dejamos las cosas y fuimos a visitar un par de museos. Primero visitamos el museo Yamana (2×6$) que nos gustó bastante y nos dio una visión bastante clara de esta población indígena masacrada por el hombre blanco. Luego fuimos a visitar el museo del presidio, otro ejemplo de las atrocidades que trajeron los europeos… Asistimos a una interesante visita guiada y luego recorrimos el museo a nuestro aire. La entrada es muy cara (2×20$), pero tiene la particularidad de que te permite entrar un segundo día (el truco ya no hace falta que os lo explique). Dentro del museo hay una pequeña tienda dónde compramos 3 postales y 3 sobres por 10$.

Cuando el hambre empieza a apretar, regresamos al hostel y después de un buen rato de espera (esa paciencia!!) nos asignan una habitación, pagamos y salimos a buscar un lugar dónde comer (160$ por 2 noches 2 personas). Después de mucho buscar (es todo muy caro), entramos a comer a un lugar llamado “La Banana” dónde comemos hasta reventar por 50$ (tontos nosotros por pedir “de más” por si las raciones no eran abundantes… en fin).

Nuestro proposito era visitar el glaciar Martial esa tarde, así que nos dirigimos a la oficina de turismo y preguntamos. Nos dicen que debemos tomar un taxi hasta el telesilla, luego subir en el telesilla y luego andando hasta donde queramos. El chico también nos explica que se puede ir andando todo el camino por una senda que sube hasta la telesilla y luego por la pista de esquí paralela al telesilla. Sinceramente, creo que es una tontería cansarse subiendo a pie hasta la telesilla por el precio del taxi. Eso sí, la telesilla es cara, podéis hacer 2 cosas: subir andando por la pista paralela o pedirle a algún chico argentino que os compre el ticket (vale, los que sepáis imitar el acento también podéis comprarlo por vosotros mismos, no os piden documentos).

Nosotros para ahorrar al máximo buscamos a una pareja que quiera compartir taxi con nosotros para subir. De esa manera subimos los dos por 8$. El telesilla lo pagamos como extranjeros (2×25$, si llego a saber que no piden el documento…) y luego la bajada la hacemos en una furgoneta combi que pasaba por allí por 10$. Una vez te deja la telesilla arriba, hasta el glaciar tienes todavía un buen rato de subida. Aunque el tiempo parecía que era bueno, rápidamente empezó a aparecer una espesa niebla que bajaba por la montaña. Además soplaba un fuerte viento que ralentizaba nuestro avance (Nuria decía que el viento la llevaba y que tenia que andar agachada). Esto combinado con la alta pendiente de la montaña y las advertencias de regresar ante un clima adverso, nos hicieron dar media vuelta y regresar hasta la base del telesilla. Eso sí, antes de ello pudimos disfrutar de unas impresionantes vistas del canal Beagle (foto) imposibles de observar desde la ciudad.

De regreso en la ciudad, tratamos de visitar la casa Beban, pero no pudimos ya que se encontraba cerrada debido a que había habido una exposición. También nos enteramos que hoy se había corrido el conocido Maratón del Fin del Mundo (muy en nuestra línea). Subimos a un mirador que hay en la ciudad (nada espectacular comparado con el glaciar Martial) y luego paseamos por Maipú, visitando las pocas tiendas que permanecían abiertas. Hasta el mercado artesanal estaba cerrado, parece que los domingos lo cierran todo en Ushuaia.

Decidimos cenar pronto y ya que la comida había sido buena y que era uno de los pocos lugares con precios “normales”, acudimos al mismo sitio y nos cuesta lo mismo (50$). Al salir compramos una botella de agua (4$) y regresamos al albergue, donde Nuria conoce a uno chicos catalanes que están viajando por Sudamérica durante unos 6 meses y que buscan una forma de ir al norte sin tener que comerse de nuevo la ruta 40. Les contamos lo del ferry de Navimag y deciden acompañarnos (¡pobrecitos!).

Gastos del día:
20$ taxi centro BsAs a AEP
15$ taxi aeropuerto Ushuaia al centro
12$ 2 entradas museo Yamana
40$ 2 entradas museo penitenciario
10$ postales y sobres
160$ hostel 2 noches 2 personas
50$ comida
68$ excursión al glaciar Martial (2 personas)
50$ cena
4$ botella grande de agua

Total: 429$

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Ferry de Navimag: Todo lo que hay que saber

En este post pretendo explicar todo lo referente al ferry de Navimag, desde como es el proceso de embarque hasta como es la comida. Además trataré de explicar algunos trucos que encontramos o nos contaron para hacerle la vida mas facil y agradable a quien utilice esta compañia para “transportarse”.

