Hoy traemos un tema que nos toca muy de cerca porque es la pregunta del millón, esa que nos lanzan siempre que volvemos de una escapada: «¿Pero qué pasa, que sois ricos?». En este capítulo nos ponemos filosóficos y prácticos para desmontar ese mito que tanto daño hace a los que sueñan con ver el mundo pero no se atreven por el bolsillo.
Muchas veces escuchamos eso de «ay, es que para poder viajar hay que tener mucho dinero». Parece que si no tienes una cuenta bancaria con muchos ceros no puedes salir de tu provincia. En este episodio queremos profundizar en si realmente necesitas ser rico para viajar o si es simplemente una excusa que nos ponemos para no salir de nuestra zona de confort y explorar lo que hay ahí fuera.
Os vamos a contar cómo un día cualquiera en una ciudad europea, haciendo de todo —desde patinar sobre hielo hasta relajarse en un balneario—, nos acabó costando calderilla. Hablamos de cómo desglosar los gastos diarios para darnos cuenta de que, muchas veces, lo que nos frena es la falta de información y no la falta de billetes en la cartera. Si te organizas bien, los números salen mucho más bajos de lo que te venden los catálogos.
También nos metemos de lleno en el mundo del intercambio de casas, algo que a nosotros nos ha cambiado la vida. Analizamos esos miedos absurdos que a veces tiene la gente y cómo herramientas como esta hacen que te replantees totalmente si de verdad necesitas ser rico para viajar. Al final, gastar lo mismo que gastas en tu día a día en el supermercado de tu barrio, pero estando en la otra punta del mapa, es una realidad al alcance de muchos.
¿Qué significa «viajar bien»? Hablamos de esa presión social que nos empuja a pensar que si no vamos a un hotel de cinco estrellas o no contratamos una excursión organizada en una agencia de renombre, no estamos disfrutando. Ponemos ejemplos de destinos míticos, como safaris en África, donde el lujo te puede arruinar, pero donde también existen «rendijas» para los que buscamos la aventura sin necesidad de fundir la tarjeta de crédito.
Entramos en el debate de la variable tiempo frente al dinero. ¿Es más barato viajar tres meses seguidos o hacer tres escapadas cortas al año? Os contamos nuestra visión sobre cómo la flexibilidad mental y la adaptabilidad son claves para que el presupuesto cunda mucho más. A veces, la clave no es tener más ahorros, sino saber aprovechar las oportunidades y «golpear el hierro cuando está caliente», adaptando tu itinerario a lo que te puedes permitir en cada momento.
También repasamos cómo el mapa mundi va cambiando: destinos que antes eran carísimos y ahora se han abierto al turismo, y otros que se están poniendo por las nubes. Hablamos de la importancia de nadar a contracorriente de las masas y de buscar esos lugares donde tu moneda todavía tiene poder, porque las oportunidades de viajar barato no duran para siempre y hay que saber detectarlas antes de que se cierren.
Al final, la conclusión es un poco reveladora. Después de escucharnos, verás que la respuesta a si necesitas ser rico para viajar depende mucho de tus expectativas, de tu educación viajera y de cuánto estés dispuesto a «fluir». Te invitamos a que te pongas los cascos y nos acompañes en esta charla, porque puede que tu próximo gran viaje esté mucho más cerca (y sea mucho más barato) de lo que imaginas. ¡Dale al play!
Cada jueves tienes un nuevo episodio de esta sexta temporada de Tiempo de Viajes en las principales plataformas de podcasting.
Puedes contactar con nosotros a través de https://apeadero.es y de cualquiera de nuestras redes sociales.
Tema principal: Truth and Beauty por audiotechnica (ccmixter)
El contenido de este podcast se distribuye bajo licencia Creative Commons BY-SA-NC
