10 razones para visitar Astorga

Hace unos días nos invitaron a participar en un artículo sobre los pueblos más bonitos de España y tuvimos que esforzarnos bastante para elegir uno. Finalmente Astorga fue el elegido, aunque algún astorgano me querrá matar por decir que es un pueblo y no una ciudad.

El caso es que he ‘veraneado‘ en Astorga 4 o 5 veces y tengo poderosas razones para no cansarme de repetir. Veamos…

La gastronomía de Astorga no va a decepcionar a nadie.
La gastronomía de Astorga no va a decepcionar a nadie.

1. La gastronomía de Astorga

Este es el punto número uno sin ninguna duda. Si has estado “por el norte” ya sabes cómo se come por allí. Es impresionante la variedad, calidad y, por qué no decirlo, cantidad de comida que hay. Además los precios no son nada caros, especialmente si rebuscas un poquito y dejas a un lado los restaurantes turísticos. ¡Me niego a hablar del cocido maragato a estas horas!

2. El Camino de Santiago

Astorga es, por supuesto, una parada obligatoria en El Camino de Santigo, probablemente, para la mayoría su primera parada tras su salida desde León. El flujo de caminantes y de historias es fuente de gran riqueza y hace que exista en Astorga un ambiente muy especial.

Nunca te faltará un río o arroyo dónde refrescarte... si te hace falta.
Nunca te faltará un río o arroyo dónde refrescarte… si te hace falta.

3. Astorga para refugiarse del calor

Cuando un astorgano dice que hace calor es probable que un valenciano o un andaluz esté buscando una rebequita. En verano el clima de Astorga es ideal, incluso un poco fresco por las noches (para mi que soy del sudeste). No tiene playas como Alicante, pero no le hace falta, si hay que refrescarse siempre hay un río a mano.

El palacio episcopal de Astorga diseñado por Gaudí.
El palacio episcopal de Astorga diseñado por Gaudí.

4. La arquitectura de Gaudí en Astorga

¿Habéis visto ese Palacio Episcopal? Yo la primera vez que lo vi me quedé parado porque no me lo esperaba. ¿Quién puede pensar que llegaría a un pueblo de poco más de 10.000 habitantes y se encontraría con semejante castillo? Sí, porque a mi me pareció un castillo Disney 🙂 Luego me enteré que era de Gaudí y aluciné doblemente porque inculto de mí, pensaba que Gaudí solo había trabajado en Cataluña. Pero no.

Vale la pena caer por Astorga a finales de julio para descubrir estas fiestas.
Vale la pena caer por Astorga a finales de julio para descubrir estas fiestas.

5. Las fiestas de Astures y Romanos

Otro descubrimiento casual. Ahora es cuando me matan los alicantinos, pero a mi me recordaron mucho estas fiestas a los Moros y Cristianos. Se celebran a finales de julio y conmemoran la lucha histórica de los astures contra los invasores romanos.

6. La tranquilidad de Astorga

Salvo los días de mercado, puedes pasar una tarde de lo más tranquila sentado en un bar de la Plaza Mayor viendo desfilar a astorganos y peregrinos sin mayor alboroto que el que causen las voces humanas. Toda la población rebosa una tranquilidad que para sí querrían muchos otros pueblos.

Desayunos BBB: buenísimos, bien presentados y con precios populares.
Desayunos BBB: buenísimos, bien presentados y con precios populares.

7. Los dulces de Astorga

He querido separar la gastronomía de los dulces que desde hace siglos se producen en Astorga. Estos vienen en formas variadas, desde los mantecados hasta el chocolate. No es casualidad que Astorga cuente con un museo del Chocolate. Por cierto, qué buenos recuerdos desayunando en la Chocolatería Sonrisas junto a la Plaza Mayor.

8. Los restos medievales

Astorga conserva buena parte de su antiguo sistema de murallas, algo que a los amantes de los castillos siempre nos gusta. También son todavía visibles, aunque mucho más precariamente, algunas construcciones romanas como las termas y las cloacas, que hoy en día se pueden visitar. ¡Ah! Y también tienen en Astorga un museo romano.

Parque al lado del albergue Siervas de Maria de astorga, antiguo convento reconvertido en habitaciones de peregrinos.
Parque al lado del albergue Siervas de Maria de astorga, antiguo convento reconvertido en habitaciones de peregrinos.

9. Dormir en un convento de monjas

A mi eso de dormir en sitios especiales me gusta y haber podido pasar unas cuantos noches en un lugar que se llama “Albergue de peregrinos Siervas de María”, lo tengo en mi lista 😉 Se llama así porque era el antiguo nombre del convento y aunque ahora es totalmente laico y en sus grandes habitaciones duermen hombres y mujeres juntos, se conserva todavía la capilla y algunas estancias típicas de este tipo de edificios. Si tienes interés y caes por allí en verano haciendo el Camino, pregunta por Alfredo que seguro que gustosamente te enseñará el local.

El pequeño pueblo de Castrillo está tan cerca que se puede ir andando.
El pequeño pueblo de Castrillo está tan cerca que se puede ir andando.

10. Las excursiones por los alrededores

Astorga es una magnifica base de operaciones para hacer excursiones por la zona. Puedes encontrar de todo más o menos cerca: las Médulas, León y su barrio húmedo, Castrillo de Polvazares, visitar Ponferrada, Murias, el Castillo de Cornatel, las fiestas de Hospital de Órbigo…

Las Médulas, antiguas minas a cielo abierto romanas, muy cerca de Astorga.
Las Médulas, antiguas minas a cielo abierto romanas, muy cerca de Astorga.
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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

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