Universidad budista en Birmania

10 mitos y realidades de un viaje a Birmania

Quiero prevenirte antes de leer este artículo de este humilde blog: es posible que leer esto te quite las ganas de viajar a Birmania… o quizás sea al contrario y te entren más ganas. Lo que sí que tienes que tener por seguro es que voy a ser claro y directo y te voy a contar la realidad como la vi durante nuestro viaje a Birmania.

Desgraciadamente mi imagen de Birmania estaba muy influenciada por lo que había leído en diversos blogs y por lo que me habían contado otros viajeros. Eso hizo que las expectativas que nos habíamos creado para este viaje fueran muy altas y que el aterrizaje fuera bastante duro. No es que Birmania sea un destino peor que otros de la zona, que va, tiene muchos elementos para convertirse en un gran viaje, pero, bajo mi punto de vista, Birmania es un destino sobrevalorado por las razones que expondré a continuación.

El puente de Teca inundado
Además del terremoto, nos encontramos con el puente de teca inundado. La policía lo había cortado y no nos dejó pasar. Esto es todo lo que nos pudimos acercar.

1. Mito: en Birmania hay pocos turistas

Es posible que eso ocurriera hace unos años, pero hoy en día los lugares más turisticos como son el lago Inle o Bagan están saturados y sobrecargados de turismo. Nuestro viaje fue en agosto, que se supone coincide con la temporada baja allí, aunque bien es cierto que coincide con las vacaciones de muchos europeos. La realidad es que pese a que es cierto que los hoteles estaban a media capacidad, confirmando que no estábamos en temporada alta, había una concentración altísima de extranjeros. En el lago Inle había muchos más extranjeros que birmanos y en Bagan estarían empatados.

Por supuesto, hay lugares en los que la presencia de foráneos se diluye como Mandalay e incluso puedes visitar sitios de Birmania dónde apenas han visto a turistas, como Monywa. Sin embargo la imagen idílica de estar llegando a un lugar nuevo al que pocos han llegado antes que tú se desvanece cuando tu idílico atardecer en Bagan es interrumpido por los gritos de los 400 turistas que están a tu alrededor y a los que les importa un comino tu tranquilidad de espíritu.

Por cierto, en agosto comprobamos empíricamente que de todos los turistas occidentales, había un tercio de españoles. Parece ser que ha sido el destino de moda.

Universidad budista en Birmania
Aunque puedes encontrar todavía lugares dónde el pie del turista nunca se posó, lo habitual será que coincidas con algún grupo organizado a lo largo del día.

2. Mito: hay que viajar a Birmania antes de que la gente cambie por el turismo

Como habrás leído en el punto anterior, esto es totalmente falso: el turismo en masa ya ha llegado a Birmania y ha empezado a depredar y corromperlo todo. De momento, el punto más afectado es el lago Inle (y alrededores) y Bagan (aunque la visita a Bagan debe hacerse sí o sí porque es algo único en el mundo). Se puede escapar del turismo, se pueden visitar lugares menos tocados, pero no es sencillo por las restricciones a los alojamientos.

Templos de Bagan durante nuestro viaje a Birmania
Bagan debe estar en el top de lugares a visitar durante tu viaje a Birmania.

3. Realidad: hay que pasar 3 días en Bagan

¡Mínimo! 3 días, pero 3 días con sus 3 noches. Nosotros nos pasamos 4 días en Bagan y nos arrepentimos de no habernos quedado alguno más. Sinceramente, llegamos allí ya saturados de templos, pensando que ya habíamos visto demasiados porque Birmania está plagado de templos. Sin embargo, nos encontramos con que Bagan es diferente. No da la sensación de estar viendo “otro templo”, sino de estar explorando un nuevo templo. Además, el rollo de ir con la bici eléctrica le da una nueva dimensión. Ni se te ocurra alquilar una bici normal o intentarlo andando, ¡morirás de calor! Pero eso ya te lo contaremos más adelante…

Nuestro hotel en Monywa (Myanmar)
¿Te gusta nuestro hotel de Monywa? Fue el más caro que pagamos (casi 30 dólares), pero era impresionante.

4. Mito: los hoteles son caros en Birmania

Este mito tiene parte de verdad, pero es algo que va en retroceso. Hace unos años por lo que he visto sí que era cierto que la relación calidad-precio de los hoteles en Birmania era pésima. Podías llegar a una ciudad y encontrarte con que el hotel más barato costaba 20 dólares y era un cuchitril sin ventanas y con las sábanas sucias. Por motivos que ahora no vienen al caso, esto está cambiando y ahora puedes encontrar esos mismos alojamientos económicos por debajo de los 10 dólares (más barato que en Indonesia, por ejemplo) y tienes por 20 dólares verdaderos hotelazos. En un próximo artículo explicaré cómo encontrar los hoteles que valgan la pena.