Lo primero de todo, como sabreis del post anterior, se trata de una compañia de carga, cuyo único objetivo es transportar una determinada carga y a ciertas personas de un lugar a otro. A pesar de que muchas agencias de viajes de Ushuaia, Calafate y Chile te entreguen un vocheur a todo color y en papel de alta calidad, con fotos, explicaciones y demás, tratando de hacerte pensar que se trata de un crucero por los fiordos patagónicos, hay que ser conscientes de que serás transportado en un ferry sin ningún tipo de comodidades adicionales a bordo.

Para hacerlo más fácil, voy a contestar a algunas preguntas que me han llegado vía e-mail a modo de FAQ y añadiré unas cuantas que explican mejor algunos aspectos. Tengo videos del barco que subiré cuando los tenga editados.

¿Como es el barco?

Hablo del ferry Evangelistas que es en el que viajé.
Es el típico ferry. Tiene 3 pisos y una terraza bar arriba del todo. El de abajo es solo para carga, con una parte cubierta y otra descubierta. En el del medio estan los camarotes y literas, con un pequeño balcon rodeándolos. El de arriba tiene el comedor. Y por encima de este hay una especie de bar-salón con una gran terraza con algunos bancos.
El barco está viejo (es viejo, no recuerdo el año). Predomina el metal en el exterior y ciertas partes de madera en el interior (armarios, camas, etc). El ambiente es bastante frio e impersonal, nada que ver con un barco de crucero. El tamaño del barco es grande, las escaleras son algo angostas y empinadas, hay pocos lugares para sentarse en el comedor a las horas de las comidas y en el salón durante los descansos, no se limpia durante la travesia (solo antes de iniciarla)…

¿Como son los camarotes?

Hay de varias capacidades, pero no se si hay la posibilidad de tener baño privado o baño compartido. Son exactamente iguales que las literas, pero con una puerta cerrada con llave que protege su interior. A no ser que se precise un alto grado de intimidad, no recomendaria alojarse en un camarote.

¿Y las literas?

En general son 2 literas enfrentadas en un cubículo englobadas dentro de un largo pasillo lleno de cubículos a ambos lados. Es dificil de explicar con palabras, lo mejor es ver el video cuando lo suba. Cada litera esta incrustada en el cubículo como si fuera un armario ropero, con una cortinilla que se puede cerrar y abrir para obtener cierta intimidad y para oscurecer la estancia puesto que la luz del pasillo está permanentemente encendida. Realmente lo único que diferencia una cabina de la zona de literas es que hay una puerta que cierra en el caso de las cabinas.
Hay algunos lugares que sólo tienen una litera y por lo tanto todo el espacio disponible (pasillo entre literas) es para una única litera. Hay que fijarse muy bien a la hora de elegir el lugar a ocupar, pedidle a quien os lo asigne que sea uno de esos sitios. También hay unos sitios que son especialmente conflictivos que son los ubicados en el pasillo general junto a los baños. Estos lugares son muy ruidosos por estar junto a los baños y tienes muy poca intimidad debido a que todo el mundo tiene que pasar obligatoriamente por allí para ir al baño o para entrar y salir de los dormitorios.
Por lo demás, las literas son estrechas y un tanto claustrofóbicas comparadas con otros barcos en los que he estado. Vienen equipadas con ropa de cama suficiente para no pasar mucho frio (llevad sacos de dormir por si acaso) y todas tienen asignado un locker cuya llave te dan al llegar al barco.

¿Como son los baños y duchas?

En el caso de las cabinas no lo se. En el caso de las literas, hay 2 habitaciones separadas por sexos dónde hay 3 retretes y 3 duchas para todos. Por ello suele estar bastante congestionado en horas punta. Las duchas tienen espacio suficiente para dejar la ropa sin que se moje. Los primeros días estaban limpios, el último no tanto aunque no llegaba a estar realmente sucio.

¿Como es la comida?

