Buitres

Los buitres esperan pacientemente su turno de comida.
Los buitres esperan pacientemente su turno de comida.

Los buitres son unos animales muy feos, pero a la vez ejercen una extraña atracción. Aunque es posible encontrarlos volando, lo mejor es acercarse para verlos posados a dos patas sobre el suelo, cerca de algún cadáver abandonado por algún carnívoro. Eso sí, advierto que a los más ‘asquerosillos’ que ver a un buitre alimentarse no es precisamente ‘agradable’.

Para tratar de intimidar a sus contrarios, los buitres desplegan sus alas para parecer más grandes.
Para tratar de intimidar a sus contrarios, los buitres desplegan sus alas para parecer más grandes.

Esas costumbres alimentarias que tan famosos han hecho a los buitres, ofrecen escenas realmente sangrientas. Imagina un búfalo abierto en canal y un par de buitres metiendo la cabeza en sus entrañas buscando alguna parte blanda que tragar. Luego imagina que los dos sacan la cabeza y tienen enganchado un largo trozo de intestino, cada uno de una punta, y se pelean a tirones por quedarselo. El ganador se tragará el pedazo de carne entero, sin masticar nada. Cuando un buitre esté ‘lleno’ se echará a un lado y dejará comer a otros menos ‘fuertes’ (y es que hasta los buitres tienen jerarquías).

Cuando un buitre ha comida mucho, le puede costar mucho despegar.
Cuando un buitre ha comida mucho, le puede costar mucho despegar.

Para el viajero, además del posible valor estético de los buitres, estos animales tienen una interesante funcionalidad: indican con su vuelo en círculos dónde hay un animal recién muerto. ¿Y para que sirve esto? Pues sirven para localizar a los depredadores, ya que en la mayoría de las ocasiones se trata de animales cazados y los cazadores no suelen estar lejos.

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Publicado por

Ivan

Si tuviera que explicar de dónde me viene la pasión por viajar, probablemente hablaría de un atlas cartográfico que me regalaron mis padres unas navidades. Me aprendí ese libro casi de memoria. Recorría en sueños lúcidos países, montañas y mares. Fue, sin lugar a dudas, mi primera referencia viajera con 10 años de edad. Luego tardé bastante en empezar a convertir en realidad aquellos sueños. Mis primeros viajes empezaron durante mi etapa universitaria. Eran pequeños viajes a lo largo de la península ibérica que solían durar 2 o 3 días. La causa principal de no viajar antes fue el asunto económico y no haber encontrado entonces ninguna referencia que me explicara que para viajar no hace falta dinero. Quizás de ahí me venga la pasión por explicar que se puede viajar sin apenas dinero. Los viajes de verdad empezaron cuando conocí a Núria y empezamos a viajar juntos. Tuvimos que pasar primero por el amargo trago de viajar en grupo para darnos cuenta que eso no era lo nuestro. Luego empezamos a viajar por libre y nos dimos cuenta de todo el tiempo que habíamos perdido. Más tarde nació Apeadero, primero como forma de volcar todo lo aprendido y todo lo vivido para ayudar a que otras personas pudieran aprovecharse del conocimiento adquirido. Vimos que a mucha gente le interesaba y le era útil nuestro "Apeadero" y fuimos transformando cada vez más el blog en una herramienta útil para los viajeros. Ahora mismo, me encuentro inmerso en el mayor proyecto viajero de mi vida: la Vuelta al Mundo en Tren que me llevará durante todo el año 2017 a viajar por los 5 continentes en el medio de locomoción que dio nombre a este blog: el tren.

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