5. Realidad: julio y agosto no son buenos meses para las playas

Quienes nos conocen saben que una de la cosas que más nos gusta hacer en nuestros viajes es visitar las playas, hacer snorkel y cualquier cosa relacionada con el agua. Habíamos leído que en los meses en los que estaríamos era época de monzones y que llovía todos los días en el sur y por eso habíamos planificado poco contacto con la playa. Por si acaso, yo me había llevado suficiente información de las playas como para modificar nuestra ruta, pero en Yangón nos dimos cuenta de que allí no paraba de llover y que visitar las playas iba a ser bastante decepcionante. Ya en Moulmein alquilamos una moto y sí que visitamos unas playas una tarde y sí que nos hubiéramos quedado un día allí, pero en todo caso no recomiendo hacerse muchas ilusiones.

La comida en un viaje a Birmania
Ni tan picante como la comida en India, ni tan monótona como en Tailandia y además muy económica.

6. Mito: la comida es mala en Birmania

No estoy para nada de acuerdo con esta afirmación leída en muchos blogs. La comida en Birmania es de las mejores de la zona, con influencias Indias y Tailandesas. Lo que pasa es que, como en todos los lugares, hay que saber comer y allí no es fácil. A nosotros nos costó bastante aprender a comer, pero cuando dominamos el arte de la comida Birmana, nos lo pasamos muy bien probando cada día un nuevo plato. Prometo un artículo explicándolo. Palabra.

7. Realidad: “los birmanos son bastante guarretes”

He entrecomillado el titular para que no os echéis al cuello. No son mis palabras, es lo que leí en cierta ocasión y se me quedó grabado. Había leído que el país estaba sucio como India, pero eso creo que es una exageración. Limpio, limpio, no está, para que vamos a engañarnos, pero al nivel de India no llega ni de broma. Ahora, lo peor de todo es la costumbre de escupir “con gargajo”. Si has estado en China sabes de qué te hablo. Primero cargan con un sonido terrible “grrrrrrrrr”, luego apuntan (y algunos no tienen muy buena puntería) y finalmente disparan “ffffiiuuuuu”.

8. Mito: en Yangón no hay nada que ver

En esto discrepamos Núria y yo. Para mi en Yangón hay muchas experiencias que debes vivir y que te contaré en los próximos artículos. Núria, al contrario, piensa que es un lugar prescindible que podría haber salido de nuestra ruta. Al final resultará que el mito tiene algo de verdad.

A pesar de las inundaciones, los birmanos no pierden la sonrisa y utilizan el agua que entra hasta sus casa para jugar con los más pequeños.
A pesar de las inundaciones, los birmanos no pierden la sonrisa y utilizan el agua que entra hasta sus casa para jugar con los más pequeños.

9. Mito: no hay que viajar ahora a Birmania tras el terremoto

Todo lo contrario. Por una parte los birmanos necesitan más que nunca las divisas y por otra el patrimonio turístico está intacto salvo algunos templos menores en Bagan. Si tenías pensado viajar a Birmania, hazlo sin dudar.

10. Realidad: los birmanos son una gente estupenda

Esa es una verdad como un templo. Lo notarás más cuanto más te alejes de los focos turísticos. En Monywa era impresionante llegar con la moto a una gasolinera y que de pronto te rodearan 8 gasolineros y ninguno se atreviera a preguntarte cuanto querías echarle. Monywa fue el lugar más intacto que encontramos y allí descubrimos el gran corazón y la sonrisa perpetua que tiene el pueblo birmano.

Trenes en un viaje a Birmania
Algunas de las rutas en tren de Birmania están catalogadas como las mejores del mundo.

Bonus. Realidad: hay que viajar en tren por Birmania

Si algo nos sorprendió gratamente fueron los viajes en tren. Todos los trenes son increíbles, desde el circular de Yangón hasta los trenes cama. El tren en sí mismo es un espectáculo, pero los paisajes que se ven son una pasada. Y sin embargo muy pocos turistas viajan en tren…

Había leído antes de ir que el mejor paisaje del país se encuentra en en lago Inle: ¡mentira! Los mejores paisajes los verás desde la ventanilla de un tren que te hará saltar de tu asiento.

Este blog se llama Apeadero por alguna razón y por supuesto dedicará un artículo completo a los trenes 😉

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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

4 comentarios sobre “10 mitos y realidades de un viaje a Birmania”

  1. Hola, siendo agosto plena época de monzones, parece que la situación se puede complicar mucho con graves inundaciones y la red de transportes se llega a paralizar, cual fue vuestra experiencia en agosto con respecto a lluvia?

    1. Llovió en algunos momentos obligándonos a cambiar ligeramente los planes, pero nada grave. Lo grave lo tuvieron un mes antes, cuando se inundó Mandalay. A nosotros la peor inconveniencia fue que el Puente de Teca estaba inundado y por tantono se podía visitar

      1. Siento discrepar con la idea general del artículo de que Birmania está masificada, no sé el resto de meses pero en Junio apenas encontramos turistas y los alojamientos prácticamente vacíos. Bagan una maravilla y si rebuscas un poco podrás disfrutar el atardecer o amanecer solo o casi. Recomiendo Sagaing, en las afueras de Mandalay, de las grandes sorpresas de los viajes. Entiendo que publiquéis vuestro viaje y vuestra experiencia pero alguna información me pareció muy generalista y categorica que no corresponde con la realidad. Birmania merece mucho la pena, no os lo perdáis…

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