La comida no es ni buena ni mala. Es una calidad media, pero va empeorando conforme pasan los días. Este efecto es especialmente  remarcable en el pan, que conforme pasa el tiempo va estando cada vez más duro hasta el punto que es dificil de tragar.
De beber puedes tomar agua o una cosa que le llaman zumo y que es una especie de Tang (a elegir de naranja o de fresa). Teoricamente sólo puedes beber durante las comidas, pero la máquina está en el comedor y si te acercas no hay nadie vigilando que te vaya a decir que no puedes beber. Cuidado con algunas agencias que te dicen que están incluidas todas las bebidas a bordo (refrescos y demás).
Para desayunar hay huevos revueltos, queso, jamón york, mermelada, mantequilla y pan. Puedes tomar mate, te, cafe o leche. La organización de las comidas es por turnos. A las 8:00 llaman a todo el mundo para desayunar, tienes tiempo de sobra para levantarte tranquilamente, ducharte y subir a tomar algo, ahí no hay problema. La comida del mediodía y la cena se realiza en 2 turnos, primero las cabinas y luego las literas. En el primer caso te llaman como a mediodia y tienes que acudir rápidamente puesto que cierran las ventanillas y no ofrecen más comida. Hay 2 platos para elegir y en función de eso te pones en una cola o en otra. Es en plan buffet: coges una bandeja, cubiertos y vaso, luego te dan uno de los platos y coges si quieres el postre único del día (que suele ser fruta). Además está muy mal organizado porque un mismo día te ofrecen pasta con salsa bolognesa y pasta con salsa carbonara y ningún otro día te ofrecen pasta, por lo que si te gusta la pasta un día tienes que elegir y al siguiente tienes que conformarte. Para la cena lo mismo, pero te llaman sobre las 19:30, no recuerdo bien la hora, pero siempre pensaba que era demasiado pronto. Por cierto, quizá no te dejarán repetir, depende de como le caigas a la cocinera.. es algo que no conseguí entender.

¿Que tipo de personas te encuentras en el barco?

Hay de todo. En las cabinas suelen viajar más bien gente de mediana edad o ancianos y en las literas suele ser gente joven. Aunque hay gente de todo el mundo, la mayor parte son ingleses y centro europeos. Muy pocos pasajeros hablan español y muy pocos de ellos son Chilenos o Argentinos.

¿Como comprar el billete?

Puedes hacerlo a través de Internet desde tu país de origen o desde una agencia de viajes de allí. Yo recomiendo hacerlo desde Internet. Debes reservar para una fecha en concreto y no pagas nada. Luego 3 días antes del viaje confirmas la reserva sin pagar nada y el día en concreto que sale el barco te pasas por el puerto y haces el pago con tarjeta de crédito. Así aunque no te presente porque no puedas llegar por cualquier motivo, no vas a perder tu dinero.
Atención! Pagues o no pagues p
or adelantado algo, debes confirmar tu reserva. Conocimos un caso en el que no querían dejarle embarcar debido a que no había confirmado.

¿Cuales son sus precios?

Los tienen publicados en su web. Los precios son los mismos tanto si compras por web, si compras a través de una agencia en destino o si vas directamente al puerto. Los suben cada año después de la temporada alta. Creo recordar que este año los han subido sobre un 15%. Por cierto, el descuento del 10% que realizan a estudiantes es publicidad engañosa, ya que no se aplica en temporada alta.

¿Es seguro reservar a traves de Internet?

Ya he explicado antes el método. Mientras confirmes la reserva es segura y como no tienes que pagar por adelantado, no hay problemas con tarjetas de crédito ni asuntos similares.

¿Se puede comprar en destino?

Sí, pero te expones a que no haya plazas en el momento en el que intentes comprarlo. Lo mejor es reservar, aunque luego no vayas a utilizar la reserva. Puedes reservar por ejemplo en las 2 o 3 fechas que más te convengan.

¿Algun truco para que sea más barato?

Nosotros realizamos la ruta norte que va de Puerto Natales a Puerto Montt con escala en Puerto Eden. Pues bien, alguien compró el trayecto de Puerto Natales a Puerto Eden, notablemente más barato y el día que debía desembarcar no apareció. Le llamaron, pero no apareció. Probablemente se cambió de litera por si tenían registrado dónde dormia o se escondió o, simplemente, se hizo el dormido. El caso es que continuó el viaje sin más ya que no lo encontraron. Es arriesgado pero es un método. Viendo como trabajan estoy seguro que tienen tal caos organizativo que no son capaces de saber quien viaja y quien no.

¿Como es el proceso de embarque y desembarque?

Llegas al puerto en cualquier momento, pero es recomendable que sea un par de horas antes de que zarpe el barco (hora teórica). Entonces, tanto si tienes reserva por Internet o has pagado el billete en una oficina de una agencia de viajes, embarcas las maletas con el número de cabina o litera asignada. Allí se quedan las maletas que apareceran luego en tu habitación, tu puedes irte a ver la ciudad o a comer algo.
Luego, a la hora indicada (si hay suerte) se embarca. En el puerto te dejan esperando hasta que alguien viene y os dicen que podeis empezar a subir. Andando te acercas hasta el barco y subes, te dan la llave de tu cabina o locker asignado y te dejan un tiempo para que te acomodes. Al cabo de un rato una voz por megafonia te pide que acudas al comedor. Esa voz será tu pesadilla durante todo el viaje.

¿Que paisajes y animales se pueden ver?

