Egipto: Conclusiones

Si algo tengo claro casi 4 años después de hacer este viaje es que ir a Egipto vale la pena sea como sea. También tengo claro que no repetiría con una agencia de viajes, ni con ningún guía ni nada similar, ya que los peores momentos del viaje fueron provocados por uno de estos parásitos. Y no es que particularmente Amed fuera más sucio y rastrero que cualquier otro guía, es que todos ellos viven del “turista” y de ellos tratan de aprovecharse todo lo que pueden sin importarles que para ello tengan que engañar, manipular o directamente robar. Eso me ha quedado ya muy clarito después de viajes como el de Turquía o Túnez… Siempre existirá un guía honrado, pero me extrañaría que trabajara para un tour-operador europeo…

Pedir 20 € para “propinas” durante el crucero es un verdadero robo a mano armada. En nuestro crucero viajaban al menos 50 personas, lo cual son 1000 euros y entre cocineros, maquinistas y recepción no había más de 10 personas trabajando. Lo cual son 100 euros por persona, repartidos en 4 días, son 25 euros al día. El salario medio de un funcionario es de 35 euros al mes, ¿alguien se cree que sólo en propinas vayan a ganar al día esa burrada? Si así fuera, tendrían buena ropa, un buen coche, una buena casa. Hablad con ellos cuando vayáis y que os cuenten como es su coche (inexistente) o como es su casa. Sin embargo, veréis que vuestro guía lleva un rolex de oro, buena ropa, va a los mejores restaurantes y presume de haber ido muchas veces a Europa. Mi recomendación es que no les dejéis que os roben. Decid que vosotros le daréis las propinas a quien las merezca y luego sed generosos con camareros, recepcionistas y maquinistas, con todos excepto con el guía, que él ya tiene demasiado dinero.

Por lo demás, no hay mucho que decir, el viaje a Egipto es encantador y muy extenso, demasiado para poder abarcarlo en una única semana. Yo recomendaría ir mínimo 15 días para poder saborearlo a un buen ritmo si se quiere hacer sólo la zona del Nilo y El Cairo. Si se quiere ir hacía la zona del mar rojo, se tendría que prever 15 días más.

En cuanto a qué cosas llevar, nosotros fuimos preparados con un pequeño botiquín y con varios envases de protector solar que luego no nos hicieron falta. El clima en pleno agosto es muy duro, pero en el interior, debido a la falta de humedad es totalmente soportable. La única precaución a tener en cuenta es evitar las horas de mayor calor. Unas buenas gafas de sol son importantes y llevar ropa ligera de manga larga. Dicen que no hay que tomar nunca cubitos de hielo, verdura fresca ni bebidas preparadas con agua no embotellada. Nosotros no tomamos ninguna precaución a este respecto y no pasó nada, pero puede llegar a ocurrir que pierdas un día sentado en la taza de un WC (o peor, que no puedas perderlo y no tengas el WC a mano en todo momento). En esos casos, hay que tener siempre Fortasec en el botiquín.

¿Volveríamos? Volveremos. Pero por libre y con más tiempo. Lo malo es que todavía nos quedan tantas cosas por ver en el mundo…

Compartir es el mejor agradecimiento

Senegal: Recomendaciones de viaje

Casi un año después de nuestro primer viaje al africa negra, pienso que ha sido uno de los mejores que hemos realizado. Nos enfrentamos al viaje con muy poca preparacion, sin conocimiento del idioma y con un presupuesto muy ajustado, pero a pesar de todo, conseguimos pasarnoslo bien, desconectar y conocer gente muy interesante. Es un viaje totalmente recomendable donde apenas se visitan “atracciones turisticas” al uso, ya que no existen, sino que te dedicas a vivir el pulso de un país que es representación de todo un continente. Senegal es un país dónde descubriras valores humanos, tradiciones y naturaleza en estado puro. Desgraciadamente es un destino cada vez más demandado por el turismo (especialmente francés) lo cual está transformando áreas que antes permanecian intactas (otras como Cap Skirring ya están tocadas de muerte desde hace tiempo).