Los paisajes son únicos. Navegas entre fiordos, así que todo el tiempo vas a verlos por doquier. ¿Como explicarlo? Son como pequeñas montañitas virgenes llenas de árboles y vegetación que aparecen entre un mar totalmente calmado, como si de un lago se tratara. La verdad es que es un paisaje increible. Lo que pasa es que después del primer día y medio se hace muy repetitivo, ya que lo que te apetecería es poder bajar y explorar uno de esos montículos. Durante el trayecto, se emitió una película Chilena que se desarrolla en los fiordos, con un paisaje muy parecido al que se puede ver. Pronto haré una reseña de esta película.
Ya cerca de Puerto Montt, también es posible ver a lo lejor un volcán. En temporada alta te llevan a ver un glaciar (no el Amalia, ni el Pio XII, aunque sea lo que dice en la publicidad, ellos solo se comprometen a que veas uno a su elección). Teóricamente también se puede ver el poblado de Puerto Eden, aunque nosotros no pudimos verlo.
Animales hay pocos. Unas cuantas aves (cormoranes entre ellas), algunos delfines, muy pocas ballenas (si tienes suerte) y debería avistarse una colonia de lobos marinos que en nuestro viaje se saltaron.

¿Como es el trayecto? ¿Te mareas?

Es un trayecto muy tranquilo hasta el momento en el que sales a mar abierto. En alta mar se suele navegar durante unas 12 horas, pero ya te avisan desde un principio que puede ser más tiempo si el mar está muy picado. Durante ese tiempo el barco se mueve mucho y es muy posible que te puedas llegar a marear. Para prevenirlo te venden pastillas para el mareo en el bar (por unos 2 o 3 pesos) y te recomiendan que te acuestes. Lo único “extraño” de esto es que se sale a mar abierto justo durante la cena, por lo que mucha gente se marea durante este tiempo y no puede cenar o vomita la cena.

¿Que se visita?

Nada. Bueno, eso fue en nuestro caso. En general si hay suerte se debería visitar el glaciar Amalia o el Pio XII y desembarcar en Puerto Eden. De pasada se ven cosas, como una virgen en mitad del mar, un barco hundido, etc. pero no se para y, por lo general, no se avisa por megafonia (y eso que no para en todo el día de decir tonterias).

¿Cual es el programa a bordo? ¿Es de calidad?

El programa completo se encuentra en la web, pero no lo siguen. Solo una parte del programa se cumple, pero las cosas más interesantes están sujetas a la decisión de la tripulación (que como ya he dicho antes tiene como único objetivo llegar a tiempo a su destino).
La calidad de los documentales, peliculas y charlas es dispar. Realmente documentales fueron solo dos: uno acerca de las comunidades indígenas de Puerto Eden y otro sobre el campo de hielo sur. Los dos estuvieron bastante bien. Las peliculas que yo recuerdo estuvieron bien. Pero las charlas fueron un desastre. Es mejor no dar una charla si no sabes de lo que estás hablando. Cuando alguien le hacia una pregunta un poco dificil, contestaba algo que no tenía nada que ver porque no era capaz de contestar a lo preguntado. Es lo que pasa cuando utilizas a la animadora socio-cultural para dar charlas cientificas.

¿Como es el trato de la tripulación?

Asqueroso. Esa es la palabra más suave que se me ocurre. Desde la animadora que ni te mira a la cara cuando le preguntas cosas que no le interesan, hasta la cocinera que depende de como le caes te pone una ración de comida u otra.
En tierra las cosas no son muy diferentes, ya que cuando vas a reclamar cualquier cosa, practicamente te dicen “a mi no me importa, tu quejate que ese papel va directamente a la basura”.

Además es un trato muy clasista. Si has pagado más te tratan y te consideran de una forma muy diferente a si has pagado la tarifa menor.

¿Es seguro?

Fuimos testigos de lo que le sucedió a una persona de la tripulación que le dió un pequeño ataque y no se pudo hacer nada por ella a bordo. Tuvo suerte de que estábamos cerca de tierra y rápidamente llegaron los servicios de emergencia, sino ahí se hubiera quedado. ¿Que hubiera pasado si le pasa algo a un pasajero a mitad de recorrido? No tienen los medicamentos básicos a bordo ni un médico para actuar en estos casos (sólo un enfermero). Además caer del barco al agua es relativamente fácil durante el tiempo que se navega en mar abierto (y ya ha pasado).

¿Mejor epoca del año?

No lo se, pero supongo que la única recomendable para poder ver algo es la marcada como temporada alta, luego anochece demasiado pronto.

¿Algo más?

Todavía queda mucho más por explicar que no se me ocurre ahora, como el tema de las propinas, que no pasa de ser una curiosidad. El último día a la hora de comer, os sorprenderán con una urna y unos sobres para que dejeis dentro vuestras propinas. ¿Será para recompensarles de haber convertido lo que hubiera sido un bonito viaje en un cúmulo de despropositos?

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