Si yo me planteara volver a Senegal seguiría una ruta totalmente diferente a la que realizamos. Partiría y volvería a Dakar porque allí está el único aeropuerto internacional y porque no hay otro modo de llegar a la isla de Gore, pero desde luego, Dakar no tiene nada de atractivo, es una ciudad con aspiraciones de gran metropoli cuyos habitantes viven en una loca mezcla de ciudad europea llena de africanos, algo totalmente incompatible. Las únicas tres veces que hemos sufrido inseguridad han sido en esta ciudad: cuando un taxista nos quiso timar, cuando sorprendimos a un grupo de jovenes carteristas y cuando unos niños nos timaron con el cambio. En cualquier otra parte de Senegal (quizá a excepción de Sant Louis) me hubiera parecido inconcebible un acto de este tipo. Cuando llegas o sales de Dakar, si miras por la ventana podrás observar niños trabajando en trabajos muy duros, gente malviviendo, sin techo… es muy diferente a las áreas rurales, dónde, aunque no tengas trabajo, siempre tendrás un árbol que dará frutos y dónde podrás comer algo, o tendrás a un familiar que te ayude en los peores momentos. Dakar se ha “europizado” en el peor sentido de la palabra.

Y los mismo para Saint Louis. Una ciudad que debió tener el brillante explendor que muestran sus fachadas, hoy en día es decadente y gris. A la sombra de Dakar (que sí ha conseguido desarrollarse), Saint Louis se ha convertido en una sombra de lo que fue. Es un pueblo grande, pero sin los nexos que hacen de un pueblo un lugar fácil para vivir.

Por eso, si me planteara un nuevo viaje a Senegal, no incluiría Saint Louis en la ruta y en Dakar trataría de estar el mínimo tiempo posible. De echo, mi ruta empezaría en Dakar, dónde visitaría la isla de Gore y el centro urbano. Luego empezaría a bajar por la costa, hacia Joal-Fadiouth y el delta del Sine Saloum. Según la Lonely Planet se puede hacer un recorrido en barcas y autobuses que conectan el Sine Saloum con Banjul. Desde la capital de Gambia seguiría bajando por la costa hacia Kafountine, que aunque en cierta medida no cumplió nuestras espectativas, sí creo que merece una visita. Desde allí a Ziguinchor, dónde con un día de visita hay suficiente y que usaria como base de operaciones para ver el resto de la Casamance. Visita obligada a Elinkine y la isla Carabane y quizá una visita testimonial a la zona de Cap Skirring para saber en que se puede convertir Senegal si el turismo sigue explotando el país como lo hace en esas zonas. Una alternativa posible sería en Kafountine seguir bajando por la costa hacia Cap Skirring. Si nosotros encontramos a alguien que nos propuso esa excursión en Cap Skirring, seguro que es posible encontrarla en Kafountine y la verdad es que debe ser una verdadera aventura (no os olvideis de que la zona de la Casamance está todavía en un periodo de calma tensa entre los guerrilleros y el gobierno). Desde Ziguinchor nos tendríamos que dar una paliza en 7-plas para llegar a Tambacounda, visitar la reserva y si hay tiempo bajar al Pays Basari. Nosotros esta parte del viaje hacia el interior no lo realizamos debido al miedo que le cogimos a los desplazamientos por carretera después de pasar todo un día encerrados en un Ndiaga viajando de Dakar a Saint Louis. De camino de Tambacounda estaría bién parar en Kaolack, ciudad santa, dónde seguramente debe notarse el contraste entre los Senegaleses “normales” y los más islamizados.

Sólo utilizaría el barco de Dakar a Ziguinchor en caso de que careciera de tiempo para visitar el interior del país. En ese caso (menos de 15 días) sí que lo usaría para regresar de Ziguinchor.

Lo que sí que recomiendo encarecidamente es no realizar trayectos de más de 150 km en otro transporte que no sea un 7-plas. Nosotros sufrimos una Ndiaga durante 300 Km y quedamos tan impresionados que no quisimos repetir. Por lo demás, es un viaje para disfrutarlo poco a poco, sin prisas, como lo haría un africano. Tened mucha paciencia, especialmente en las comidas, preveed que van a tardar en serviros el doble o triple de tiempo que en España. Siempre que podaís, hablad con la gente, es increiblemente amable, os lo darán todo, aunque no tengan nada y descubrireis lo ricos que son.

Compartir es el mejor agradecimiento